martes, 21 de abril de 2026

Trollish News [Kast: 52 Días]



PRIMER MES DE KAST:

ENTRE RETROEXCAVADORAS, CONFERENCIAS TENSAS Y LA HISTERIA PERMANENTE DE SIEMPRE

Apenas ha pasado un mes y nueve días desde que José Antonio Kast llegó a La Moneda, y el ambiente político chileno ya parece una mezcla entre una sala de crisis, un panel de televisión de las once de la noche y una pelea eterna en redes sociales, donde cada sector intenta convencerse de que el país se acabó… o que recién comenzó a salvarse.

Porque si algo ha quedado claro en estas primeras semanas, es que este gobierno decidió instalar una lógica completamente distinta a la del experimento progresista anterior: menos poesía institucional, menos performance moral, y bastante más énfasis en el orden, control y autoridad. El problema es que gobernar no consiste solamente en tener convicciones; también exige algo que en Chile suele escasear peligrosamente: prolijidad política.

Y ahí aparece uno de los primeros problemas del gobierno.

 

LA MINISTRA SEDINI Y EL ARTE DE COMPLICAR LO SIMPLE

La ministra vocera Mara Sedini ha logrado en apenas semanas algo que no todos consiguen en años: transformar mensajes simples en incendios comunicacionales completamente innecesarios.

En vez de ordenar el relato del gobierno, varias de sus intervenciones han parecido ejercicios de improvisación ideológica con micrófono abierto. 

Donde el Ejecutivo necesitaba claridad, ella entregó frases ambiguas. 

Donde se requería firmeza, apareció la confusión. 

Y donde bastaba explicar una medida concreta, terminó generando titulares que obligaron a otros ministros a salir a «aclarar lo que quiso decir».

Y en política chilena, cuando un ministro tiene que explicar a otro ministro, significa una sola cosa: alguien habló de más.

El problema no es sólo el error puntual. El problema es que en un gobierno que prometió orden, la vocería no puede transformarse en un pequeño laboratorio semanal de desorden verbal incomprensible al estilo guru-guru.

Porque una cosa es ser frontal y otra muy distinta es parecer que cada conferencia de prensa fue ensayada cinco minutos antes en el estacionamiento.

 

LOS SEREMIS FUGACES:

CUANDO ALGUNOS DURARON MENOS QUE UN ESCÁNDALO EN TWITTER

Otro síntoma del primer mes sísmico de Kast ha sido la rápida caída de algunos SEREMIS, varios destituidos antes de que la ciudadanía siquiera alcanzara a memorizar sus nombres. 15 seremis renunciaron o no asumieron sus puestos. 

Y para completar el surrealismo administrativo chileno, incluso hubo un caso de un SEREMI que simplemente dejó de aparecer. No fue una gran renuncia. No fue una salida institucional. No fue una abducción alienígena. Y no hubo una explicación elaborada.

Simplemente dejó de ir.

¿Quién es este gasparín de la política chilensis?

Se trata del secretario regional ministerial de Energía, Patrick Dungan Alvear, quien sencillamente no apareció más en su trabajo.

Desde el lunes 13 de abril, Dungan «se ausentó de su oficina sin entregar justificaciones oficiales ni formales al Ministerio de Energía ni tampoco a la Delegación Presidencial de La Araucanía», reportó esta última repartición en un comunicado.

Pero no es todo, la autoridad tampoco ha respondido llamadas. «Hemos intentado contactarlo, pero no ha contestado el teléfono», indicaron desde la delegación.

En cualquier empresa privada eso se llama abandono laboral.

En el Estado chileno, al parecer, puede convertirse en una anécdota burocrática más.

El problema de estas salidas no es sólo la torpeza en los nombramientos, es el contraste brutal con el discurso de campaña. Cuando se promete eficiencia quirúrgica, pero en la práctica aparecen errores de selección tan básicos, la oposición encuentra munición gratis para disparar.

Y la oposición en Chile podrá estar ideológicamente agotada, pero cuando ve una torpeza ajena, revive de inmediato… como Lázaro bíblico.

 

LAS ZANJAS DEL NORTE:

POLÉMICAS PARA ALGUNOS, SENTIDO COMÚN PARA OTROS



Uno de los símbolos más comentados del primer mes ha sido la construcción de zanjas en la frontera norte para frenar el ingreso irregular, y eso es algo que muchos aplaudimos.

La izquierda reaccionó como si el gobierno hubiera decidido reconstruir el Imperio Romano en Arica o estuviera creando un nuevo muro de Berlín, pero para una parte importante de la ciudadanía la medida tiene una lógica bastante simple: si durante años la frontera fue tratada como una sugerencia geográfica más que como una frontera real, era cuestión de tiempo antes de que alguien decidiera hacer algo visible.

