INTRO
«La
interpretación de los sueños es un tema amplio y complejo que ha sido objeto de
estudio desde la antigüedad. A lo largo de la historia, diferentes culturas y
corrientes psicológicas han propuesto teorías y enfoques para comprender el
significado de los sueños.
Algunos
teóricos sostienen que los sueños son una manifestación simbólica de los
deseos, temores o conflictos internos de una persona. Según esta perspectiva,
los elementos presentes en los sueños pueden representar aspectos de la vida
consciente o experiencias pasadas. Por ejemplo, soñar con volar puede
interpretarse como un deseo de libertad o superación personal.
Otra
teoría sugiere que los sueños son una forma de procesar y consolidar
información y emociones experimentadas durante el día. Durante el sueño, el
cerebro revisa y organiza la información recibida, lo que puede dar lugar a
experiencias oníricas relacionadas con eventos recientes. Por ejemplo, si
alguien está estudiando para un examen, es posible que sueñe con situaciones
relacionadas con ese tema.
Es
importante destacar que la interpretación de los sueños es subjetiva y depende
de cada individuo. Lo que para una persona puede tener un significado
específico, para otra puede ser completamente diferente. Además, es fundamental
considerar el contexto y la historia personal de cada individuo al intentar
interpretar sus sueños.
En
resumen, las experiencias oníricas son fenómenos mentales que ocurren durante
el sueño y que pueden ser percibidos como imágenes, sonidos, sensaciones y emociones
vívidas».
LOS BOSQUES DE MIS OSCURAS PESADILLAS
[Batalla contra gigantes]
[Sueño del martes 6-01-2026]
«Sentía que lo único que debía hacer era irme
de ese lugar.
Tomo una mochila y una pequeña maleta.
Me subo a un bus, está lleno.
Avanza lentamente por callejuelas sin
pavimentar. Hay casas hermosas de campo, pero muy diferentes a las que conozco.
Me doy cuenta que estoy en algún lugar de
Rusia, es una villa, las casas son una mezcla de ladrillos y cañas de algún
tipo, como de bambú, estaban bien construidas, la villa era hermosa.
No hay gente en las calles, es una tarde clara,
sin viento.
Al rato, llegamos a otra villa, mucho más
pequeña, las casas estaban separadas una de otras por varios metros, el lugar
es colorido, la mezcla entre amarillo y verde de campo es soberbia.
De pronto se sienten ruidos, gritos. Quienes
íbamos en el bus nos miramos extrañados, algunos se levantan y se acercan a las
ventanas y ahí comenzamos a ver, mientras avanzábamos, unas batallas entre
aldeanos y unos seres gigantes, hombres de gran estatura que peleaban entre sí.
Un aldeano llevaba en las manos una especie de
machete largo, de un metro 10 aproximadamente y está luchando violentamente con
un hombre de 2.80, muy musculoso, con ropas harapientas, piernas desnudas,
cabeza grande, sin pelo, rostro algo desfigurado. El aldeano lo ataca y con esa
«espada» larga logra herir gravemente en el cuello al gigante, una herida que
casi decapita al ser.
En otras partes hay gigantes más grandes que
matan a otros humanos.
Todos en el bus quieren que salgamos de ese
lugar, el chofer acelera la máquina y toma un camino plano, delgado, se acerca
un gigante y alcanza a golpear al bus...
A toda marcha intenta el chofer de salir y más
allá se ve una ciudad pequeña, hermosa, con construcciones increíbles, altas,
todas terminadas en agujas, como las pagodas de Tailandia, hechas de piedras
grandes.
Era una Rusia alejada de lo que yo conocía.
Al llegar al camino pavimentado, una de las
rutas —que llevaba a la derecha— está clausurada por dos cabezas gigantes,
enormes, eran de esos seres monstruosos, cabezas decapitadas y casi empolvadas,
como si hubieran estado ahí por mucho tiempo.
El chofer toma obligadamente la ruta izquierda
y ahí, más relajados, vemos que a lo lejos caminan gigantes de muchos metros de
altura. Yo me concentré en ver la hermosa arquitectura del lugar, ya no me
importaban los gigantes.
Mientras el bus avanzaba, se veían cadáveres de
hombres, mujeres y niños destrozados en las calles, decenas de gigantes
muertos, mutilados y sangre seca, oxidada sobre el pavimento.
No tenía miedo.
Todo era muy surrealista.»
Me
despierto.
Intento
no olvidar lo que acabo de vivir en plano astral.
Vuelvo a dormir.
Es
posible que este sueño sea un reflejo de lo que estoy averiguando sobre
Tartaria, sobre los gigantes y las viejas construcciones, cuyos propósitos
fueron borrados de la historia.
Fuente:
Intro: autoestimafeliz.com
Portada creada por: Jarl Asathørn.
Personaje de la portada creado por mí.
Edición final: Jarl Asathørn.

