«En
la oscuridad encuentro un refugio de silencio y calma,
la
noche se cierne densa, helada, como un páramo sin faz,
bajo
el viento magallánico que azota y desgasta el alma,
y
en su soplo de hielo perpetuo se resquebraja la paz.
Entre
sombras y misterios levanto mi morada sin voz,
lejos
del murmullo humano que corrompe todo sentido,
pues
en cada rostro encuentro la misma máscara atroz,
y
en su ruido vacío confirmo que nada ha sido.
Las
estrellas arden frías, como clavos sobre el cielo gris,
iluminan
sin consuelo este camino de escarcha infinita,
no
prometen redención ni un destino feliz,
solo
marcan la distancia de una existencia maldita.
La
luna pálida observa, indiferente a mi condena,
derramando
su luz muerta sobre la tierra desierta,
susurra
verdades crueles que la razón no encadena,
y
en cada palabra suya la esperanza queda muerta.
En
el hielo austral respiro la soledad más pura,
un
silencio que no acoge, sino que hiere y perfora,
no
hay calor en lo desconocido, solo una grieta oscura,
donde
el alma se disuelve y el tiempo se devora.
La
oscuridad no redime, ni ofrece sendero alguno,
es
un abismo sin fondo que devora toda intención,
no
hay promesa en sus brazos, ni destino oportuno,
solo
un eco interminable de fría negación.
Así
me hundo en su manto, sin fe y sin regreso,
rechazando
al hombre y su inútil ilusión,
porque
en este sur helado todo final es el mismo proceso:
la
lenta, inevitable y absoluta disolución».
Escrito por: Ian «Ülveer» Moone.
Portada
creada por: Ian «Ülveer» Moone con la ayuda de AI.
Edición
final: Vëthriön Asathørn.

