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miércoles, 29 de abril de 2026

Umbra 00110001




«En la oscuridad encuentro un refugio de silencio y calma,

la noche se cierne densa, helada, como un páramo sin faz,

bajo el viento magallánico que azota y desgasta el alma,

y en su soplo de hielo perpetuo se resquebraja la paz.

 

Entre sombras y misterios levanto mi morada sin voz,

lejos del murmullo humano que corrompe todo sentido,

pues en cada rostro encuentro la misma máscara atroz,

y en su ruido vacío confirmo que nada ha sido.

 

Las estrellas arden frías, como clavos sobre el cielo gris,

iluminan sin consuelo este camino de escarcha infinita,

no prometen redención ni un destino feliz,

solo marcan la distancia de una existencia maldita.

 

La luna pálida observa, indiferente a mi condena,

derramando su luz muerta sobre la tierra desierta,

susurra verdades crueles que la razón no encadena,

y en cada palabra suya la esperanza queda muerta.

 

En el hielo austral respiro la soledad más pura,

un silencio que no acoge, sino que hiere y perfora,

no hay calor en lo desconocido, solo una grieta oscura,

donde el alma se disuelve y el tiempo se devora.

 

La oscuridad no redime, ni ofrece sendero alguno,

es un abismo sin fondo que devora toda intención,

no hay promesa en sus brazos, ni destino oportuno,

solo un eco interminable de fría negación.

 

Así me hundo en su manto, sin fe y sin regreso,

rechazando al hombre y su inútil ilusión,

porque en este sur helado todo final es el mismo proceso:

la lenta, inevitable y absoluta disolución».

 

Escrito por: Ian «Ülveer» Moone.

Portada creada por: Ian «Ülveer» Moone con la ayuda de AI.

Edición final: Vëthriön Asathørn.


domingo, 3 de agosto de 2025

Dikt fra Tomhet

 





SOLITUDE 

«En la danza del tiempo, un susurro helado,

las horas se escapan, un río cansado.

Cruel es la vida, con su manto gris,

teje esperanzas que se desvanecen en la matriz.

 

El abandono se asienta, sombra en el alma,

un eco de voces que ya no tienen calma.

La existencia se siente como un peso sin fin,

un laberinto oscuro, un camino sin fin.

 

Pero en la soledad, hay un brillo sutil,

un refugio en el vacío, un instante febril.

La belleza de estar solo, en la calma del ser,

es un canto a la vida, un renacer.

 

Así, en el silencio, se encuentra la paz,

en el eco del tiempo, un susurro audaz.

Aunque la vida sea cruel, y el tiempo un ladrón,

en la soledad plena, florece el frío corazón».

 

 

EN LAS SOMBRAS DE LA SOLEDAD 

I

«En la penumbra, me encuentro silente,

los ecos del día se apagan en sombras,

mi voz se disuelve, su eco es latente,

y el silencio profundo mis pensamientos nombra. 

 

II

La luz despierta un espejo quebrado,

donde marcas y dudas emergen sin prisas,

cada destello revela lo callado,

un mundo de ruidos que mi paz hace trizas. 

 

III

En la soledad, el alma se mira,

se asoma al vacío que abraza su ser,

una danza de sombras que nunca se retira,

en el eco de la nada, aprendo a renacer. 

 

IV

Aquí en las sombras, encuentro mi esencia,

lejos del ruido, del juicio ajeno,

la soledad viste de sabia presencia,

y en su fría calma hallo el calor pleno. 

 

V

Así en la noche, mis pasos se hunden,

las estrellas me guían, son faros lejanos,

y aunque la penumbra mis ideas confunden,

la soledad abraza, y el ser se vuelve arcano».

 

 

 

Poema creado por: NAIra M. Wiss.

Basado en pensamientos de: Jarl Asathørn.