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miércoles, 7 de enero de 2026

Ahora los Muertos [Historia de Horror]




AHORA LOS MUERTOS 

Prólogo: El Poema Maldito


1822, Tierra del Fuego. Chile.

El pueblo de ‘Pale Hollow’ siempre había sido un lugar pequeño de silencios largos y miradas fugaces. Entre sus calles empedradas y casas de madera carcomida, los habitantes susurraban sobre el ‘Cementerio de los Suspiros’, un lugar donde la niebla nunca se disipaba del todo, ni siquiera al mediodía. Pero nadie hablaba de ello en voz alta. Hasta que Donald R. Wolff llegó al pueblo.

Wolff era un poeta errante, un hombre de ojos hundidos y manos temblorosas que llevaba consigo un cuaderno de piel negra donde escribía versos que, según decía, le dictaban «las voces del más allá».

Lo encontraron una tarde de octubre, sentado en el único bar del pueblo, ‘The Fox & Thistle’, recitando en voz baja:

 

«Por ahora los muertos seguramente resucitarán,

Forma blanca, están disfrazados de niebla...»

 

El tabernero, un hombre llamado Fernando, lo miró con desconfianza.

—¿Qué demonios es eso, gringo?

 

Wolff sonrió, mostrando dientes amarillentos.

—Un poema. O una advertencia. No lo sé. Todavía no lo sé.

 

CAPÍTULO 1: LA LLEGADA DE LA NIEBLA

Esa misma noche, la niebla descendió sobre ‘Pale Hollow’ como un sudario. No era la niebla común, fría y húmeda, sino algo vivo, que se enroscaba entre las piernas de los niños y susurraba en los oídos de los ancianos. Los perros aullaban sin parar, y los gallos cantaban a medianoche.

Isabel, la maestra de la escuela, fue la primera en desaparecer. La encontraron al amanecer, de pie en medio del cementerio, con los ojos abiertos pero vacíos, la boca entreabierta como si estuviera a punto de decir algo. No tenía heridas, pero su piel estaba cubierta de una sustancia blanca y pegajosa, como escarcha derretida.

 

El doctor del pueblo, Eusebio Mendoza, examinó el cuerpo y palideció. Fuma de su pipa y murmura:

—Esto no es natural José. Parece... como si algo la hubiera drenado por dentro.

 

El único policía del pueblo respira abrumado y pregunta:

—¿Y ahora qué decimos? ¿Qué hacemos?

—No lo sé. Esto me aterra. Nunca había visto algo así.

 

Wolff, que observaba desde la puerta, escribió algo en su cuaderno, y se retira.

 

CAPÍTULO 2: LAS VOCES EN LA NIEBLA

Al día siguiente, los niños comenzaron a hablar de un «hombre de niebla» que jugaba con ellos en el bosque. Describían una figura alta, sin rostro, que los perseguía entre los árboles, riendo sin sonido. Los adultos no les creyeron, hasta que Fabián, el hijo del herrero, fue encontrado colgado de un roble, las manos unidas como si estuviera rezando, pero con una sonrisa congelada en el rostro.

Agustina, una pequeña de 10 años fue encontrada flotando en el río, con la cara desfigurada, ojos abiertos y con los brazos cruzados.

Fue entonces cuando el pueblo recordó las palabras del poema de Wolff:

 

«Jugando en la noche de niebla,

Corriendo a través de la niebla...»

 

El alcalde, Don Rufino, convocó una reunión en la plaza. La gente exigía respuestas.

 

—¡Usted trajo esto aquí! —gritó una mujer, señalando a Wolff.

 

El poeta no se inmutó.

—Yo solo escribo lo que ellos me dicen.

 

—¿Ellos? —preguntó Don Rufino, con voz quebrada.

 

—Los muertos —respondió Wolff—. Los que nunca deberían haber despertado.

 

—¡¿Puede ser más claro señor Wolff?! ¡La gente quiere respuestas!, le dice con voz fuerte.

 

—Yo no tengo las respuestas que buscan.

 

CAPÍTULO 3: LA PUERTA EN EL CIELO

La tercera noche, la niebla se volvió espesa como leche cuajada. Nadie podía ver más allá de su propia mano. Y entonces, los gritos comenzaron.

María, la esposa del panadero, juró haber visto a su madre, fallecida hacía diez años, parada al final de la calle, llamándola con un dedo huesudo. Corrió hacia ella, pero cuando llegó al lugar, solo encontró el poema de Wolff clavado en un poste con un cuchillo oxidado:

 

«Se elevan hacia la orilla del cielo,

A través de las estrellas hacia una puerta abierta...»

 

Ante el horror, el padre Amadeo, el único sacerdote del pueblo, intentó un exorcismo. Reunió a los feligreses en la iglesia y comenzó a rezar. Pero a medianoche, las puertas se abrieron solas, y una ola de niebla entró como un río, arrastrando a los presentes. El padre Amadeo fue el último en caer. Antes de que la niebla lo cubriera por completo, gritó:

 

—¡No son almas en pena! ¡Son algo peor! ¡Algo que nunca debió existir!

 

CAPÍTULO 4: EL ÚLTIMO VERSO

Para el amanecer, ‘Pale Hollow’ estaba vacío. Las casas seguían en pie, las puertas abiertas, las camas sin hacer. Solo quedaban huellas de pies descalzos en el barro, todas dirigiéndose hacia el cementerio.

Donald R. Wolff estaba en su habitación del hostal, sentado frente a la ventana, con el cuaderno abierto en la última página. Había escrito un nuevo verso, con letras temblorosas:

 

«Atormentando el cementerio, para siempre».

 

Su cuerpo no estaba muerto, exactamente. Respiraba, pero sus ojos eran dos pozos negros, y de su boca salía un vapor blanco, como aliento en un día frío.

Afuera, la niebla seguía allí. Y en el cielo, donde antes solo había estrellas, ahora se veía un resplandor pálido, como una puerta entreabierta.

 

EPÍLOGO: EL POETA Y LOS QUE AÚN PIENSAN

Años después, un viajero llegó a las ruinas de ‘Pale Hollow’ sin recordar por qué había tomado ese camino.

El pueblo parecía detenido en una exhalación inconclusa: puertas abiertas, mesas servidas, camas deshechas. Nada estaba roto. Nada estaba completo. No había cadáveres ni huesos en ninguna parte.

