jueves, 30 de julio de 2026

Trollish News [Vallejos se despierta y descubre Chile]





La República de la Memoria RAM

(cuando los exvoceros reinician el disco duro)

Por el Comité Científico de Trollish News, especialistas en detectar «caras de palo» con tecnología de última generación.

Hoy, nuevamente ando venenoso... 

Puta, hay fenómenos que desafían toda lógica:

—El Triángulo de las Bermudas.

—Las pizzas con piña.

—Objetos voladores no identificados que salen desde el interior de los volcanes.

—Las reuniones que pudieron ser un correo.

—La cantidad exagerada de realities en la televisión chilena...

Y después está el fenómeno político más extraordinario de Chile: El Exvocero Cuántico, una criatura ‘perkele’ fascinante.

Mientras ocupa el cargo, vive en una dimensión donde todas las güeás están bajo control, las críticas son campañas, los problemas son herencias y las soluciones «están en proceso».

Pero basta con abandonar el gobierno... y ¡PUM! Sufre una transformación digna de documental de National Geographic.

De pronto el güeón o güeona desarrolla visión de águila. Empieza a detectar todos los problemas que misteriosamente jamás vio cuando tenía un podio, un micrófono y una credencial oficial.

 

II

Esta semana, desde mi humilde laboratorio troll, el detector de contradicciones explotó.

Apareció ella, Camila Vallejo criticando al gobierno de José Antonio Kast y uno piensa... ok, perfecto. Esa güeona es oposición, ese es su trabajo.

Hasta ahí, todo la güeá normal.

Lo curioso de la güeá no es que critique, lo curioso es escuchar determinadas críticas como si los últimos años hubieran sido dirigidos por un comité de expertos bacanes y no por un gobierno que tuvo más errores que aciertos y del cual ella fue una de sus principales voceras, ¿Cachai? El care’rajismo a todo volumen.

Güeón, es como ver al capitán del Titanic dando una charla titulada:

«Consejos para evitar chocar con icebergs».

¿Con qué cara aparece criticando cuando en su gobierno no fueron prolijos en ni una güeá?

Resulta que hace unos días tuvimos el placer —y digo placer como quien dice «placer de meterte un dedo en el ojo»— de escuchar a la exvocera de Kast, la Mara Sedini, soltando sus perlas de sabiduría política, esas que suenan como un loro borracho repitiendo frases de manual de «cómo ser un político chanta sin que te funen». Y apenas nos estábamos recuperando de esa sobredosis de estupidez, aparece la otra ‘perkele’: Camila Vallejos, la exvocera del gobierno del merluzo de Gabriel Boric, la misma que durante cuatro años defendió con uñas y dientes las políticas más descabelladas de la izquierda caviar chilena, ahora se para frente a las cámaras y suelta: «El gobierno de Kast no está cumpliendo».

¿Perdón?

¿De dónde chucha sale esta mina?

¿Del planeta «Cara de Raja»?

¿Del país de «Yo hice lo mismo, pero ahora critico porque estoy aburrida»? Porque, con todo respeto —y no tengo ni uno—, esta güeona fue la vocera de un gobierno que convirtió la seguridad en una utopía digna de un cuento de hadas comunista. Durante el gobierno de Boric, las fronteras chilenas eran más abiertas que las piernas de una prostituta en viernes por la noche. Cualquier criminal, cualquier pobre de cualquier país bananero, cualquier narco con aspiraciones artísticas, entraba a Chile como si fuera un parque de diversiones.

«¡Bienvenidos, hermanos latinoamericanos! Pasen, pasen, aquí la delincuencia es gratis y el Estado les paga el pasaje».

¿Y qué dice ahora? «Kast prometió cosas que no cumplió». ¡No güevees! ¿En serio? ¿Esa es tu crítica, Vallejos? Que ¿Kast prometió güeás y no las cumplió? ¡Pero si tu gobierno fue una máquina de promesas incumplidas! Boric prometió terminar con las AFP, y ¿Terminó con las AFP’s? nop... terminó con la paciencia de todos los chilenos. Prometió seguridad, y logró que los delincuentes tuvieran más derechos que las víctimas. Prometió crecimiento económico, y logró que la economía chilena creciera... en deuda pública.

Y ahora esta güeona, con una desfachatez que merece un monumento en la plaza de la hipocresía, se atreve a hablar.

¿No tiene nada que hacer en su partido comunista? ¿No tiene que ir a repartir volantes pidiendo «justicia social» mientras vive en un departamento en Vitacura? ¿No tiene que organizar alguna marcha para pedir «derechos humanos» mientras su gobierno dejó que los mapuches radicales quemaran iglesias y camiones como si fuera un asado gigante?

¡No, que corte el güeveo! Que deje de hablar tanta ‘paska’ y se dedique a lo que sabe hacer: callarse y esperar a que el próximo gobierno de izquierda la saque del olvido. Porque si algo ha demostrado la política chilena es que estos personajes son como los zombis: siempre vuelven, siempre están ahí, siempre listos para soltar su discurso prefabricado mientras el país se va lentamente a la mierda.

 

III

No estoy diciendo que este güeón de Kast sea intocable ni mucho menos. Porque aquí nadie recibe un cheque en blanco.

Prometió bastantes güeás y hasta el cansancio, y cuando un político promete convertir la realidad en tráiler de película de acción, después tiene que demostrar que la película existe y no era puro CGI electoral, ¿Cachan o no?

