EL RETORNO DE LA MOMIA PROGRESISTA
(Reciclando Escombros para un Tercer Acto)
Señoras
y señores, cierren las cortinas y preparen los pañuelos, porque el teatro de lo
absurdo ha decidido relanzar su temporada más decadente. En un acto de desesperación
que haría palidecer a cualquier estratega político con dos neuronas
funcionales, la izquierda chilena ha decidido que la solución a sus crisis
actuales no es la renovación, ni el mérito, ni mucho menos la competencia. No,
la solución es la arqueología política.
Han
decidido revolver los escombros, excavar en el cementerio de los lúseres y,
con un optimismo que roza la psicopatía, han desenterrado a la «incombustible» Michelle
Bachelet. Sí, esa misma figura que durante dos mandatos se dedicó a aplicar una
cirugía estética al país, pero terminó amputándole las extremidades a la
economía y dejando el cuerpo social en estado vegetativo.
LA NECROFILIA POLÍTICA DE LA IZQUIERDA
Es
fascinante observar la carencia de candidatos en el sector progresista... están tan
vacíos de liderazgo que su única opción es el reciclaje. Al parecer, la
izquierda no tiene ideas nuevas, solo tiene «viejas» conocidas. El hecho de que
la oposición sugiera que el actual gobierno debería estar «dándose cabezazos
contra la pared» por no haber blindado la candidatura de Bachelet en la ONU es,
en sí mismo, una joya del sarcasmo involuntario, es como lamentar que un barco
que se hunde no haya tenido el cuidado de rescatar al capitán que lo llevó
directamente hacia el iceberg.
¿Realmente
esos parásitos creen que el «santo remedio» para el Chile actual es volver a
las fórmulas de hace dos décadas? Es el equivalente político a intentar curar
una infección moderna con sanguijuelas y rezos. La idea de un tercer periodo de
Bachelet no es una propuesta electoral; es una amenaza sanitaria.
EL ABRAZO DEL DESASTRE
(Boric y la Matriarca del Caos)
Y
aquí entramos en la escena más conmovedora y nauseabunda de la jornada...
Gabriel Boric abrazando a Bachelet con un optimismo casi filial. Ver al «niño
prodigio» del progresismo aferrarse a la «viejuja» del sistema es una imagen
que resume la tragedia nacional. Boric no parece estar abrazando a una mentora
política, sino que parece buscar el consuelo de una madre que le diga que todo
estará bien mientras el país se incendia detrás de ellos.
Es
el abrazo de dos inoperantes, por un lado, tenemos a Boric, un experimento
fallido de liderazgo que confundió el gobierno de una nación con la gestión de
un centro de alumnos universitaria. Por otro, a Bachelet, la arquitecta de un
progresismo burocrático que destruyó lo construido bajo la premisa de «derechos
sociales» que terminaron siendo solo slogans vacíos y una administración
ineficiente.
Ambos
representan la misma religión... el culto al Estado obeso, la economía asfixiada
por el idealismo ingenuo y una falta de criterio absoluta frente a los
problemas reales. Juntos, forman el equipo perfecto para llevar a Chile hacia
una irrelevancia global definitiva.
PROGRESISMO MACABRO
(El Arte de Destruir mientras se Sonríe)
Analicemos
el legado de esta «pareja ideal». El progresismo, en su versión más pura y
destructiva, consiste en prometer el paraíso mientras queman el puente por el
cual debíamos llegar a él. Bachelet y Boric son maestros en este arte, tienen
la capacidad asombrosa de hablar de «justicia social» mientras la economía se
desploma y la seguridad se vuelve un recuerdo lejano.
Boric
demostró que su capacidad de gestión es inversamente proporcional a su
capacidad para dar discursos emotivos. Su permanencia en la política es un
insulto a la inteligencia del ciudadano promedio. Este tipo «merlucino» debería considerar
seriamente el retiro temprano, quizás en algún lugar en las profundidades del mar donde el ruido de las
protestas y el fracaso administrativo no lleguen, para que pueda reflexionar
sobre cómo terminó siendo el títere de una estructura que ya no sabe ni cómo
mentir.
UNA PROPUESTA HIGIÉNICA
Hablemos
sinceramente:
¿Para
qué quiere el país a una Michelle Bachelet en la política nacional? A estas
alturas, lo más productivo que podría hacer es retirarse a su casa a tejer
cubrecamas, disfrutar de la jubilación dorada y viajar por el mundo con el
capital acumulado durante sus años de «servicio» público. No hay honor más
grande para una figura política que saber cuándo desaparecer antes de que el odio
generalizado se convierta en algo más que un tuit.
La
sugerencia es simple y lógica: ¿Por qué no se compran un bosque, se mudan
juntos a una cabaña remota y se pierden para siempre en la espesura de la
vegetación? Eso sería un acto de patriotismo, Chile ganaría un espacio vital de
aire puro y ellos ganarían la paz de saber que ya no pueden hacer más daño.
Que
sigan abrazándose, que sigan planeando su regreso triunfal sobre las cenizas de
lo que destruyeron. Al final, la izquierda siempre ha sido experta en creer que
el camino hacia el futuro es caminar hacia atrás, regresando a los mismos
errores, con los mismos rostros y la misma incompetencia.
Bienvenidos
al regreso de la momia viviente.
Que
los dioses vikingos nos amparen, porque el «santo remedio» viene cargado de
veneno viejo zurdo.
Escrito por: El
Dream Team de Trollish News.
Portada diseñada
por: Vëthriön Asathørn.
Edición final:
Vëthriön Asathørn.



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