El visitante sube al segundo piso del viejo bar, ingresa con cautela a un cuarto. Entre los restos encontró el cuaderno de Wolff. No estaba cubierto de polvo. Estaba tibio.

 

Lo abrió.

Leyó el poema entero.

 

Al terminar, tuvo la sensación de que el texto ya había pasado por su mente antes, como si no lo hubiera leído, sino recordado. Algunas frases le provocaron náuseas; otras le resultaron reconfortantes, como una voz conocida pronunciando su nombre desde otra habitación. Su mente comienza a jugar con sus miedos. Sale del bar. Respira agitado.

Entró en otra casa para descansar. No eligió una: fue la única que tenía su puerta cerrada. Dentro, el aire era más denso, más íntimo. Se recostó y cerró los ojos, convencido de que había estado allí otras veces.

Durmió.

O creyó hacerlo.

Cuando despertó, la luz había cambiado de lugar. La niebla se deslizaba por las paredes como un pensamiento repetido. Escuchó respiraciones que no provenían de ningún cuerpo. Murmullos que parecían surgir desde detrás de sus propios ojos.

Intentó recordar su rostro. No pudo.

Entonces comprendió, con una claridad insoportable:

 

«Los muertos no habían regresado.

Nunca se habían ido.

Porque ‘Pale Hollow’ no mata. ‘Pale Hollow’ retiene».

 

Los que caminaban entre la niebla no eran cadáveres, sino voluntades incompletas, pensamientos sin origen, personas que nunca terminaron de irse… ni de quedarse.

Cuando se levantó, el suelo no crujió. Su peso ya no era necesario.

Su respiración continuaba, pero no era suya.

Y en el último rincón de su mente, una certeza se cerró como una puerta:

Él no había llegado a ‘Pale Hollow’.

‘Pale Hollow’ lo había estado escribiendo desde el principio.




 

Historia de terror basada en el poema: «Ahora los muertos» del autor Donald R. Wolff.

Idea creada por: Jarl Asathørn.

Escrita por: IAn Moone.

Edición final: Jarl Asathørn. 

viernes, 12 de diciembre de 2025

Rezyklon presenta: «Cuentos de Horror y Misterio»

 


CORAZONES PERDIDOS 



«Es septiembre de 1811, y el pequeño Stephen Elliot, que acaba de quedar huérfano, se muda con su anciano tío a Aswarby Hall, un caserón en la campiña inglesa. Algo sorprendente, ya que los habitantes de la zona saben que ‘Abney’ es un huraño estudioso de antiguas religiones que detesta el contacto humano.

 ¿Es un buen hombre e irá al cielo?” le pregunta Elliot a la sirvienta, la señora Bunch. Ella le cuenta que es el mejor de todos, y le explica cómo hace muchos años adoptó primero a una niña, que desapareció sin dejar rastro antes de tres semanas, y más tarde, a un niño extranjero que se esfumó con tanta rapidez que dejó su *zanfona atrás. 

Esa misma noche, Elliot tiene un peculiar sueño. En él está mirando a través de la puerta translúcida del baño que se encuentra al final del pasillo de su habitación. En la bañera hay una figura amortajada, con una terrorífica sonrisa en su cara y las manos sobre el corazón. De repente, la figura empieza a gemir y a moverse. Elliot se despierta y se da cuenta de que se encuentra en mitad del pasillo, pero no hay nadie en el baño. 

Cuando llega el equinoccio, su tío le recomienda que cierre la ventana, y le cita después de la cena, en su estudio, a las once de la noche, porque quiere explicarle algo importante. Elliot, por la tarde, observa a su tío tomando una copa de vino tinto mientras lee unos legajos y quema incienso de una caja de plata, pero no se atreve a entrar. A las diez de la noche, antes de la cita con Abney, vuelve a mirar por la ventana de su habitación después de oír gritos extraños en el jardín. Allí ve a un niño y a una niña, los dos con las manos en su corazón. Asustado, corre a la habitación de su tío, donde tan sólo escucha gritos y sonidos guturales. 

Abney aparece muerto con una herida en su pecho que deja al descubierto su corazón, y las autoridades locales dictaminan que su muerte se debe al ataque de un animal salvaje que ha entrado por la ventana de la habitación. Sin embargo, cuando Elliot investiga los papeles de su tío, se encuentra con la verdadera razón de su muerte. Abney creía firmemente en que podía conseguir la vida eterna consumiendo los corazones de tres niños. Para ello, debía extraerlos de las víctimas aún vivas, quemarlas y mezclarlas con vino. El primero era el de una niña gitana cuyo corazón había sido arrancado en 1792; el segundo, el de un niño italiano en 1805, cuyos cadáveres había ocultado en la mansión. El corazón de Stephen debía ser el tercero en la macabra receta».

 

 

LOS BANCOS DE LA CATEDRAL DE BARCHESTER

(Historia de M.R. James)

 


«Mientras hojea un ejemplar de alrededor de 100 años de antigüedad de 'Gentleman's Magazine', el narrador se topa con un curioso obituario. Se trata del de John Haynes, el antiguo archidiácono de la Catedral de Barchester, muerto de manera violenta alrededor de un siglo antes, quizá asesinado por alguien “inspirado por las obras de Shelley, Lord Byron y Voltaire”. La única información que existe sobre Haynes es una caja jamás abierta desde 1834 y entregada por su hermana Letitia. Gracias a las cartas y entradas del diario presentes en ella, el narrador es capaz de reconstruir la historia del archidecano. 

Este llega a Barchester en el año 1810 junto a su hermana, y pronto pasa a ocupar el puesto que desempeñará hasta el final de su vida después de que el doctor Pulteney, su antecesor, muerta al romperse el cuello tras caerse por las escaleras.

Las entradas del diario de Haynes muestran pagos a un tal J.L. a razón de 25 libras cada cuatro meses. Curiosamente, la doncella de Haynes se llamaba Jane Lee. 

Después de tres años como archidiácono, Haynes decide, por fin, acudir a los servicios de la Catedral. Descubre en el banco reservado para él tres figuras construidas alrededor del 1700 por un tal John Austin. Un día, mientras dormita en su asiento, el archidiácono roza la escultura del gato y siente “una suavidad, como de áspero pelo, y un rápido movimiento, como si la criatura se estuviese girando para morderme”. 