¿Hay gente esperando más?

Claro que sí.

¿Es válido exigirle?

Obviamente.

Para esa güeá ganó.

Gobernar no consiste en inaugurar frases para Twitter, consiste en administrar un país.

 

IV

Pero hay una güeá que produce un efecto secundario bastante divertido y es escuchar a ciertos exvoceros hablar con una autoridad moral que parece haber sido impresa en una impresora 3D, o ex de algún gobierno que ya pasó y que hablan con una autoridad digna de semidioses, y que en suma son una panda de mediocres, resentidos de mierda y lúseres que hicieron poco o nada por Chile.

Uno los escucha y piensa:

«Qué impresionante... pareciera que nunca hubieran estado ahí».

Es como si alguien saliera de una película de tres horas diciendo:

«No entendí el final».

¡Compadre, usted era parte del elenco! ¡Ahora cierre el hocico y quédese en su casa disfrutando las lucas que se ganó sin hacer nada!

 

V

La política chilena tiene una costumbre preciosa.

Todos los güeones descubren la delincuencia... cuando ya no gobiernan.

Todos los güeones descubren la burocracia... cuando ya no firman decretos.

Todos los güeones descubren la inflación... cuando dejan de explicar por qué existe.

Todos los güeones descubren las promesas incumplidas... cuando las promesas son del adversario.

Güeón, es una sincronización tan perfecta que sospecho que existe un calendario oculto. Seee.

 

Día uno fuera del gobierno:

«Buenos días. Desde hoy puede comenzar a indignarse públicamente».

Y entonces aparecen las conferencias, los análisis, las entrevistas, las columnas, los hilos de X, las publicaciones en Instagram, los videos pencas de TikTok. Todos diciendo exactamente la misma güeá:

«Esto no puede seguir así»

¡Qué alivio la güeá!

Lástima que ese descubrimiento llegara justo cuando entregaron las llaves de La Moneda.

 

VI

Lo más entretenido de la política no son las diferencias ideológicas es la elasticidad de la memoria.

Tiene propiedades físicas extraordinarias po’ güeón, se estira, se encoge, desaparece, y vuelve mágicamente cuando conviene.

Si Einstein hubiese conocido la política chilena, probablemente habría escrito otra teoría: La Relatividad del Pasado.

Todo depende de quién esté gobernando.

Y ojo. Esta güeá no es patrimonio exclusivo de la izquierda. La derecha hace exactamente el mismo deporte cuando le toca.

Cambian los colores, cambian los slogans, cambian las corbatas, pero el libreto parece venir fotocopiado desde la misma oficina.

Cuando gobiernan: «Las cosas son complejas».

Cuando son oposición: «Era facilísimo».

Cuando vuelven a gobernar: «Ahora sí son complejas».

¿Cachai? es el ciclo natural de la fauna política chilena.

Mientras tanto, el ciudadano común, ese que trabaja de sol a sol para ganar una miseria, que se rompe el lomo para llevar el sustento al hogar observa el espectáculo ‘vittuperkele’ como quien mira una teleserie que lleva treinta temporadas.

Ya conoce al villano. Ya conoce al héroe. Y sabe que en seis meses probablemente intercambiarán papeles.

Porque en Chile la oposición siempre tiene todas las soluciones... hasta que gana las elecciones. Ahí descubre que gobernar era un poquito más difícil que escribir comunicados de prensa.

¿Te acuerdas o no Camila Vallejos?

 

VII

Lo verdaderamente impresionante del güeveo no es la capacidad de criticar, es la confianza con la que algunos güeones hablan esperando que nadie recuerde absolutamente nada de su inoperancia. Como si el país entero hubiera sufrido un formateo masivo, como si los archivos hubieran desaparecido. Como si YouTube no existiera. Como si las hemerotecas fueran un mito. Como si Internet hubiera decidido practicar el budismo y olvidar el pasado.

Güeones políticos, lamento informar que la güeá no funciona así. Internet lo recuerda todo.

 

IX

Desde este rincón troll no pido silencio para nadie. Todo lo contrario, que los güeones hablen, que opinen, que critiquen, pero acepten que cuando uno pasó años defendiendo un gobierno lúser, inevitablemente carga una mochila política, ¿Cierto Vallejos?

Y esa mochila ‘vittuperkele’ no desaparece por cambiar de bancada comunicacional.

 

Al final, cabros, la política chilena parece un campeonato mundial de lanzamiento de responsabilidades. Ni un güeón falla, todos encuentran a quién culpar, todos tienen explicaciones, todos tienen justificaciones, todos tienen diagnósticos.

La única güeá que escasea son los espejos.

Porque el verdadero deporte nacional no es el rodeo, ni el patético fútbol, ni agarrarse a chuchadas en redes sociales. Es actuar como si el pasado hubiera prescrito apenas se cambia de oficina.

¿Esperamos más de Kast? ¡Obvio que sí! El güeón prometió un montón de güeás y hasta ahora ha cumplido algunas, como bajar la criminalidad un poco, poner más vigilancia en las fronteras, y al menos no dejar que los narcos se paseen como si fueran dueños del país.

Pero, seamos sinceros, uno espera que un gobierno haga más que simplemente «no ser tan nefasto como el anterior». Kast tiene que ponerse las pilas, porque si no, en cuatro años la gente va a estar extrañando hasta a Boric, y esa güeá sería el verdadero infierno.

