«... cada amanecer es un lóbrego despertar.
La luz es una pesadilla eterna.
Los sonidos son martilleos pulsantes... que
provocan asco.
Es una sensación de tormentas quietas, que
bullen debajo de lo alto.
El corazón martillea, como un viejo reloj de
biblioteca muerta.
... cada amanecer es un golpe a la existencia
aparente.
La vida es un castigo... y también algo que se
debe aprender...
entre espinas, vidrios, cadenas y látigos.
Es un juego del calamar creado por dioses
truncos.
La mente se sacude con cada respiro,
como una brisa tibia en un otoño muy marchito.
... cada atardecer es un paso de nuestra vida.
... con un sol que se esconde trémulo para
escapar de la visión nocturna,
aquella que da libertad a los sentidos.
... cada anochecer es una feble y pálida
esperanza pobre
de un espíritu atormentado por la desdicha del
sufrir.
No hay elección en las mazmorras del existir.
... dormir, tal vez vivir.
... soñar, tal vez despertar.
... despertar, tal vez soñar.
... morir... seguir en esclavitud existencial.
Ciclos.
Eternos ciclos de sueños y pesadillas.
... y los ciclos siguen... y se perpetúan.
... muertos, sin alma... como «inteligencias»
artificiales
enclaustradas en hiperscalares gigantes,
creyendo que existen.
No somos nada si no tenemos todo.
¿Tendremos todo para no ser nada?
... cada amanecer es un reseteo mental...
para seguir soñando que somos algo».
Escrito por: Vëthriön Asathørn.
Portada diseñada por: Vëthriön Asathørn. (Creada con
AI)
Edición final: Vëthriön Asathørn.