No es el único encuentro extraño que Haynes tiene esas navidades.

El 1 de enero, escucha mientras duerme en su habitación una voz que le dice “déjame desearte un Feliz Año Nuevo”.

En febrero, alguien llama a su puerta y pregunta “¿Puedo entrar?” Pensando que es uno de sus criados, el religioso le responde que sí, pero no entra nadie… Aunque no puede dejar de sentir movimientos a su alrededor. Cuando su amigo Allen le visita, le explica que su compañía es grata, pero que no aguanta la agitación que hay en la casa, especialmente que las sirvientas salgan a pasear por los pasillos después de medianoche. 

Una noche tormentosa, los sirvientes encuentran muerto a Haynes, probablemente después de que una arruga de la alfombra le hiciese tropezar por las escaleras. Sin embargo, su cara estaba completamente desfigurada después de haber sido arañada violentamente. 

Un papel encontrado en la escultura del gato da una información adicional al lector: firmada por John Austin en 1699, este relata uno de los sueños que tuvo: “Cuando me encontraba en el bosque en sangre fui bañado. Ahora estoy en la Iglesia”. Una maldición amenaza a todo aquel que toque la escultura: si su mano esta ensangrentada, morirá poco después».

 


 

*Zanfona:

f. Instrumento musical de cuerda, que se toca haciendo dar vueltas con un manubrio a un cilindro con púas: ya solo se ven zanfoñas en los grabados antiguos.

 

 

 

 

Fuente:

el confidencial.com

Diccionario Espasa.

Imágenes creadas con AI.

Edición final: Jarl Asathørn.

jueves, 10 de octubre de 2024

Paranormal Effect Nº13



CORTE DE RUTA

(Historia basada en hechos reales)



Antes de contar mi historia debo aclarar que debido a la situación en la que se desarrolló el caso omitiré todos los datos que no sean necesarios.

La información no tuvo alcance mediático, pero nosotros estamos seguros de que fue un suceso único de índole paranormal.

La mayor parte de mi vida fui trailero, trabajo que ya como muchos saben, es considerado uno de los más propensos a tener encuentros con lo sobrenatural.

Yo jamás había vivido algo así, pese a eso yo jamás había vivido algo así ni mucho menos algo que me haya hecho sentir un miedo tan grande como el que sentí en aquella oportunidad.

Tengan en cuenta que fuimos varios los involucrados en este relato que, debido a su magnitud, uno de nosotros terminó con problemas psicológicos, algo que doy gracias a Dios de haberme librado.

Sucedió en uno de tantos cortes de ruta que pasan en Argentina donde un número de manifestantes prohíben el paso de los vehículos como forma de protesta al gobierno local, tratando de esa manera llegar a un acuerdo que los beneficie reparando el daño del que se sienten afectados.

Tal fue el caso de aquella noche, en la década de los 90, cuando me topé con una larga fila de vehículos que esperaban cruzar la ciudad donde se estaba realizando el corte.

Después de bajar y consultar sobre lo que estaba sucediendo supe que esa noche no podría seguir mi camino.

Cerca de allí me encontré con unos colegas que también habían quedado inmovilizados, la incómoda situación nos motivó a resignarnos y a tratar de aprovechar el tiempo que permaneciéramos en el lugar, por lo que nos propusimos a preparar algo para pasar el tiempo.

Con café y juegos de cartas de por medio se hizo la una de la madrugada.

Ya nos estábamos despidiendo para descansar cuando comenzó todo el bullicio.

 

LOS SERES

Vimos camiones de gendarmería aparecer de repente de ellos bajaron decenas de militares armados que corrieron en dirección a la multitud.

Algunos se detuvieron justo frente a nosotros y desde allí disparaban gases lacrimógenos hacia el tumulto.

La reacción de la gente fue inmediata, a lo lejos escuchamos los gritos y llantos tanto de mujeres como de muchachos jóvenes expresando el temor que sentían al estar envueltos en esta represalia.

La expansión del gas formando ya una inmensa nube sobre el pavimento no demoró en llegar hasta nosotros, y aunque tratamos de protegernos, los químicos empezaron a descomponernos.

Nosotros estábamos estacionados justo al costado de un monte que es precisamente donde vimos salir a esas cosas.

En primera instancia pensamos que se trataba de la misma gente intentando huir por el monte, pero a medida que iban saliendo a la ruta pudimos constatar que no podían ser ellos.

Estos eran seres de media estatura, parecían estar todos desnudos porque no distinguimos prendas en sus cuerpos oscuros, algunos llevaban una especie de ramas en sus manos y con ellas azotaba en el pavimento como signo de festejo eufórico al ver lo que estaba sucediendo con la gente.

Algunos no tenían rostros, otros abrían una inmensa boca con la que producían sonidos intolerables al oído humano, todos se deslizaban en medio de esa nube y al parecer sólo nosotros podíamos verlos desde donde estábamos.

 

EL DEMONIO

Permanecimos petrificados de horror, pero cuando creíamos que nada podía ser más terrorífico que eso... vimos aparecer a otro ser, este tenía la fisionomía de un hombre alto, robusto, con una barba cubriendo su mentón, sus ojos eran de dos brasas ardientes que despedían llamas.

Un enorme e infernal perro negro caminaba a su lado y a diferencia de los demás éste nos observaba mientras caminaba hacia nosotros.

Fuimos cuatro los que presenciamos eso, todos nos subimos al camión que teníamos más cerca y salimos a toda prisa del lugar, manejamos hasta que dejamos de escuchar gritos.

Al detenernos uno de los muchachos tuvo un ataque de pánico del cual nunca pudo recuperarse.

Dejamos pasar el tiempo suficiente para recién volver a nuestros camiones, al llegar al lugar ya había pasado todo, algunos vehículos retomaron su viaje.

Nosotros llevamos al doctor de la ciudad a nuestro compañero, quien debió permanecer sentado durante varias horas para poder estabilizarlo, aun así, nunca volvió a ser como antes.

Después de eso tuvimos la oportunidad de reunirnos nuevamente para hablar sobre el tema llegando a la conclusión de que esa noche vimos al mismo demonio acompañado de sus súbditos.

No sé si alguien más ha presenciado de lo que nosotros fuimos testigos, pero, escuchamos que esa ciudad es muy conocida por la cantidad de brujos y brujas que viven allí.