Pero mientras tanto, que la Vallejos se calle la boca (que no está diseñada para hablar...), que se meta sus críticas por donde le quepan, y que deje de hinchar las pelotas. Porque si hay algo más ridículo que un político mintiendo, es un político mintiendo después de haber fracasado estrepitosamente. Y ella, queridos amigos, es la reina de ese circo.

Y cuando esa güeá ocurre, queridos lectores de Trollish News, no queda otra alternativa que hacer lo que mejor sabemos hacer: reír, güeviarlos y burlarnos sin asco. 

Porque si uno pierde el sentido del humor frente a semejante espectáculo... corre el riesgo de empezar a tomar en serio a los mismos actores güeones que, elección tras elección, insisten en vendernos la secuela de una película cuyo final penca ya vimos demasiadas veces.

 

¡Heippa kaikki, nähdään toisessa numerossa!




 

Artículo escrito por: Olog Krevalora.

Portada diseñada por:  Vëthriön Asathørn. Creada con AI.

Edición final: Olog Krevalora.

Una idea del equipo creativo de Trollish News. 

domingo, 26 de julio de 2026

Mørk Tilværelse

 




«... encerrados como prisioneros en el útero de la vida.

Lloramos por una libertad que nunca pedimos.

Lloramos porque fuimos desterrados de la luz… y fuimos expulsados entre «amniosis» y sangre al reino de la oscuridad.

Es cruel… nacer… vivir… estar… retornar…

… pensar es un castigo… es abstracción en un mural eterno… donde dioses que no pediste, juzgan tu creación. Creación que nace del olvido, de la ausencia, de la toxicidad de la carne.

… encerrados, enclaustrados bajo la aparente luz, en tinieblas, en oscuridad.

La ausencia de luz ilumina a los ciegos. Las tinieblas del alma no.

Es el eterno baile de los ahorcados en el palacio de Ploratio».

 

Escrito por: Vëthriön Asathørn.

Portada: Vëthriön Asathørn. Creada con AI.

Trollish News [Kast: El gobierno de la mala cuea]




El Gobierno de Kast:

La Mala Cuea Hecha Presidencia

Escrito por Olog Krevalora: Un observador con hielo en las venas, un vodka amargo en la mano y una pluma bien afilada.

 

Intro

Miren, cabros, si hay algo que merece un monumento a la resiliencia (o a la mala cuea cósmica) es el gobierno de José Antonio Kast. Porque, seamos sinceros con la güeá, el hombre llegó al poder con la misión de «ordenar la casa», y la única güeá que ha logrado es que a la casa se le prenda fuego, se le inunde, y encima le roben el televisor. No es un gobierno, es una teleserie de terror producida por Netflix y escrita por un guionista que odia a Chile.

 

El Legado del «Barbón Comunista»

 (O cómo Boric dejó la caja fuerte vacía y se fumó el último pucho verde)

La primera güeá que se encontró Kast al llegar a La Moneda fue una sorpresa digna de un chiste malo: las arcas fiscales estaban más vacías que la cabeza de un influencer en horario estelar, y todos cachamos al tiro la jugada... el «Barba de la zorra» de Gabriel Boric, ese güeoncito que hablaba de «derechos sociales» y se tomaba fotos con la guitarra, dejó el país en la ruina. ¿Casualidad? No, cabritos, esa güeá se llama mariconada política con todas sus letras. Fue una venganza premeditada, onda: «Toma, Kast, gobierna con esto, que te van a salir canas verdes».

Y le salieron. Y se le cayeron algunas.

 

La Guerra del Petróleo:

Cuando Trump e Irán se Pelean por un chorro de aceite y Chile paga el pato

Justo cuando Kast estaba aprendiendo a firmar decretos sin mancharse, llega la joyita de la geopolítica: la crisis del Estrecho de Ormuz. El «pelo de nube» de Trump (que parece un algodón de azúcar con rabia) y los «viejos barbones pederastas de Irán» (como los llamó un sabio bloguero) se agarran a combos y a chuchadas por el control del petróleo. ¿El resultado? Todas las güeás suben de precio: el pan, la bencina, los condones que uso al mayoreo, hasta el chicle que te compras en el almacén de la esquina, y todo por culpa de un puñado de locos vittuperkeles que juegan a la guerra con tanques de juguete. Kast, desde su escritorio, solo atina a decir: «Pero si yo solo quería bajar los impuestos, güeón».

Todo por culpa de una panda de enfermos de mierda.

 

El Quilombo Ministerial

(O cómo Kast eligió a sus güeones con un dado trucado)

Luego vino el desfile de ministros que parecía un casting de «Bailando por un Sueño» pero en versión fracaso. Tipos que no llegaban al trabajo, otros que entraban y se iban al tiro, secretarios de Estado que confundían «seguridad nacional» con «irse de carrete un viernes», un quilombo de marca mayor.

¿Mal ojo? ¿Mala cuea? No, simplemente Kast tiene un talento especial para elegir a los güeones más incompetentes del directorio, es como si tuviera un radar para detectar a la persona menos indicada para cada cargo:

—«¿Tú sabes de economía?»

—«No, pero tengo un primo que vende completos».

—«¡Contratado!»

—¿Tú sabes como ser vocera de gobierno?

—«No, pero improvisando se aprende, además soy seca para el karaoke»

—«¡Contratada!»

