domingo, 18 de octubre de 2026

Trollish News Oktoberfest... versión Uno

 




«EL SHOW DE TRUMP»:

TEMPORADA 2, — DONDE LOS PAYASOS SE PELEAN POR EL CIRCO

Primer acto: La vocera que duró menos que un peo en un canasto. O sea, duró menos en la cama conmigo. Yaaaa....

Señoras y señores, cabros...con ustedes... Katie Zacharia (Yo le doy full) ¿La recuerdan? No se preocupen, nadie la recuerda. Esta joven promesa del periodismo político fue nombrada secretaria de prensa de la Casa Blanca con la pompa de una coronación real y la sustancia de un folleto de tiempos compartidos. Duró en el cargo exactamente 11 días, 6 horas y 47 minutos, según los cronistas del caos. Un tiempo récord que ni siquiera le dio la oportunidad de aprender a usar la máquina de café de la sala de prensa. Ni siquiera le dio tiempo a aprender dónde estaba el baño en la Casa Blanca. A ese nivel. Pero, al menos salió en los titulares... aunque fuera como la respuesta a la pregunta «¿quién chucha era esa güeona?», ¿Estaba de visita? Y le dieron un sueldo completo por... ¿dos semanas? Esa güeá sí es ganarse la vida sin sudar. ¡Oh, la democracia moderna! donde hasta el fracaso lúser se paga con bonificaciones.

Esa güeona era una figura que prometía ser la próxima gran estrella del reality político... y que duró en el cargo menos de lo que tarda un político en prometer «transparencia» y luego esconder los recibos. ¡Pum! ¡Zaz patá en la raja! La despidieron tan rápido como el Mago Jiménez teniendo sexo, un récord mundial, digno del Libro Guinness de los Despidos Rápidos, ¿Cachai?

 

LA RUEDA DE PRENSA FICTICIA QUE NUNCA OLVIDAREMOS

(porque nunca existió, pero debió existir)

 

Periodista 1: «Señora Zacharia, ¿Cuál es la posición de la administración sobre la crisis en el Mar Rojo?»

 

Katie (sonriendo con la confianza de quien no leyó el briefing): «Bueno, el presidente Trump tiene un plan muy claro... si los piratas hutíes quieren jugar, les vamos a mandar un video de sus barcos hundiéndose en alta definición. Y si no les gusta, que se quejen con el juez de la corte marcial. Y si el Mar es rojo lo teñiremos de azul. Próxima pregunta».

 

Periodista 2: «¿Qué opina sobre la inflación que está afectando a los consumidores?»

 

Katie: «La inflación es un invento de los medios liberales para vender titulares. El presidente Trump me dijo personalmente que los precios están bajando porque él lo dice. Y si usted ve que el huevo cuesta 8 dólares, es porque no está comprando en la tienda correcta. Próxima pregunta».

 

Periodista 3: «Señora Zacharia, ¿puede confirmar que el presidente se reunirá con el canciller alemán la próxima semana?»

 

Katie: «Mire, el presidente Trump se reúne con quien él quiera, cuando quiera, y si el canciller alemán no le gusta, pues que se reúna con el presidente de Alemania, que es otro. ¿Ve? Yo sé de geografía. Próxima pregunta.»

 

Periodista 4: «¿Qué medidas tomará la administración ante el cambio climático?»

 

Katie: «El cambio climático es una moda. El presidente Trump tiene un plan llamado 'Hacer que el clima sea grande otra vez', que consiste en plantar más árboles... pero solo los que él apruebe. Y si los árboles no crecen, es porque los demócratas los están saboteando. Próxima pregunta».

 

Periodista 5: «¿Podría explicar la estrategia de paz en Ucrania?»

 

Katie: «La estrategia es simple, Zelenski es un payaso y Putin es un tipo fuerte. Si ambos se sientan a ver un partido de golf con el presidente Trump, todo se resuelve. Y si no, les mandamos a Elon Musk con un cohete. Próxima pregunta».

