Ya
no hay vuelta atrás, todos los oscuros elementos se alinean para conformar esta
nueva estructura mundial, las conjugaciones de los monstruos, los hechizos
políticos, los discursos confusos. Todo esto marcha en un borde peligroso, el
que algunos buscan con locura.
Venezuela
—la diva de turno— juega a dos bandas, por un lado, Delcy Rodríguez le sonríe A
Trump para que este no vaya por ella y sus secuaces, y por otro lado empuña la
vieja y torcida mano del chavismo lujurioso que «manoplea» dinero para algunos,
pero no para su propio pueblo. Mientras, parte de ese mismo pueblo sigue bajo
los encantos de la palabrería insulsa de quienes los acogotan a diario, siguen
bajo el encanto «sirenesco» de Rodríguez que no se cansa de hablar de Maduro,
como si este parásito de la izquierda latinoamericana fuera casi un mártir, un
profeta o un líder que hizo de esa nación lo que es hoy. Ciegos, ignorantes y
burros que viven con la esperanza izquierdista de que todos serán iguales,
cuando sabemos que el comunismo no busca la igualdad, busca que todos sean
pobres, que todos no piensen y que todos trabajen para el Estado.
El
agua torrencial, las tormentas de nieve y el frío extremo se toman varios
países (incluido hoy, Santiago de Chile), castigo divino o simplemente el cauce
natural de la madre naturaleza, donde no hay dioses, ni nada espiritual que nos
dé respuesta a tanta desdicha. Otros dirán que es karma-país para encontrarle
sentido a algo que es parte de los ciclos eternos en esta vida-no vida, en esta
existencia controlada, en este sueño-pesadilla en el que estamos.
La
brújula mundial se mueve hacia el lado negro, hacia las tinieblas… hacia la
dark web de la creación.
La
obsesión de Trump continúa, quiere Groenlandia a toda costa y no repara en
gastos ni en ambiciones desmedidas, quien se oponga recibirá su mordida.
Aranceles altos para quienes no lo ayuden a conquistar sus deseos, esos que
nacen de los corazones oscuros, de la locura.
En
Asia se tejen lentamente redes en silencio, manteniéndose muy lejos de la
órbita de Donald Trump. Callan por conveniencia. Todos los dementes que se
llaman presidentes en ese lado del mundo son parte de esta esquizofrenia que
nos ahoga. Todos buscando quitarle algo a otros, sean territorios, riquezas o
la vida a quienes no comulguen con sus caprichos enfermos.
Chile
está en un proceso de transición. Boric no aparece mucho y cuando lo hace es
para criticar al electo presidente Kast.
El
proceso de reconstrucción es lento en las zonas afectadas por los incendios y
todo este escenario lúgubre recaerá en el futuro gobierno, que deberá hacer
arte de magia para resolver estos dilemas que siempre llegan «extrañamente» en
periodos de verano o justo antes del ascenso de un nuevo mandatario. Los
enfermos mentales aparecen como cucarachas e incendian lo más bello que
tenemos, sin tomar en consideración las vidas de las personas. Chacales sin
alma, sin conciencia que se pudrirán en los procesos de la involución.
Se
aleja el fuego y vienen las lluvias. Santiago, Maipú, calles anegadas por la
lluvia, sino es una cosa es la otra y de vuelta a la miseria circular.
Reconstrucción. Y el dinero del estado siempre es para ayudar al norte de
Chile, mientras desangran al sur.
El mundo castigado entre pluvias carroñeras y nieves que congelan las almas. Es el mundo sin sentido que sufre las consecuencias de cambiar lo que no se debe cambiar.
Basert på den nye vikingkalenderen
for den sørlige verden. Ifølge Jarl Asathørn
Velkommen til Heyannir-måneden.
Escrito por:
Jarl Asathørn.