 

Las Promesas Incumplidas:

Seguridad, Fronteras y Otras Mentiras Piadosas

«Vamos a poner orden en la frontera», dijo Kast. «Vamos a devolver la seguridad a las calles», prometió. ¿Y qué güeá tenemos? La misma delincuencia de siempre, pero con más memes. Las fronteras siguen siendo un colador por donde entra de todo, desde venezolanos feos hasta aliens aburridos. Y la gente, que votó por él con la esperanza de un cambio, ahora solo atina a rascarse la cabeza y preguntar:

—«¿Y la mano dura, jefe?».

 

El Frente de Mal Tiempo: Cuando Chile se convierte en Venecia (Pero sin turistas y con caleta de barro)

Y para rematar la güeá, la naturaleza se puso en modo «odio a Kast». Un frente de mal tiempo que azotó el norte, centro y sur del país, dejando casas inundadas, puentes caídos y a todos con el agua hasta el cogote. ¿El resultado? Un gastadero futuro de plata monumental para reconstruir todo: casas, puentes, carreteras... y mientras tanto, el ministro de Hacienda llora en una esquina mientras cuenta los billetes mojados. Mala cuea otra vez, pero de la gruesa.

Con tanto barro, humedad y gérmenes que habitan en el agua sucia no se espanten si más de alguno termine con: «culo de pantano».

 

La Hocico de Tarro de Mara Sedini:

El Golpe Final

Y cuando ya creíamos que la güeá no podía empeorar más, aparece Mara Sedini, la mujer que, con una sonrisa extremadamente blanca de «yo no fui», y una lengua más afilada que un cuchillo, hizo bolsa al gobierno de Kast en un dos por tres. Escándalos, filtraciones, declaraciones que parecían sacadas de una teleserie de las 8. La oposición (comunistas ‘aka-huoras) se frotaban las manos, los memes explotaron, y Kast solo atinó a mirar al techo y preguntarse:

—«¿En qué momento me cambiaron la vida por un capítulo de 'El Marginal'?».

 

El Apocalipsis que Falta:

Meteorito, Volcanes y Zombis

La única güeá que falta, cabros, es que caiga un meteorito en Santiago, que los volcanes se activen en modo «apocalipsis jurásico» y que una horda de zombis llegue a comerse a todos los güeones que quedan. Porque, seamos sinceros con el güeveo, con la mala cuea que arrastra Kast, no me extrañaría que mañana amanezcamos con el Apocalipsis en vivo y en directo:

—«Señor presidente, los zombis están en la puerta de La Moneda».

—«Diles que vuelvan mañana, que hoy tengo reunión con el FMI».

 

Conclusión de la güeá:

El Gobierno de Kast es un Chiste Cósmico

Así que ya saben, cabros, si alguien les pregunta cómo va el gobierno de Kast, díganle que va como el pico, pero con estilo, que la mala cuea no es un accidente, es una tradición chilena, y que mientras tanto, nosotros, los mortales, solo podemos reírnos para no llorar, comprar pan con la bencina más cara de la historia y esperar que el próximo meteorito caiga en otra parte.

 

¡Salud, Chile! Que la fuerza te acompañe, Kast La vai a necesitar caleta. Y dile al güeonaje que te acompaña en esta desventura que dejen de dar tanto jugo, que paren de gozar.

Nos vemos.



 

Artículo escrito por: Olog Krevalora.

Portada diseñada por: Vëthriön Asathørn. Creada con AI.

Edición final: Olog Krevalora.

viernes, 24 de julio de 2026

Et pust ... mens sludd faller




«... nos movemos en un mar de incertidumbres... dentro de una gran tormenta que sacude los cimientos de este oscuro mundo.

... perdidos, a ciegas, como siempre. En eso hay constancia.

 

Solo en las eternas noches de vigilia la mente se sacude de los ruidos y de los murmullos... aparecen los fantasmas conocidos... muerte, vida, presente.

 

... silentes.

... oprimidos.

... penitentes.

... en modo supervivencia.

... con máscaras, las de siempre... ocultándonos para no revelar quienes somos.

Nadie es quien cree que es.

 

... nos movemos en un gran páramo oscuro, cegados por la luz... que lo oculta todo».

 




Escrito por: Vëthriön Asathørn.

Portada: Vëthriön Asathørn. Creada con AI. 

jueves, 23 de julio de 2026

Trollish News [Mara Sedini: Yo no tuve la culpa]




MARA SEDINI Y EL NOBLE ARTE DE CULPAR AL RESTO DEL UNIVERSO:

CRÓNICA DE UNA VOCERA INCOMPRENDIDA POR LA GALAXIA ENTERA

Un homenaje a la abogada que descubrió que el problema nunca fue ella, sino los otros ocho mil millones de habitantes del planeta.

 

PRELUDIO:

LA MÁRTIR DE LA MONEDA

Damas y caballeros, cabros y cabras, pónganse de pie porque estamos ante la reencarnación política de Juana de Arco, pero con más cartera de marca y menos hoguera. 

Mara Sedini, la abogada que un día despertó, se miró al espejo y dijo: «Sí, yo puedo ser vocera de gobierno sin militar en ningún partido, ¿Qué podría salir mal?», y nos regala una entrevista donde revela la gran verdad cósmica: ella nunca se equivocó, fue el mundo el que estuvo mal alineado con su grandeza.

Qué alivio la güeá. Ya podemos dormir tranquilos.

