sábado, 10 de enero de 2026

Die Walder meiner dunklen Albträume [Kamp mot giganter]

 


INTRO

«La interpretación de los sueños es un tema amplio y complejo que ha sido objeto de estudio desde la antigüedad. A lo largo de la historia, diferentes culturas y corrientes psicológicas han propuesto teorías y enfoques para comprender el significado de los sueños.

Algunos teóricos sostienen que los sueños son una manifestación simbólica de los deseos, temores o conflictos internos de una persona. Según esta perspectiva, los elementos presentes en los sueños pueden representar aspectos de la vida consciente o experiencias pasadas. Por ejemplo, soñar con volar puede interpretarse como un deseo de libertad o superación personal.

Otra teoría sugiere que los sueños son una forma de procesar y consolidar información y emociones experimentadas durante el día. Durante el sueño, el cerebro revisa y organiza la información recibida, lo que puede dar lugar a experiencias oníricas relacionadas con eventos recientes. Por ejemplo, si alguien está estudiando para un examen, es posible que sueñe con situaciones relacionadas con ese tema.

Es importante destacar que la interpretación de los sueños es subjetiva y depende de cada individuo. Lo que para una persona puede tener un significado específico, para otra puede ser completamente diferente. Además, es fundamental considerar el contexto y la historia personal de cada individuo al intentar interpretar sus sueños.

En resumen, las experiencias oníricas son fenómenos mentales que ocurren durante el sueño y que pueden ser percibidos como imágenes, sonidos, sensaciones y emociones vívidas».

 

LOS BOSQUES DE MIS OSCURAS PESADILLAS

[Batalla contra gigantes]

 [Sueño del martes 6-01-2026]

 

«Sentía que lo único que debía hacer era irme de ese lugar.

Tomo una mochila y una pequeña maleta.

Me subo a un bus, está lleno.

Avanza lentamente por callejuelas sin pavimentar. Hay casas hermosas de campo, pero muy diferentes a las que conozco.

Me doy cuenta que estoy en algún lugar de Rusia, es una villa, las casas son una mezcla de ladrillos y cañas de algún tipo, como de bambú, estaban bien construidas, la villa era hermosa.

No hay gente en las calles, es una tarde clara, sin viento.

Al rato, llegamos a otra villa, mucho más pequeña, las casas estaban separadas una de otras por varios metros, el lugar es colorido, la mezcla entre amarillo y verde de campo es soberbia.

De pronto se sienten ruidos, gritos. Quienes íbamos en el bus nos miramos extrañados, algunos se levantan y se acercan a las ventanas y ahí comenzamos a ver, mientras avanzábamos, unas batallas entre aldeanos y unos seres gigantes, hombres de gran estatura que peleaban entre sí.



Un aldeano llevaba en las manos una especie de machete largo, de un metro 10 aproximadamente y está luchando violentamente con un hombre de 2.80, muy musculoso, con ropas harapientas, piernas desnudas, cabeza grande, sin pelo, rostro algo desfigurado. El aldeano lo ataca y con esa «espada» larga logra herir gravemente en el cuello al gigante, una herida que casi decapita al ser.

En otras partes hay gigantes más grandes que matan a otros humanos.

Todos en el bus quieren que salgamos de ese lugar, el chofer acelera la máquina y toma un camino plano, delgado, se acerca un gigante y alcanza a golpear al bus...

A toda marcha intenta el chofer de salir y más allá se ve una ciudad pequeña, hermosa, con construcciones increíbles, altas, todas terminadas en agujas, como las pagodas de Tailandia, hechas de piedras grandes.

Era una Rusia alejada de lo que yo conocía.

Al llegar al camino pavimentado, una de las rutas —que llevaba a la derecha— está clausurada por dos cabezas gigantes, enormes, eran de esos seres monstruosos, cabezas decapitadas y casi empolvadas, como si hubieran estado ahí por mucho tiempo.

El chofer toma obligadamente la ruta izquierda y ahí, más relajados, vemos que a lo lejos caminan gigantes de muchos metros de altura. Yo me concentré en ver la hermosa arquitectura del lugar, ya no me importaban los gigantes.

Mientras el bus avanzaba, se veían cadáveres de hombres, mujeres y niños destrozados en las calles, decenas de gigantes muertos, mutilados y sangre seca, oxidada sobre el pavimento.

No tenía miedo.

Todo era muy surrealista.»

 

Me despierto.

Intento no olvidar lo que acabo de vivir en plano astral.

Vuelvo a dormir. 

Es posible que este sueño sea un reflejo de lo que estoy averiguando sobre Tartaria, sobre los gigantes y las viejas construcciones, cuyos propósitos fueron borrados de la historia.

 

 

Fuente:

Intro: autoestimafeliz.com

Portada creada por: Jarl Asathørn.

Personaje de la portada creado por mí.

Edición final: Jarl Asathørn.