TEIL EINS
«La
guerra “fría” ya está instalada en el mundo. Mientras EE.UU. mantiene tensas
relaciones con Rusia, China, Venezuela y la UE, suceden situaciones casi
imperceptibles que tienen un tinte tragicómico. Hace tiempo que los gringos
están cerca de las costas de Venezuela con la “intención” de derrocar un
gobierno tildado de terrorista por Donald Trump. Las acciones llevadas a cabo
por el mandatario norteamericano solo eran hacia lanchas que, supuestamente,
llevaban drogas. Pero resulta que ahora Trump se saca de la manga la brillante
idea de impedir que navieros o barcos petroleros ingresen o salgan del país
gobernado por el dictador comunista Nicolás Maduro.
Y
esto no queda ahí, porque el barco que “arrestaron” —antes de ayer— fue llevado
a Texas. Raro, ¿no?
En
una reciente declaración, Trump dijo que se iban a quedar con el petróleo de
ese barco, lo que lleva a pensar que no solo quieren derrocar a Maduro, sino
que aprovechan las ventajas petroleras de esas tierras venezolanas.
¿Un pretexto para el saqueo de recursos?
¿Habrá
sido siempre esto lo que buscaba Trump?
¿Era Maduro la excusa perfecta para “bypasear” todo este entuerto?
La visión de un
mundo donde las potencias se adueñan de lo ajeno sin reparo es desalentadora.
Lo
que queda claro es que ahora las flotas gringas parecen piratas que se adueñan,
sin permiso, de propiedades que no les corresponden. Ahora son piratas que, sin
vergüenza ni asco, saquean un país rico en recursos.
¿Debería
Maduro Salir del Poder?
—Sin duda, Nicolás Maduro es considerado por muchos una lacra —incluido yo—, un ladrón, un sinvergüenza, un megalómano, un corrupto que se aprovecha de la nobleza de un pueblo débil que no ha sido capaz de enfrentarse a este dictador, y que muchos de ellos han preferido escapar de su país en vez de quedarse y derrocar al tirano.
Desde que este ácrata asumió el poder, las elecciones en Venezuela han sido objeto
de controversia, con denuncias de corrupción y fraude electoral que han
oscurecido la legitimidad de su mandato. Informes de organismos internacionales
han documentado irregularidades que han llevado a miles a cuestionar la validez
de cada elección.
Además,
durante su gobierno, Maduro ha acumulado una fortuna personal millonaria, lo
que contrasta drásticamente con la creciente pobreza de la población. Mientras
la economía venezolana se desploma y millones de ciudadanos luchan por acceder
a lo básico, él y su círculo cercano se benefician de recursos que deberían ser
destinados al bienestar del pueblo, y éste parásito de la izquierda sudaca ha guardado su nueva fortuna en otros países, de paso compra autos de lujo, mansiones y joyas para su hijo y su familia.
Pero,
¿justifica todo esto las acciones de EE.UU.?
—Por un lado sí, por otro lado no.
¿Es
correcto lo que hacen los militares y el gobierno estadounidenses con este acto
de piratería?
—No,
es repugnante.
¿Este
corrupto debe irse lo antes posible?
—Sí.
Para que todos los venezolanos que se fueron vuelvan a su patria y nos dejen al
resto en paz.
¿Maduro
debe pagar por sus actos?
—Sí.
Debe haber justicia sí o sí, Nicolás Maduro no puede quedar impune.
¿Deben
llegar a un acuerdo para que él salga libre de polvo y paja?
—Por
supuesto que no.
TEIL ZWEI
Sin
embargo, esto no es lo único que tiene un carácter de saqueo y piratería. La
Unión Europea, ese lugar amplio con bancos donde muchos países guardan sus
reservas, ha estado en el centro de la controversia reciente. Desde el inicio
del conflicto en Ucrania, la UE ha entregado más de 100,000 millones de euros
en asistencia al gobierno ucraniano. Este apoyo no solo se traduce en ayuda
humanitaria, sino también en armamento, exacerbando aún más las tensiones.
Además,
la gestión de la pandemia reveló prácticas cuestionables con las vacunas. Se
estima que los gobiernos europeos gastaron millones de euros en la adquisición
de vacunas, mientras que las farmacéuticas, como Pfizer y Moderna, acumularon
cantidades astronómicas de ganancias. Este contraste genera indignación,
especialmente cuando se considera el escándalo que involucró a Ursula von der
Leyen, presidenta de la Comisión Europea. Se llegaron a hacer acusaciones sobre
la falta de transparencia en las negociaciones de las vacunas y posibles conflictos
de interés, cuestionándose si recibió algún tipo de compensación.
Congelaron
las cuentas de Rusia en Europa como parte de las sanciones, lo que significa
que pueden utilizar ese dinero a su antojo. Si son despiadados, pueden incluso
apoyar a Ucrania para perpetuar el conflicto y, de paso, reírse en la cara de
Putin.
A
un país africano le quitaron dinero guardado en algún banco europeo, y jamás te
darán explicaciones de por qué lo hacen. Aquí se plantea una pregunta
inquietante: ¿Qué responsabilidades tienen estas potencias en el destino de
naciones más vulnerables?
Tomar
lo que no es suyo y usarlo para sus intereses ¿No es un acto también de
piratería moderna?
La
realidad es que estamos en una encrucijada. La lucha por el control de recursos
y poder no es solo cuestión de geopolítica; tiene un impacto directo en la vida
de las personas. Al final, lo más preocupante no son solo las acciones de los
líderes depredadores como Donald Trump, sino nuestra indiferencia ante estas realidades.
La
pregunta es: ¿hasta dónde dejaremos que estos neo piratas del siglo 21 lleguen?»
Artículo
escrito por: Jarl Asathørn.
Imágenes
creadas por AI. Basadas en ideas personales para endulzar este artículo.
Portada creada por: Jarl Asathørn.