¡Ja! Mara Sedini, la exvocera de gobierno que logró lo que pocos: unir a la izquierda, la derecha y los independientes en un solo grito unánime de «¿Qué está fumando esa güeona?».

Después de su salida, que más que una renuncia fue una patada en el culo con boleto de ida al olvido, Sedini decidió que el mejor momento para hablar era cuando ya nadie le preguntaba. Y vaya que habló güeás.

«Yo no pertenecía a ninguna colectividad de derecha», dijo, como si eso la hiciera más pura que la virgen de la cueva. Pero claro, esa fue una de las grandes críticas que le llovieron después de su salida: que era una advenediza, una arribista que se coló en la vocería como un Trump en una foto de la Copa del Mundo. Y las críticas vinieron de todos los bandos, porque cuando logras que hasta tus propios güeones de coalición te miren con cara de «¿y esta güeona quién chucha es?", es porque algo hiciste mal o simplemente como la güéas.

Enredos, equivocaciones, metidas de pata que harían sonrojar a un adolescente en su primer discurso escolar. Todo eso detonó que Sedini recibiera una elegante patada en la raja, y cuando digo elegante, digo que al menos no le pegaron con un diario en la mano. Pero la patada fue patada al fin, y ella cayó con la gracia de un saco de papas.

 

CAPÍTULO I:

LA VOCERA QUE NO SABÍA NADA (Y ERA CULPA DE TODOS MENOS SUYA)

Existe en el manual básico de cualquier vocero —ese que aparentemente Sedini no alcanzó a hojear entre coctel y coctel— una regla de oro: infórmate antes de abrir la trompa. Pero claro, para qué vamos a leer manuales güeones cuando tenemos ego suficiente para llenar el Estadio Nacional.

La abogada nos explica ahora, con la serenidad del que descubrió el fuego, que las sorpresas de último minuto eran culpa de otros güeones. Por supuesto, porque un vocero de gobierno, ese cargo menor y decorativo, no tiene ninguna responsabilidad de estar informado. Es más bien un adorno parlante, una especie de asistente de Alexa con tacos altos.

«Yo dije lo que me dijeron que dijera y si estaba mal, la culpa es del que me lo dijo». Brillante estrategia jurídica, digna de aparecer en los manuales de derecho como «Doctrina Sedini: La Inocencia por Delegación».

 

CAPÍTULO II:

EL ARRIBISMO COMO VIRTUD CÍVICA

Hay que reconocerle algo a Mara llegó lejos sin militar en nada, en ninguna güeá. Eso, en el Chile político, es como ganar la lotería sin comprar el boleto po’ güeón. Pero luego se sorprende —¡se sorprende la güeona! — de que la derecha la mirara con desconfianza y la izquierda con desprecio.

Es como llegar a una fiesta a la que no te invitaron, comerte todo el pastel, romper el jarrón de la abuela y después enchucharte porque no te dieron bolsita de dulces al salir.

La soberbia tiene ese efecto curioso: te hace creer que el mundo te debe algo simplemente por existir con elocuencia. Y Sedini, es elocuente, no se lo vamos a negar algo comestible también. El problema es que la elocuencia sin autocrítica es básicamente un karaoke, hace ruido, pero nadie recuerda la canción güeona al día siguiente.

 

CAPÍTULO III:

LA PATADA EN EL RAJA MÁS ELEGANTE DE LA HISTORIA

Cuando la sacaron de la vocería, no fue un despido, no, señores, fue —según la «mitología sediniana» en construcción— una injusticia histórica comparable con el exilio del petizo de Napoleón, la crucifixión de Cristo y la eliminación de Chile del Mundial de Qatar.

La realidad, más chabacana, es que le dieron la patada en la cola más elegante del año, envuelta en papel de regalo y con moñito. Y ella, en vez de tomarse un té, respirar hondo y hacer una autoevaluación honesta de la güeá, decidió que la mejor estrategia era salir a disparar contra todo lo que se moviera.

Estrategia infalible si tu objetivo es que absolutamente nadie te vuelva a contratar jamás, ni siquiera para leer las noticias del canal comunitario de Chillán.

 

CAPÍTULO IV:

LA DERECHA DEPREDÁNDOSE SOLA (DEPORTE NACIONAL)

Aquí llegamos al drama shakesperiano de fondo. Porque el punto no es solo Sedini y sus rabietas mediáticas, el punto es que la derecha chilena tiene un talento sobrenatural para pegarse tiros en las patas, en las rodillas, en los tobillos y, cuando se le acaba la munición, pide prestada más para seguir disparándose en las cañuelas. 

¿Necesitaba el gobierno actual ataques desde la izquierda? No. ¿Por qué? Porque tiene a exfiguras como Sedini que hacen el trabajo gratis, con entusiasmo y con entrevistas de diez frases citables. Es externalización política de la peor clase: le pagas al enemigo con tu propio silencio y él te da munición extra.

Si la derecha quiere ser una alternativa real frente al comunismo, quizás debería empezar por lo básico: dejar de invitar a francotiradores a sus propias filas fotográficas. Que corten el güeveo.

 

CAPÍTULO V:

LAS DIEZ FRASES PARA EL BRONCE (O PARA EL BASURERO)

La entrevista original nos regala diez perlas dignas de enmarcarse, no por su profundidad güeona, sino por su capacidad de resumir en pocas palabras años de resentimiento acumulado. Cada frase es una pequeña obra maestra del género «yo no fui, fue el otro», con toques de «en mi época esto no pasaba» y notas de fondo de «nadie me entiende».