Precisamente el monte es el lugar preferido de muchos para hacer sus trabajos.

 

 

HISTORIAS DE VAMPIROS REALES DE LA HISTORIA

 


JURE GRANDO, EL VAMPIRO DE KRINGA

En Kringa, un pueblo de la antigua región de Istria, hoy conocida como Croacia, vivió y murió un campesino llamado Jure Grando. Y volvió. Según se recoge en los archivos, Jure, defenestrado en 1656 debido a una enfermedad, volvió esa misma noche como un štrigon, una estrige, y estuvo aterrorizando al pueblo durante dieciséis años. Cuentan los documentos que atormentaba y violaba a su viuda, asaltaba a la gente y aterrorizaba a los niños apareciendo por la noche y a través de las ventanas. Varios lugareños se reunieron por fin, tras un tiempo, y trataron de dar caza al vampiro de Jure, lo que consiguieron no con una estaca, como dictamina el folclore, sino cortándole la cabeza y realizando un exorcismo. El caso de Jure Grando es importante dentro del mundo de los vampiros por ser, probablemente, el primero documentado oficialmente de la historia.

Que existió, lo sabemos.

Que algo ocurrió en Kringa, también. Pero, ¿qué pasó realmente? No siempre podemos apartar la oscuridad de los hechos pasados tiempo atrás.

 

EL SACERDOTE PERRO



Los escoceses son amantes de los fantasmas y otras criaturas fantásticas. Y no es de extrañar que posean varios vampiros en su folclore llenos de castillos y abadías ominosas regadas por la lluvia. De hecho, fue el castillo Slains, en Cruden Bay, el que inspiró a Bram Stoker para escribir «Drácula». Pero ahora vayamos a Melrose. Entre las paredes de su derruida abadía, allá por 1138, cuentan los textos de Guillermo de Newburgh que vivió un capellán nada ortodoxo. Este sacerdote gustaba de cazar a caballo con su jauría de perros. Por sus excesos y su ineptitud como cura, fue llamado Hunderprest, o el «cura perro» (o cazador). Dicen que cuando murió no tenía otra cosa que hacer que volver como vampiro a atormentar a los ciudadanos de Melrose. También cuentan que los abades le dieron caza y lo expulsaron de este mundo mediante un hachazo en la cabeza y una pira funeraria.

 

PETAR BLAGOJEVICH, EL NUEVE VECES ASESINO



Volvamos a Europa del Este. El caso de Petar Blagojevich es uno de los mejores documentados del siglo XVIII sobre histeria vampírica. El bueno de Petar vivió cerca de Kisilova, en Serbia, en tiempos complejos de guerra y conflicto. Y, como de costumbre en estos casos, murió para volver un día después a asesinar gente. Según contaron sus conciudadanos, Petar Blagojevich asesinó a nueve personas a lo largo de la semana siguiente a su muerte. Todos los finados eran encontrados en sus camas con restos de sangre y la garganta abierta (o aplastada). La cuestión es que la histeria se apoderó del pueblo, que amenazó a la autoridad local para que tomara cartas en el asunto pasando por encima de la autoridad municipal. El cuerpo de Petar Blagojevich fue exhumado, saltándose la ley, y fue encontrado incorrupto y con señales de vampirismo, según relatan los documentos. El cuerpo fue empalado y quemado, y las autoridades superiores, debido a la gravedad del asunto, no tomaron represalias.

 

EL PARTISANO DE MEDVEJA



Arnold Paole fue un militar en tiempos revueltos. Una noche, cuentan los informes, fue atacado por un vampiro, pero se salvó de convertirse en uno comiendo tierra de la tumba del monstruo. Sin embargo, cuando murió, tiempo después, volvió como vampiro. Eso decían los lugareños, al menos.

El caso de Paole es especial porque fue el determinante que desencadenó la «epidemia de vampirismo» de la Europa del Este del siglo XVIII. Según las fuentes, el ataque de Paole a varios animales y personas habría causado la continuación de esta «enfermedad» que afectó, como mínimo, a dieciséis personas más. Puesto que el miedo a los vampiros venía creciendo desde décadas atrás, esto levantó la alarma entre las autoridades que comenzaron a investigar, exhumar y realizar informes sobre los supuestos vampiros. Cosa que sólo ayudó a extender el rumor sobre la existencia de estos seres del averno.

 

 


 

Fuentes:

historiasdeterrorcortas.com

hipertextual.com

Edición final: vikingodemagellan.blogspot.com (V.D.M.) 

viernes, 4 de octubre de 2024

Rezyklon presenta: «El agujero del Diablo»



Soy un geólogo que trabaja en el Parque Nacional del Valle de la Muerte de Nevada. En el transcurso de los últimos meses, hemos estado estudiando la formación geológica apodada «El Agujero del Diablo».

En fin, ese lugar siempre me pareció un tanto desconcertante. Tenemos una idea imprecisa de cómo llegó a surgir y de qué causa que haga lo que hace, pero hay algo más. Algo… que está mal.

El otro día, enviamos al agua un dron submarino pequeño para ver si podía trazar el laberinto de sistemas de cuevas que sabemos que está ahí, pero que ha sido completamente inaccesible por décadas. Además, queríamos descubrir qué tan profundo llegaba. El hecho de que un terremoto en China pudiera provocar que el nivel del agua aumentara sustancialmente en este lugar de Nevada nos hacía pensar que era mucho más profundo de lo que estimamos preliminarmente.

El submarino comenzó a trazar los primeros 15 metros. Fue difícil agarrar una buena señal; el contenido mineral del agua era realmente inhóspito para los sistemas que utilizamos y la manera en que se comunican entre sí, sin mencionar que, una vez que llegas hasta ahí abajo, el agua súper calentada cerca de los conductos geotermales es suficiente para inutilizar el dron por completo.

Alrededor de los 23 metros, la señal se puso bastante delicada. Teníamos unos cuantos minutos de comunicación decente, pero luego se cortaba en su totalidad y nos dejaba preguntándonos si el submarino había chocado o si se había dañado irreparablemente.

Durante los momentos cuando podíamos mover el dron, explorábamos de cueva en cueva e íbamos más y más profundo. El agua estaba bien por encima de su punto de ebullición, y a medida que la presión se incrementaba, la temperatura también. El submarino podía soportar hasta los 200 grados Celsius por un corto período de tiempo, y ciertas bolsas de agua se estaban acercando a ese máximo.

