«En cierta medida la corrupción
es un asunto cultural, porque no solo depende de leyes o castigos, sino de
prácticas cotidianas que se normalizan, de silencios cómplices y de pequeñas
transgresiones que dejan de escandalizar. Y lo peor que le puede pasar a una
sociedad es acostumbrarse a ella, mirarla como algo inevitable o incluso
necesario, porque cuando la corrupción se vuelve paisaje, se erosiona la
confianza, se debilitan las instituciones y se pierde la noción de lo justo. En
ese punto, ya no es solo un problema de algunos, sino un síntoma profundo de
deterioro colectivo.»
(Fernando Savater)
«Los hombres neutrales son los
aliados del diablo, porque la neutralidad frente a la injusticia rara vez es
inocente: suele ser una forma elegante de evitar el costo moral de tomar
posición. Cuando el abuso, la corrupción o la violencia se instalan, no
prosperan solo por la fuerza de quienes los ejercen, sino por el silencio de
quienes podrían oponerse y no lo hacen. La supuesta imparcialidad, en contextos
donde el bien y el mal están claramente en tensión, termina inclinando la
balanza a favor del más fuerte.
Ser neutral ante el daño no es
mantenerse al margen, es permitir que el daño continúe sin resistencia. Por
eso, más que una virtud, la neutralidad puede convertirse en complicidad
pasiva: no mancha las manos directamente, pero despeja el camino para que otros
las ensucien».
(Edwin Hubbel Chapin)
Fuentes:
Noticias Alerta
Global.
La Guarida del Lobo.
Mente Abierta.
Nibiru Conection.
Portada editada y
creada por: Jarl Asathørn.
Edición final: Jarl
Asathørn.

