Es literatura política del más alto nivel... si consideramos que el nivel está enterrado tres metros bajo tierra de la güeá.

 

EPÍLOGO:

MANUAL DEL VOCERO FRACASADO EN CINCO PASOS

Y como hoy ando generoso, para futuros aspirantes a repetir el camino de nuestra homenajeada, aquí va la receta:

— Nunca milites en ni una güeá, así puedes traicionar a todos por igual.

— No te informes de ni una güeá, la ignorancia es más fotogénica.

— Cuando te echen, culpa al universo, jamás a ti. No seas güeón (a)

— Da entrevistas resentidas hasta la médula, son gratis y arruinan full a tus antiguos jefes.

— Nunca, JAMÁS, hagas autocrítica. Eso es para gente débil que quiere mejorar.

 

CONCLUSIÓN:

EL LEGADO

Mara Sedini pasará a la historia política chilena como lo que es... un recordatorio andante de que los cargos importantes no se le dan a cualquiera que hable bonito. Se necesita algo más que un buen discurso, se necesita cabeza, criterio, lealtad y, sobre todo, la humildad suficiente para reconocer cuándo uno mismo es el problema, cuando uno es el cacho.

Pero pedirle autocrítica a Sedini es como pedirle veganismo a un león po’ güeón: técnicamente posible, prácticamente ridículo.

Al final, toda esta mierda no es buena para la derecha. Si quieren ser una alternativa frente a los comunistas, no pueden seguir disparándose en las patas. Y Sedini, con sus declaraciones güeonas, no solo se disparó a sí misma, sino que les prestó el arma a todos sus enemigos.

Mara Sedini es el ejemplo perfecto de que en política no basta con tener ganas, hay que tener talento, humildad y, sobre todo, capacidad de autocrítica. Esa güeona no tuvo nada de eso. Y por esa razón hoy es un meme, un recuerdo, un artículo como este, una anécdota que se cuenta en las reuniones de políticos para reírse un rato. 

Así que, Mara, si estás leyendo esta güeá: tómate un café, hazte tú misma un calzón chino, respira hondo, y acepta que la cagaste, o sigue disparando, pero recuerda güeoncita: las balas también rebotan. 

Mara, en política la güeá es sin llorar.

Y como diría un sabio:

«La política es como el sexo: si no sabes hacerlo, mejor no lo hagas en público». Sedini lo hizo en público, y todos lo vimos, y nos reímos de tu mega cagazo y seguiremos riéndonos. 

Que descanse en paz tu carrera política. Amén.







Artículo escrito por: Olog Krevalora.

Portada diseñada por: Vëthriön Asathørn. Creada con AI.

Edición final: Olog Krevalora.

  

miércoles, 22 de julio de 2026

CHEMTRAILS [The cruel and silent war against humanity]



CUNADO EL CIELO DEJA DE SER TUYO

El mundo no está gobernado por políticos elegidos democráticamente… está gobernado por monstruos, seres desalmados que contemplan a la humanidad como un problema demográfico que debe ser resuelto. Durante décadas, han probado de todo para reducir la población: guerras orquestadas, epidemias fabricadas en laboratorios, alimentos transgénicos diseñados para enfermar, medicamentos que no sanan, sino que perpetúan las enfermedades, medicamentos dañinos, con elementos peligrosos, y ahora —el método más insidioso de todos— nos envenenan desde el cielo mismo.

Esto sucede en gran parte del mundo, sobre todo en Europa y en Estados Unidos, esto no significa que no esté ocurriendo en nuestro hermoso continente. Hay que estar atentos y conscientes de que esto es real.

Bienvenidos al horror de los chemtrails.

 

¿QUÉ SON LOS CHEMTRAILS?

La definición literal es «traza química». Pero detrás de esta etiqueta simplista se esconden cuatro realidades distintas que comparten un mismo denominador: compuestos tóxicos siendo «fumigados» sobre nuestras cabezas, principalmente desde aviones, con el objetivo de alterar nuestro entorno y nuestra biología.

 

Estas cuatro realidades son:

1. Geoingeniería solar: El intento deliberado de modificar el clima mediante la dispersión de aerosoles reflectantes en la estratosfera.

2. Emisiones tóxicas de motores: La liberación involuntaria (o intencionada) de metales pesados y sulfatos directamente desde los reactores de los aviones.

3. Pesticidas y herbicidas aéreos: La pulverización de agentes químicos agrícolas que se elevan a la atmósfera y viajan miles de kilómetros.

4. Experimentos secretos: Programas clasificados donde se han esparcido desde LSD hasta cadmio radioactivo sobre poblaciones civiles desprevenidas.

 

Todas estas realidades convergen en un mismo resultado: tú respiras veneno cada día.

 

LA CONFERENCIA QUE EL SISTEMA INTENTÓ OCULTAR

En mayo de 2026, en Rhode Island, Estados Unidos, se celebró la ‘Better Way Conference USA’, organizada por el ‘World Council for Health’ (Consejo Mundial para la Salud). Mientras los medios corporativos miraban hacia otro lado, científicos valientes, médicos disidentes y activistas de la verdad se reunieron para denunciar lo que los poderosos intentan mantener en secreto.