Llegamos a un punto relativamente cálido (alrededor de 107 grados Celsius) y se nos dijo que esperáramos. Greg, el sujeto que estaba operando el equipo óptico del dron, seguía insistiendo con que veía destellos de luz muy por debajo de nuestra posición. Yo insistía con que el equipo estaba funcionando mal y causando los destellos, pero Greg no se callaba sobre otro sensor que estaba registrando explosiones de calor al mismo tiempo en que aparecían los destellos.

Discutimos por un momento breve y el dron se mantuvo en su sitio. El nivel del agua en el agujero comenzó a elevarse. Eso no era inesperado, pues una cantidad increíblemente pequeña de actividad sísmica en cualquier parte del mundo era suficiente para mover el agua de aquí. Seguimos peleando y no notamos que hubo más destellos en la pantalla hasta mucho después, cuando analizamos el video.

Pero lo que finalmente nos sacó de nuestros respectivos berrinches fue la manera en que el agua había comenzado a cambiar de color. Pasó de su tono normal a un rojo apagado. Greg le echó un vistazo a la pantalla y notó que la profundidad del agua en la caverna — originalmente de 11 metros — había cambiado a 107,600 metros. Sabíamos que tenía que ser un error.

Aparecieron más destellos en la pantalla a medida que el agua espumeaba y burbujeaba en la superficie, y luego la trasmisión se cortó. Y se quedó cortada.

Greg y yo analizamos el video por la noche. Todo lo que habíamos visto estaba ahí y aún era igual de confuso; pero entonces Greg vio un pico ligero en la pista de audio (cuando la profundidad de la cueva pareció desplomarse hasta el fondo). Lo pasó por algunos filtros para amplificar la señal y aclararla, y luego lo reprodujo. Lo escuchamos unas veinte veces consecutivas, a pesar de haberlo oído perfectamente la primera vez:

«Déjenme dormir. Déjenme soñar. Pronto, ascenderé».

Correspondiente con el incremento masivo en profundidad y con la última palabra del mensaje, hubo un destello más en el último fotograma antes de que el dron se perdiera.

Después de que Greg lo aclarara, vimos lo que era. Un único y brillante ojo rojo que parecía tener el tamaño de una casa.

El tamaño de una casa desde 107,600 metros de distancia.



 

 

 

 

Fuentes:

Foto: media-cdn.sygictraveldata.com

Historia: creepypastas.com

Edición final: V.D.M. 

viernes, 27 de septiembre de 2024

Die walder meiner dunklen albträume [Verloren in Nebel - Perdidos en la Niebla]



«… estaba en un bosque, y había niebla… yo caminaba junto a mi camarada Odhinn, él llevaba un hacha… yo le advertí que no se fuera lejos, en el fondo sabía que era porfiado con este comando… siempre se va lejos… me dice que necesitábamos madera para el fuego, que ya no quedaba… al parecer estábamos de camping, aunque no estoy seguro de por qué estaba ahí. Comienza a alejarse y yo nuevamente le digo que no se vaya tan lejos. 

Miro alrededor y la niebla seguía ocupando espacio entre los árboles, no se veía más allá de 10 metros. Camino tranquilamente de regreso a un lugar que no recordaba, solo seguía mi instinto en el sueño… aparezco en una gran avenida, había caminado mucho, me doy vuelta y esta calle era muy larga, yo venía bajando… era como la calle Bulnes, con pasto en el centro y algunos árboles que embellecían la avenida, la niebla era profunda… me llamaba la atención que no había vehículos, ni gente, ni ruido… todo era un silencio sepulcral… de pronto escucho detrás de mí la voz de un hombre que me llama:

- ¡Hey! ¡Espera! ¡Jarno!

Al darme vuelta estaba frente a mí un hombre caucásico, de un metro 76 aproximadamente, pelo corto echado hacia atrás, como engominado, vestido elegantemente, un abrigo largo hasta los tobillos, grueso, color café semioscuro, cuello de piel de zorro, chaleco gris, camisa blanca como las que se usaban en el siglo 19, zapatos negros, de alta gama, negros y brillantes, este hombre lucía una pequeña barba y bigotes delgados, mirada gentil… y me dice:

- Tienes que volver, otro de tus amigos desapareció en el bosque… Odhinn no volvió a la mansión, lo buscamos, pero no aparece.

Esto ya me parecía muy extraño, al parecer eran varios los que estaban siendo devorados por ese bosque nebuloso y misterioso,... mientras caminaba con el hombre yo pensaba si él tenía algo que ver en estas desapariciones, mi desconfianza aumentaba y me preparaba mentalmente para cualquier vicisitud, mantuve mi distancia mientras subíamos la avenida que se perdía en esta niebla eterna.

El sueño cambia… ahora estaba en un pueblo y caminaba junto a mi camarada Declan… lo hacíamos por un ancha calle que iba de subida… todas las casas eran de dos o tres pisos de altura, antiguas, como las que hay en Europa, en aquellos pueblos fuera de las grandes urbes… se divisaban montañas, todas cubiertas por la niebla, las calles y pasajes en silencio, sin gente, sin autos… todo era silencio… le digo a Declan que mantuviera su mirada atenta a los pasajes y calles mientras que yo me encargaba de observar las casas… a unos 7 metros la única vivienda que tenía algún color distintivo; con una señalética; que se escapa de la monotonía gris era un pequeño hotel… miro hacia el segundo piso y logro divisar que alguien estaba viéndonos entre las cortinas, era una mujer, se esconde… y le dije a Declan que debíamos ir a ese lugar…

Ahora estamos en un cuarto de ese viejo hotel… es de techo alto, el cuarto es angosto, las paredes son de un color blanco sucio, es un lugar antiguo, hay una cama de 3 plazas de ancho y 5 de largo, hay dos o tres muebles para guardar ropa, también son viejos, de madera, algo corroídos por el paso del tiempo… siento la voz de Odhinn y le digo a Declan:

- Escucha… esa voz es la de tu hermano, es la voz del pelao (apodo de Odhinn) …

- ¡Sí! ¡Es su voz! ¡Vamos a buscarlo!

