martes, 23 de diciembre de 2025

Ecos en la Soledad de Magallanes [Poema de Aris]



ECOS EN LA SOLEDAD DE MAGALLANES

 

«En el susurro del viento helado,

donde los árboles se alzan,

un bosque en sombras casi olvidado

su magia se esconde donde todo descansa.

 

Bajo cielos de tormenta gris,

los ecos suenan como lamentos,

y cada paso en el suelo húmedo

despierta secretos de momentos.

 

Las hojas caen en danza muda,

testigos de almas que no regresan,

y el canto de un ave solitaria

es un lamento que en el aire pesa.

 

En los rincones, la niebla espesa

envuelve la soledad abrumadora,

cada sombra es un reflejo,

cada tronco, un amigo que ignora.

 

Los árboles viejos murmuran historias,

de aquellos que se atrevieron a entrar,

perdidos en la vastedad del alma,

en un duelo sin término y condenados a vagar.

 

Una fragancia de humedad y vida

se mezcla con el eco de lo distante,

en este refugio inhóspito y frío,

donde la misantropía se vuelve una constante.

 

Aquí, donde la luz apenas toca,

la soledad es un manto sutil,

un abrigo que arropa corazones,

desbordados por un frío febril.

 

Así, en el corazón de Magallanes,

entre sombras y murmullos serenos,

la soledad abraza al errante,

y lo envuelve en su abrazo eterno».








 

Poema creado por: Aris.

Pequeños cambios: Jarl Asathørn.

Portada: imagen referencial de un bosque.

Edición final: Jarl Asathørn.