Entre los ponentes se encontraban figuras como Bret Weinstein, Peter McCullough, Del Bigtree y Tess Lawrie —profesionales que han arriesgado sus carreras y reputaciones para alertar al mundo sobre los crímenes que se cometen a plena luz del día.

En esta conferencia se presentaron evidencias irrefutables sobre los chemtrails y los tóxicos que esparcen en nuestros cielos. No eran teorías de conspiración. Eran datos. Análisis. Resultados de laboratorio. La clase de evidencia que el sistema médico-industrial intenta ridiculizar para mantener docilizado al pueblo mientras los envenena.


LA EVIDENCIA QUE NO PUEDEN REFUTAR

(Las Muestras de Aire de la NOAA)

En 2019, un equipo de investigadores realizó misiones de muestreo aéreo utilizando un laboratorio volante certificado por la NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration/Administración Nacional Oceánica y Atmosférica). Estos no eran activistas con teorías; eran científicos con equipos de alta precisión.

¿Qué encontraron?

Niveles alarmantes de los exactos materiales descritos en las patentes de geoingeniería:

- Sulfatos de aluminio

- Bario

- Estroncio

Estos no eran contaminantes naturales. Estos eran compuestos que coincidían punto por punto con las formulaciones patentadas para la modificación del clima. Los extrajeron directamente de las estelas que los aviones dejaban en el cielo.

La evidencia estaba ahí, flotando en la atmósfera, esperando a que alguien con el coraje suficiente la recogiera.

 

EL ESTUDIO DE LA DRA. ULRIKE LOHMANN

Ulrike Lohmann, Doctora en Meteorología y Profesora de Física Atmosférica en el Instituto Max Planck, no es una conspiranoica. Es una de las científicas atmosféricas más respetadas de Europa. Y en 2016, publicó algo que debería haber sacudido los cimientos de la industria aeronáutica.

En 2013, ante la escasez de datos sobre qué compuestos emiten realmente los motores de avión, Lohmann y su equipo decidieron investigar. Utilizando espectrometría de masas de partículas individuales, analizaron las emisiones de reactores de aviación en tiempo real.

 

Sus hallazgos fueron escalofriantes:

Los motores de avión emitían 16 sulfatos de metales diferentes, internamente mezclados con nanopartículas de carbono elemental (hollín). Los más abundantes: Aluminio y Bario.

Pero aquí viene lo más perturbador: cuando analizaron el combustible en sí mismo, determinaron que el aluminio y el bario se encontraban en magnitudes de partes por millón en el queroseno.

Esto significa que estos metales no son «contaminantes accidentales», están ahí por diseño. Alguien los pone ahí. Alguien los quiere ahí.

El estudio, publicado en ‘Atmospheric Environment’ (Entorno Atmosférico 2016), titulado «Chemical characterization of freshly emitted particulate matter from aircraft exhaust using single particle mass spectrometry» (Caracterización química de partículas recién emitidas por los gases de escape de aeronaves mediante espectrometría de masas de partículas individuales), permanece en las bases de datos científicas como un testimonio silencioso de un crimen ambiental masivo.

 

GEOINGENIERÍA:

EL JUEGO DE DIOSES OSCUROS

La geoingeniería no es ciencia ficción. Es ciencia oficial, patentada y documentada.

Existen cientos de patentes registradas que describen métodos para modificar el clima mediante la dispersión de aerosoles químicos desde tanques especiales montados en aviones. La intención declarada es «mitigar el calentamiento global», pero los medios para lograrlo son perturbadores.

Una de las patentes más citadas es la US5003186 (1991), titulada «Stratospheric Welsbach Seeding for Reduction of Global Warming» (Siembra de Welsbach estratosférica para la reducción del calentamiento global). Esta patente describe el método de sembrar la estratosfera con partículas tipo Welsbach —óxidos metálicos que incluyen aluminio— para reflejar la radiación solar de regreso al espacio.

Otra patente relevante, US20100127224A1 (2010), describe la «Inyección atmosférica de aerosoles reflectantes para mitigar el calentamiento global».

Estas patentes existen. Son públicas. Cualquiera puede consultarlas. Y describen exactamente lo que millones de personas observan en el cielo: estelas que no se disipan, que se expanden y forman una capa blanquecina que bloquea el sol.

Pregúntate esto: Si la geoingeniería es solo una «propuesta teórica», ¿Por qué existen patentes que describen su implementación desde hace más de tres décadas? ¿Por qué los cielos de todo el mundo muestran el mismo patrón de estelas persistentes?

 

PESTICIDAS Y HERBICIDAS:

EL CÓCTEL MORTAL INVISIBLE

Además de los metales pesados, análisis independientes han detectado pesticidas y herbicidas en muestras de precipitación atmosférica y en ciudades de todo el mundo.

Compuestos como el glifosato —el ingrediente activo del Roundup, clasificado como «probablemente carcinogénico» por la OMS— han sido encontrados en el agua de lluvia, en la nieve, en la sangre de ciudadanos urbanos que nunca han estado cerca de un campo agrícola.

La pregunta no es si estos químicos están ahí. La pregunta es cómo llegaron ahí.

La respuesta es inquietante: están siendo dispersados desde la atmósfera, mezclados con los aerosoles de geoingeniería, cayendo sobre campos, bosques, ríos y ciudades. Contaminando el agua que bebes, los alimentos que consumes, el aire que respiras.