Salimos a un pasillo algo oscuro, mal iluminado y vamos escuchando cuarto a cuarto… pared a pared… abrimos uno de ellos y dentro estaba Odhinn acompañado de una mujer, estaban discutiendo… con Declan nos miramos… algo no estaba bien… Odhinn nos mira y enojado nos pregunta que donde habíamos estado, que él nos estaba buscando por horas, que había recorrido el pueblo… no entendíamos nada de lo que pasaba… 

¿Ese tipo era nuestro camarada? 

¿Por qué estaba con esa mujer que lucía como cabaretera de bar de mala muerte? 

¿Qué pasaba en ese pueblo?».

 

Me despierto… mi gatito regalón quiere ir al baño.

Otro sueño muy particular que tuve esta madrugada…

¿La niebla de mis sueños me quiere decir algo que todavía no dilucido?





miércoles, 8 de mayo de 2024

Paranormal Effect N°8



LA HISTORIA DE LA MUJER QUE SUPUESTAMENTE SE CONVIRTIÓ EN MONSTRUO EN EL ÁREA 51



El Área 51, es una base militar estadounidense ubicada en el desierto de Nevada, Estados Unidos, durante décadas este lugar ha sido protagonista de una gran cantidad de especulaciones y teorías de conspiración, debido a los altos niveles de seguridad y ubicación altamente ‘secreta’.

Uno de los principales temas que rodean los ‘misterios’ del Área 51, son los presuntos experimentos secretos que se llevan a cabo en este lugar. Esta base militar se encuentra en una región remota y es el lugar de pruebas y entrenamiento para los miembros de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, desde 1950.

Debido a su exceso de seguridad y a que se desconoce lo que allí ocurre, han surgido a lo largo de los años una serie de teorías relacionadas con la existencia y estudio de extraterrestres y terribles experimentos.

 

PROYECTO ABIGAÍL DEL ÁREA 51

El denominado proyecto ‘Abigaíl’ es uno de los primeros experimentos con humanos que supuestamente se llevaron a cabo en el Área 51 y según se conoce, inició poco después de finalizar la Segunda Guerra Mundial.

Se rumora en redes sociales que este experimento consistió en estudiar los efectos de la radioactividad en los humanos.

Se cree que Abigaíl Wester fue la hija de uno de los científicos más importantes y destacados del Área 51, el profesor Albert Western, quien sin pensarlo transformó a su hija en «uno de los monstruos más terroríficos creados por los humanos».

La joven universitaria, mostraba gran interés por ayudar a su padre en las investigaciones científicas que acontecieron tras la victoria de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.

Tras lo ocurrido durante la guerra y con el fin de darle un uso científico al lugar, Albert Western decidió realizar experimentos en una persona de confianza, que no pudiera revelar la información obtenida, ni demandar por daños.

Varios documentales encontrados en internet, aseguran que el principal objetivo del Proyecto Abigaíl, fue estudiar cómo los seres humanos podrían resistir vivir en situaciones extremas.

Presuntamente, la joven fue sometida a recibir distintas dosis de radiación y tras dos años de constantes experimentos, Abigaíl Wester se encontraba con la piel arrugada, dientes desproporcionados y había perdido toda capacidad de razonar, por lo que actuaba únicamente por instinto.

Al ver el deterioro de su hija y darse cuenta de que se había convertido en una persona dependiente de los medicamentos, decidió seguir realizando experimentos en su hija Abigaíl, al darse cuenta, del deterioro físico y mental de la mujer, del profesor Albert

Western, decidió suicidarse, al ver el daño que le causó a su descendiente.

La leyenda referencia que, el doctor Western escribió una nota a sus colegas, donde les pedía que no mataran a su hija y que intentarán recuperar su cuerpo, sin embargo, el ejército estadounidense dejó de alimentar al «monstruo salvaje» en el que se convirtió Abigaíl, con el fin de ‘matarla de hambre’, pero no todo salió como esperaban, pues vecinos del Área 51 aseguraron haber escuchado aullidos y rasguños en repetidas ocasiones, se dice que Abigaíl se escapó de la jaula y se internó en el desierto, intentando sobrevivir.

 

12 MITOS E HISTORIAS MISTERIOSAS DE NUEVA YORK: MONSTRUOS Y FANTASMAS DE LA GRAN MANZANA



NUEVA YORK.- La Gran Manzana, la ciudad que nunca duerme, es mucho más que rascacielos y luces brillantes, ya que esta metrópolis icónica está cargada de historias de lo paranormal, lo inexplicable y lo misterioso.

Desde fantasmas que deambulan por calles oscuras hasta monstruos que se esconden en las profundidades del río Hudson, los mitos y las leyendas de Nueva York han sido parte integral de la cultura del estado durante generaciones.

A lo largo de los años, estas historias han sido fuente de inspiración para numerosas novelas, programas de televisión y películas.

Aquí exploramos 12 intrigantes mitos y leyendas que han dejado una marca indeleble en la historia y el folclore de Nueva York.

 

1. EL ASESINO NOCTURNO DE STATEN ISLAND

Durante años, ha circulado el escalofriante mito de un asesino con garfio en mano que atraía a niños traviesos al abandonado Hospital Seaview en Staten Island, llevándolos a su trágico final.

En los años 70, el horror real golpeó Staten Island cuando el asesino en serie Andre Rand secuestró supuestamente a niños de la zona.

Aunque se le sospechaba de múltiples crímenes, Rand solo fue condenado por dos, lo que resultó en una sentencia de prisión de 50 años a cadena perpetua.

 

2. EL TREN INTERMINABLE DEL PUENTE HELL GATE

El sombrío Puente Hell Gate, que se extiende sobre el río East de Nueva York, alberga el legado de un tren espectral.

Se dice que este tren transporta las almas de aquellos que encontraron un trágico final al lanzarse desde el puente o ser arrojados de él.

Aquellos lo suficientemente valientes como para trepar al puente afirman haber presenciado el brillo distante de un tren que nunca se materializa.

 

3. EL MONSTRUO CENTENARIO DEL LAGO CHAMPLAIN

El Lago Champlain, que atraviesa las fronteras de Nueva York, Vermont y Quebec, tiene una historia envuelta en el misterio. Desde 1609, se dice que el explorador Samuel de Champlain se encontró con una serpiente de 20 pies con rasgos equinos en el lago.