 

Periodista 6: «Señora Zacharia, ¿por qué fue despedida?»

 

Katie (sudando): «No fui despedida. Estoy en una misión secreta de la administración para... espiar a los medios. Es una estrategia de comunicación de alto nivel. Ustedes no entenderían. Ahora, si me disculpan, tengo que actualizar mi LinkedIn».

 

Periodista de Trollish News: «¿Usted es abogada, cierto? ¿Dónde estudió? ¿Cacha alguna güeá o solo vende la pescá?»

 

Katie: «Eeeh. Me gradué en Pekín, pero no con el perrito de mi amiga. No hay más preguntas. Gracias».

 

La moraleja del primer acto: En el circo de Trump, hasta los payasos de repuesto duran menos que un sándwich en una convención de guatones. Katie Zacharia pasó a la historia como la prueba viviente de que, en esta administración, el único requisito para ser vocera es saber sonreír, estar algo comestible, repetir frases sin sentido y tener la capacidad de desaparecer antes de que las preguntas difíciles lleguen. Y vaya que lo logró esa güeá, se evaporó tan rápido que ni siquiera dejó una nota de despedida... o una declaración de impuestos. Nooo, la cagó... Speedracer es una sandalia al lado de Katie Zacharia... Flash es una tortuga coja po' güeón. SEEEE.

 

SEGUNDO ACTO:

EL PAYASO MAYOR SE ENOJA CON EL PAYASO MENOR

(«Zelenski, el comediante que le robó el show al magnate»)

Y entonces, el gran protagonista, el hombre del tupé anaranjado, el rey de los tuits de madrugada, se emputeció. ¿Con quién? Con el otro payaso del circo internacional... Volodímir Zelenski, el excomediante que ahora dirige un país en llamas. Resulta que el «líder del mundo libre» (versión edición de lujo con baño dorado) se sintió insultado porque el payaso ucraniano que no le besó el anillo ni le aplaudió lo suficiente en una reunión. ¡Cómo se atreve! ¿No sabe quién es él? ¡Es el tipo que construyó un muro, arregló la economía (según él) y sabe más de misiles que los generales del Pentágono! Y este ucraniano con cara de cansado pajero full y traje verde oliva se atreve a pedir más ayuda sin siquiera ofrecerle un descuento en tierras raras. ¡Un insulto a la diplomacia moderna po' güeón!

Trump, enchuchao, le enrostró: «¡Eres un dictador!» — dijo el güeón que ha elogiado a dictadores, que intentó anular elecciones y que piensa que la Constitución es un menú de sugerencias. La ironía es tan espesa que se podría untar en el pan. Y mientras tanto, el payaso hijo de puta de Zelenski, con su característico humor de comediante, probablemente pensó: «Vine a pedir armas, no a escuchar a un güeón naranja gritar». Güeón, así es el show: cuando el circo se pelea, el mundo aplaude... o llora, según el día.

 

CIERRE:

LA MORALEJA DE ESTA TEMPORADA

Si algo nos enseña El Puto Show de Trump es que la política internacional es un gran escenario QL donde los payasos se pelean por la pelota más brillante, mientras el público (nosotros) paga la entrada chucha de su madre con impuestos y espera que, por una vez, alguien haga reír sin causar una guerra. Yaaa. Pero no, aquí estamos como verdaderos lúseres: un magnate chucha grande su madre enojado con un comediante perdedor, una vocera con pinta de actriz porno — que duró menos que una estufa de madera, y un mundo que sigue girando... esperando el próximo capítulo, porque esta telenovela no tiene final, solo ratings.

Güeón... ¿Soy yo o el puto mundo está pal loli?




 

Artículo: Gandworf. (Controlando las chuchadas full) El director del bolg me dijo: No digai tanto ql. Okey, ya, a los chuchas de su madres no les voy a decir culiaos.

Portada: Dream Team de Trollish News.

Edición final: Gandworf.