Las zanjas no son una solución mágica.

No reemplazan inteligencia.

No reemplazan coordinación policial.

No reemplazan diplomacia regional.

Pero sí cumplen algo importante en política: envían una señal clara y precisa.

Y en un país donde durante años el Estado parecía mirar hacia otro lado mientras el descontrol migratorio crecía, la señal política importa tanto como la medida misma.

Para algunos será una exageración.

Para otros, es apenas el comienzo de lo que debió hacerse hace años.

 

EL VUELO DEL JUEVES:

EL GESTO POLÍTICO QUE EL GOBIERNO NECESITABA



El jueves pasado (17-04-2026), el gobierno concretó uno de los gestos más esperados de este inicio de mandato: un vuelo de expulsión con inmigrantes en situación irregular y personas con antecedentes delictuales. [1]

En total, 40 personas –oriundas de Bolivia, Ecuador y Colombia– fueron deportadas en un avión de la Fuerza Aérea chilena con destino a sus países de origen.

Más allá del número, lo relevante fue el mensaje.

Durante años, la expulsión de extranjeros con órdenes pendientes terminó convirtiéndose en una especie de mito administrativo chileno: todos hablaban de ella, nadie la ejecutaba con premura.

Esta vez sí ocurrió. Y aunque por supuesto un solo vuelo no resuelve la crisis migratoria, el gobierno entendió algo fundamental: la política también se construye con símbolos concretos.

Para quienes votaron por Kast esperando control fronterizo, ese avión no fue solamente un operativo, fue una señal de cumplimiento.

Para sus críticos, en cambio, fue poco, tardío o simplemente una puesta en escena.

En Chile, incluso cuando el gobierno de Kast hace exactamente lo que prometió, igual aparece alguien (siempre es un izquierdista) diciendo que lo hizo mal por haberlo hecho. Palo porque bogas, palo porque no bogas.

 

LA IZQUIERDA Y SU DEPORTE FAVORITO: INDIGNARSE POR ABSOLUTAMENTE TODO

Si algo tampoco ha cambiado, es la reacción automática de la izquierda frente al nuevo gobierno.

Kast puede anunciar una política fiscal: escándalo.

Kast puede hablar de seguridad: escándalo.

Kast puede cerrar una puerta: riesgo para la democracia.

Kast puede estornudar: avance del fascismo respiratorio. 

La oposición parece haber entrado en una fase donde cada gesto del gobierno es presentado como una amenaza existencial para la República. Y eso, aunque puede servir para movilizar a sus sectores más duros, también tiene un problema evidente: cuando todo es una catástrofe, nada termina siendo realmente una catástrofe.

La sobreactuación permanente de la izquierda desgasta, enoja y aburre al ciudadano común y corriente.

Y en política, el exceso de dramatismo muchas veces termina fortaleciendo justamente al adversario que se quería debilitar. Ojo con ese detalle.

 

LA HERENCIA INCÓMODA Y EL PROBLEMA REAL QUE VIENE

El gran desafío para Kast no está sólo en controlar la inmigración o en ordenar el aparato estatal, está en algo mucho más complejo: gobernar un país fiscalmente debilitado.

Porque durante 4 años el progresismo izquierdista chileno se dedicó a expandir gasto, multiplicar estructuras, inflar discursos y administrar el Estado como si la billetera pública fuera una fuente infinita de recursos (Gracias Boric), hoy la realidad es otra.

Las arcas fiscales quedaron tensas.

La inversión sigue frágil.

La confianza sigue golpeada.

Y encima el escenario internacional comienza a tensionarse por una nueva crisis energética mundial vinculado al petróleo.

Ese problema no lo creó Kast. Pero sí le tocará enfrentarlo.

Y ahí se acaba la campaña.

Ahí se acaba la retórica.

Ahí comienza el verdadero examen del actual gobierno.

Porque una cosa es ganar una elección prometiendo orden… otra muy distinta es intentar reconstruir un país cuando medio sistema político sigue atrapado en consignas del pasado mientras el mundo entero entra en una nueva etapa de incertidumbre.

Y en ese escenario, el primer mes no ha sido una respuesta definitiva.

Ha sido apenas el prólogo.

 

 

 

Fuentes:

[1]: interior.gob.cl/noticias/2026/04/16/gobierno-concreto-primer-vuelo-de-expulsion-de-migrantes-y-muestra-resultados-en-su-primer-mes/

France24.com

Eju.tv

latercera.com

Artículo: Dream Team de Trollish News.

Edición final: Vëthriön Asathørn.