Esta criatura, conocida como "Champ" o "Champy", ha sido vista recientemente. En particular, una fotografía de 1977 capturada por Sandra Mansi mostró una criatura similar al monstruo del lago Ness, avistado tres siglos después de la aparición inicial de Champ.

 

4. ACTIVIDAD ALIENÍGENA Y VIAJES EN EL TIEMPO EN MONTAUK, NUEVA YORK

Camp Hero, una antigua instalación militar convertida en parque, alberga un legado de fenómenos inexplicables que abarca dos décadas desde 1960 hasta 1980.

Un ingeniero eléctrico llamado Preston Nichols afirmó que aquí ocurrieron experimentos psíquicos con niños, investigaciones sobre viajes en el tiempo y encuentros alienígenas.

Nichols incluso afirmó que se creó una grieta en el espacio-tiempo en 1983. El estado abandonado del sitio solo ha aumentado la intriga.

 

5. LA BASE AÉREA EMBRUJADA EN PLATTSBURGH

La abandonada base aérea de Plattsburgh se dice que está impregnada de entidades espectrales.

Informes de sonidos de marcha fantasmales provenientes del cementerio y ruidos espeluznantes del gimnasio, una vez morgue, han suscitado leyendas espeluznantes.

Además, el edificio 666, que brevemente funcionó como crematorio, se ha relacionado con fenómenos inexplicables.

 

6. EL BARCO FANTASMA DEL RÍO HUDSON

Un barco espectral navegando en contra de la corriente en el río Hudson se ha convertido en una figura legendaria.

Este barco fantasma, desprovisto de tripulación, se cree que es el Half-Moon, asociado con el explorador Henry Hudson.

Aunque su avistamiento ganó prominencia después del huracán Sandy, la aparición del barco suele ir acompañada de tormentas severas.

Los antiguos colonos holandeses atribuyeron intenciones malévolas al barco, considerándolo un presagio de destrucción.

7. EL FANTASMA DE LA MADRE QUE BUSCA A SU HIJA PERDIDA

A principios del siglo XIX, una trágica historia se desarrolló en Rochester cuando un granjero local cometió un acto atroz.

El granjero secuestró, violó y asesinó a una joven, dejando a su madre devastada en la búsqueda desesperada del cuerpo sin vida de su hija.

Abrumada por el dolor, la angustia de la madre la llevó a lanzarse desde un acantilado a las aguas del Lago Ontario, acompañada de sus leales perros que encontraron su fin poco después.

Hoy en día, la aparición de la mujer doliente, vestida de blanco, junto con sus dos perros espectrales, recorre el Parque Durand Eastman en una búsqueda interminable para encontrar los restos de su hija.

Se dice que estos fantasmas apuntan a los hombres que se aventuran en el parque, mientras que las mujeres se libran de su tormento espeluznante.

 

8. SE HAN REPORTADO AVISTAMIENTOS DE BIGFOOT EN NUEVA YORK

El año 1989 marcó un encuentro significativo con el esquivo Bigfoot. Scott David Harris y sus compañeros se encontraron con esta enigmática criatura en una noche fatídica mientras buscaban al hermano desaparecido de Harris alrededor del Lago Champlain.

La imponente y peluda figura los persiguió, y mientras los amigos de Harris huyeron, él se quedó el tiempo suficiente para percibir el aliento fétido de la criatura.

Un encuentro posterior con la criatura ocurrió en 1993 cuando Harris, ahora acompañado por un amigo, se encontraron en un coche estacionado cerca de un sendero en Westport.

La criatura, con ojos rojos brillantes, intentó abrir la puerta trasera del coche antes de que lograran una estrecha escapada.

 

9. EL MONSTRUO FLOTANTE DE KINDERHOOK WOODS, NUEVA YORK

La inquietante saga del Monstruo de Kinderhook surgió en los años 60, marcada por relatos de una entidad blanca etérea y sin forma.

Esta aparición, vista flotando entre las copas de los árboles cerca de Kinderhook Woods, emitía inquietantes sonidos silbantes que enfriaban hasta los huesos a los testigos.

Los relatos de la presencia de la criatura surgieron de niños, excursionistas solitarios e incluso adolescentes acampando cerca de los bosques.

Cada encuentro provocaba temor, lo que impulsaba a los testigos a retirarse rápidamente.

Curiosamente, no se han documentado más avistamientos desde esos inquietantes tiempos.

 

10. SE DICE QUE LA CALLE OESTE 57 DE MANHATTAN ESTÁ EMBRUJADA POR FANTASMAS

En 1922, una trágica historia de amor y traición se desarrolló en la Calle Oeste 57 de Manhattan.

Albert Champion, el innovador detrás de las bujías, se casó con una corista llamada Edna Crawford, quien participaba en secreto en un romance con el francés Charles Brazelle.

Brazelle, consumido por los celos, acabó con la vida de Champion y manipuló a las autoridades para que creyeran que fue una muerte relacionada con el corazón.

Crawford, heredando la riqueza de Champion, adquirió el ático en el 57 de la Calle Oeste 57.

La furia posterior de Brazelle llevó a la muerte de Crawford a manos de un teléfono, lo que resultó en que los guardias de seguridad arrojaran a Brazelle por la ventana.

Carlton Alsop, un adinerado socialité, habitó posteriormente el ático, pero los ecos atormentados de los amantes condenados lo llevaron a la locura.

La cordura de Alsop se deshizo, alejando a su esposa y finalmente obligándolo a buscar refugio en un sanatorio, mientras que sus perros sufrieron una angustia similar.

 

11. LOS CAIMANES DEL ALCANTARILLADO DE LA CIUDAD DE NUEVA YORK PUEDEN SER MÁS QUE UN MITO

La leyenda de los caimanes que habitan en el alcantarillado de la Ciudad de Nueva York está arraigada en un escenario peculiar pero plausible.

Según el relato, los visitantes de lugares como Luisiana y Florida adquirirían pequeños caimanes como mascotas, solo para desecharlos en los inodoros cuando crecieran demasiado para manejarlos.

Sobreviviendo en las profundidades de los alcantarillados de la ciudad, estos caimanes se alimentaban de ratas y otras criaturas subterráneas.

Mitos alternativos sugieren que los caimanes albinos vistos en los alcantarillados eran supervivientes que sobrevivieron sin exposición a la luz natural.