 

EXPERIMENTOS SECRETOS DIABÓLICOS: LA HISTORIA QUE NOS PRECEDE

Aquellos que niegan la posibilidad de que gobiernos y agencias estén esparciendo agentes químicos sobre poblaciones civiles deberían revisar la historia reciente. Porque ya lo han hecho antes.

 

Proyecto MKUltra (1953-1973)

La CIA condujo experimentos secretos donde administraba LSD a ciudadanos estadounidenses sin su conocimiento ni consentimiento. Estudiantes, pacientes psiquiátricos, adictos, prisioneros, incluso empleados de la propia CIA fueron drogados sin saberlo. Muchos sufrieron daños psicológicos permanentes. Los registros del programa fueron destruidos en 1973 cuando el proyecto se hizo público.

 

Experimentos con Radiación (1940s-1980s)

El Comité de Energía Atómica de EE.UU., en documentos secretos como el Documento 07075001 (1947), autorizó la administración de dosis intravenosas de sustancias radiactivas a sujetos humanos. Se irradiaron los testículos de prisioneros, se administró cadmio radioactivo a civiles, se expuso a población desprevenida a materiales nucleares.

En 1986, el Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes publicó el informe «American Nuclear Guinea Pigs: Three Decades of Radiation Experiments on U.S. Citizens» (Conejillos de Indias nucleares estadounidenses: Tres décadas de experimentos de radiación con ciudadanos de EE. UU.), documentando décadas de experimentos secretos.

 

Operaciones de Spray Aéreo

En 1950, la Marina de EE.UU. roció una nube de bacterias desde barcos sobre San Francisco para determinar la vulnerabilidad de una ciudad estadounidense a un ataque biológico. Miles de residentes fueron expuestos a Serratia marcescens y Bacillus globigii sin su conocimiento.

En los años 60, durante la Guerra Fría, EE.UU. realizó pruebas secretas con carcinógenos en Canadá Occidental.

¿Todavía crees que «nunca lo harían»? Ya lo hicieron. Y lo siguen haciendo.

 

EL CUADRO COMPLETO:

UNA GUERRA MULTIFRONTAL

Cuando juntas todas las piezas, el panorama es aterrador:

- Geoingeniería solar que dispersa aluminio, bario y estroncio en la estratosfera.

- Motores de avión que emiten intencionalmente estos mismos metales.

- Pesticidas y herbicidas que llegan por vía aérea a lugares donde nunca deberían estar.

- Experimentos secretos que demuestran que tu gobierno te considera un sujeto de prueba, no un ciudadano con derechos.

Todo esto converge en un solo objetivo: la reducción de la población mundial y el control de los supervivientes.

El aluminio es neurotóxico, se acumula en el cerebro y está vinculado al Alzheimer. El bario es tóxico para los riñones y el sistema nervioso. El estroncio se deposita en los huesos reemplazando al calcio, causando leucemia y cáncer de hueso.

Estás siendo envenenado lentamente. Cada día. Cada vez que sales a la calle. Cada vez que respiras.

 

LA NEGACIÓN SISTEMÁTICA

Cuando presentas esta evidencia, el sistema responde con su manual de siempre: ridiculizar, etiquetar como «teoría de conspiración», citar «estudios» pagados por la misma industria que envenena.

Te dicen que las estelas persistentes son solo «condensación», que el aluminio en el aire es «polvo natural», que las patentes de geoingeniería son «especulaciones teóricas».

Pero la ciencia no miente, las muestras de laboratorio no mienten, los análisis de la NOAA no mienten, el estudio de la Dra. Lohmann no miente.

Lo que miente es el sistema que te quiere enfermo, pasivo, estéril y muerto antes de que puedas cobrar tu pensión.

 

¿QUÉ PUEDES HACER?

Primero: despierta. Deja de creer que aquellos que tienen el poder tienen tu mejor interés en mente. La historia demuestra lo contrario una y otra vez.

Segundo: documenta. Fotografía el cielo cuando veas estelas que se expanden en vez de disiparse. Busca análisis independientes del agua de lluvia en tu área.

Tercero: protege a tu familia. Filtros de agua de alta calidad. Purificadores de aire. Suplementos que ayuden a eliminar metales pesados del cuerpo (silicio orgánico, cilantro, chlorella).

Cuarto: difunde la verdad. Comparte la evidencia. Ignora a los ridiculizadores pagados. La verdad no necesita permiso para ser dicha.

 

CONCLUSIÓN

Los chemtrails no son un fenómeno natural. Son un arma. Un método de control poblacional disfrazado de ciencia climática. Una continuación de los experimentos secretos que nunca dejaron de realizarse, solo se volvieron más sofisticados y más difíciles de detectar.

El cielo azul que recordabas de tu infancia ya no existe. Ha sido reemplazado por una capa blanquecina de aerosoles metálicos que filtran la luz solar, alteran los patrones climáticos, enferman a la población y reducen la fertilidad.

Mientras tanto, los monstruos que orquestan esto viven en búnkeres, comen alimentos orgánicos cultivados en invernaderos filtrados, y ríen mientras el rebaño humano inhala su veneno diario sin cuestionar, sin resistir, sin siquiera darse cuenta.

La pregunta no es si los chemtrails son reales... la pregunta es: ¿vas a seguir permitiéndolo?

 

«El que controla el clima, controla el mundo. El que envenena el cielo, envenena el futuro».




 

Artículo original: V.D.M.

Fuentes: Varias.

Portada: Vëthriön Asathørn.

Edición final: Vëthriön Asathørn.