 

12. EL MITO DEL TESORO ENTERRADO EN LA ISLA DE LA LIBERTAD

El legado del Capitán William Kidd, que vivía en Pearl Street, se entrelaza con la noción de riquezas enterradas en la Isla de la Libertad.

Se rumora que Kidd escondió su tesoro en la isla mientras mantenía un punto estratégico para protegerlo.

La historia del Capitán Kidd tomó un giro sombrío cuando enfrentó la ejecución por piratería en 1701.

Un siglo después, los soldados de Fort Wood se embarcaron en una búsqueda del tesoro guiados por el consejo de un psíquico, que les aconsejó cavar bajo la luz de la luna llena.

La inquietante aventura reveló un cofre, un cráneo y una aparición extraterrenal con un sable en la mano que los ahuyentó aterrorizados.

A su regreso, el cofre había desaparecido, dejando atrás un misterio en la historia de la isla.

 

INSÓLITOS ENCUENTROS MILITARES CON EXTRATERRESTRES Y OTROS HUMANOIDES EXTRAÑOS (1)



En los anales de los encuentros militares, hay relatos que van más allá de los límites de lo convencional. Este artículo explora fascinantes relatos de extraños encuentros entre personal militar y entidades que desafían toda explicación convencional: desde encuentros con extraterrestres hasta el inquietante contacto con humanoides extravagantes. Sumérgete en estos relatos enigmáticos que han desconcertado a aquellos encargados de la seguridad nacional y han dejado un rastro de misterio en la historia de los encuentros militares.

La guerra trae consigo muchos horrores. El derramamiento de sangre, los asesinatos y la violencia pueden pasar factura a la mente humana. Sin embargo, a veces surgen fuerzas extrañas en el campo de batalla que parecen ser incluso peores que el enemigo, y para las cuales quienes las enfrentan no están completamente capacitados para enfrentarlas. Aquí veremos una selección de relatos que involucran a soldados que se han topado con seres inescrutables más allá de nuestra comprensión.



Un relato bastante oscuro pero aterrador se origina en octubre de 1943, en medio de la cacofonía de muerte y el caos de los bombardeos alemanes de Londres durante la Segunda Guerra Mundial. Mientras los ciudadanos se refugiaban en sus casas, esperando temerosos el próximo estremecimiento del suelo provocado por otra bomba atronadora, un grupo militar llamado ARP (Precauciones contra ataques aéreos) acechaba por las calles pintadas por el brillo parpadeante de las explosiones y rebuscaba entre los escombros de la masacre en un esfuerzo por salvar tantas vidas como pudieran. Uno de estos hombres se llamaba Howard Leland, y debía encontrar algo quizás mucho peor que el enemigo aquí en este páramo humeante y devastado por la guerra.

En algún momento, el suelo se agitó con la ira de un ataque de bomba particularmente cercano, y Leland supuestamente se metió en una casa abandonada temblorosa para refugiarse mientras la estructura le llovía polvo y escombros. Como era de noche, usó su linterna para atravesar la oscuridad, mientras las partículas de polvo desprendidas por el impacto de la bomba flotaban y bailaban en el haz. Se dirigió a lo alto de una escalera oscura que descendía hacia una oscuridad total que su débil luz no podía sacudir y, sin embargo, tropezó hasta el fondo de un sótano, donde, según los informes, se agachó para esperar a que pasara el bombardeo enemigo. corrió, rezando para que el edificio en el que se encontraba no fuera el siguiente en desintegrarse en escombros.

Mientras esperaba allí a que las bombas se detuvieran o murieran, supuestamente comenzó a tener la sensación muy fuerte de que lo estaban observando, que los ojos estaban pesados sobre él, una sensación que evolucionaría hacia una sensación palpable de pavor espeso. Sentado allí en el oscuro silencio, Leland supuestamente alumbró con su linterna hasta lo alto de las escaleras y captó con su haz la horrible visión de lo que parecía una enorme bestia felina agazapada en el escalón más alto, con grandes ojos y cuernos incandescentes. sobresaliendo de su cabeza. Leland explicaría más tarde que la entidad monstruosa parecía exudar ondas heladas de un «aura de maldad» y que sus ojos que no parpadeaban tenían una cualidad hipnótica que lo mantenía en trance.

 


Mientras estaba sentado allí paralizado por la mirada de la entidad, de repente saltó del escalón para abalanzarse hacia él mientras un aullido sobrenatural resonó en el aire quieto, pero antes de tocar el suelo pareció evaporarse en el aire, rompiéndolo de cualquier cosa. hechizo en el que lo había retenido. En ese mismo momento dijo que había escuchado voces y pasos humanos, y que algunos de sus compañeros miembros del ARP habían surgido de la oscuridad para rescatarlo. Leland les contó lo que había sucedido presa del pánico, pero ninguno de los otros hombres informó haber encontrado algo extraño en la casa y no había escuchado el gemido escalofriante que describió. Sin embargo, para sorpresa de Leland, algunos de los otros hombres de la unidad afirmaron que otros en la misma vecindad habían visto una bestia sombría parecida a un gato, con cuernos y ojos brillantes, muy similar.

Aparentemente, Leland estaría tan perturbado por su desgarrador encuentro con lo inexplicable que visitaría a un clarividente llamado John Pendragon, quien supuestamente fue inmediatamente capaz de adivinar la ubicación de la casa en un mapa de Londres. Con un poco de investigación en la historia de la casa, resultaría que uno de los propietarios anteriores había sido un ocultista y mago negro que habitualmente había utilizado gatos para sacrificios en rituales oscuros y arcanos. Parece que este siniestro individuo se había vuelto loco y luego se ahorcó en lo alto de esas escaleras, después de lo cual el monstruo felino había sido visto a lo largo de los años. Esto hizo que Pendragon llegara a la conclusión de que la entidad que Leland había visto era quizás algún tipo de espíritu elemental o demonio que había adoptado una forma felina al absorber la historia de violencia felina que impregnaba la estructura.

El relato fue escrito tanto en la autobiografía de Pendragon, Pendragon (1968), como en el libro de Brad Steiger Bizarre Cats (1993), y sigue siendo un relato verdaderamente extraño de lo inexplicable de la Segunda Guerra Mundial.

 

 


 

 

 

 

 

Fuentes:

eltiempo.com

univision.com

mundooculto.es

Imagen Abigail Wester – canal master movies.

Edición final: Jarl Asathørn.