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martes, 16 de junio de 2026

Sala de Autopsias Sociales [Fútbol S.A.: El Show de las Marionetas]




I

El Mundial de los Rellenos:

¿Fútbol o Casting de extras?

Puta... no quiero ser pesao ni desagradable ni venenoso, peeeeeero... ¿me pueden explicar qué rechucha hace Haití en un Mundial? ¿O Curazao? ¿O cualquier otro equipo callampa que parece que se inscribió en el torneo porque el capitán vio un anuncio en Facebook y dijo: «Oye, vamos a ver si nos dan comida gratis en Estados Unidos porque esta clasificatorias valen callampa?»

Es que es esta güeá es increíble. Uno abre la lista de clasificados y piensa que la FIFA (panda de ladrones perkeles) ha decidido hacer un censo global de países que tienen un estadio y tres pelotas pinchadas.

¿En serio? ¿Haití? Por favor. Esos güeones juegan al fútbol bajo una lluvia y un calor que derrite el cemento, con un ritmo de juego de una tortuga con artritis po' güeón. Pero claro, como el negocio es expandir la «marca», ahora cualquier país que tenga una bandera y un par de güeones que sepan patear un círculo de cuero ya es «bienvenido a la fiesta lúser».



Güeón y hablemos de Curazao. ¡Voi vittu! A ver, ¿Cómo se llama ese país vittuperkele? No, en serio, no estoy güeviando ¿Quiénes son esos güeones masetas? Llegaron al Mundial y Alemania no solo los goleó, no, Alemania se los paseó, los dejó tiesos, se limpió el culo con su honor deportivo y luego los mandó al hotel en un taxi compartido. Fue una masacre. Ver a Curazao contra una potencia es como poner a un chihuahua a pelear contra un tanque Leopard: el chihuahua ni siquiera llega a morder la oruga del tanque antes de ser vaporizado. Pero hey, ¡qué lindo es el «espíritu deportivo» y la «inclusión»! ¿No creen? La FIFA nos vende que es «el torneo más diverso de la historia», pero lo que en realidad quieren decir es: «Metimos a más equipos mediocres para vender más derechos de televisión en mercados donde la gente es tan ingenua que cree que su equipo tiene una oportunidad».

 

II

Y ahora... cachen, voy a ser sincero a cagar. Me paso por el traste absolutamente todo lo que escribí hace dos ediciones sobre la gloria del fútbol sudamericano. Me lo paso por el ‘planeta Urano’ porque, seamos realistas: parece... y repito... parece que el fútbol sudaca ya no es taaaaan bacán.

Nos creemos los dueños del balón, los poetas del regate, los herederos de Pelé y Maradona, pero la realidad es que estamos jugando un fútbol que parece un partido de veteranos un domingo por la tarde, ¿Cachai? Mucho baile, mucha pose, mucho «estilo», pero cuando llegas al área, te da miedo patear porque te distraes pensando en el contrato de publicidad de tu nueva marca de champú. Nos hemos vuelto blandos, nos hemos vuelto predecibles y, sinceramente, nos hemos creído nuestro propio cuento mientras Europa nos pasa por encima con una eficiencia robótica que asusta.

PERO... (y aquí viene el «pero» del tamaño del estadio de Texas), no confundan mi crisis existencial sudaca con una defensa de la CONCACAF. No, no, no, esa mierda es harina de otro costal. Lo de la CONCACAF no es fútbol, es un experimento social fallido. Es una confederación donde el arbitraje es una sugerencia, donde los estadios parecen estacionamientos de supermercados y donde la calidad técnica es tan baja que a veces dudo que sepan que el balón no se puede tocar con la mano. La CONCACAF es el basurero donde la FIFA tira los restos de los torneos que no saben dónde ubicar. Es un circo de mediocridad disfrazado de «región en crecimiento».

Entonces, llegamos a la pregunta del millón: ¿A este Mundial perkele llegaron los mejores?

¿De verdad? ¿Los mejores? ¡Tula de burro! Llegaron los que ciertas ligas de la maldita FIFA promueven, llegaron los que tienen el marketing correcto, los que encajan en la narrativa de «crecimiento global», los que tienen patrocinadores que pagan los millones necesarios para que el señor Infantino —pelao ‘aka-huora—pueda dormir tranquilo en su cama de seda. 

No es un torneo de los mejores; es un casting de extras. Es un show donde los equipos «relleno» están ahí solo para que las potencias inflen sus estadísticas (güeá que hasta el momento ha quedado al debe) y para que los patrocinadores puedan poner su logo en la camiseta de un país que nadie sabía que existía hasta que empezó el torneo.

Al final, nos venden la «magia del fútbol», pero lo que estamos viendo es un producto empaquetado al vacío, un Mundial donde el mérito deportivo es la última prioridad, después del dinero, la política y la necesidad de que Irán tenga algo que hacer mientras la guerrita sigue en medio oriente.

Puta... es que es triste la güeá. Pero bueno, compren su entrada de 500 dólares, compren la camiseta de plástico y disfruten viendo cómo Alemania vuelve a limpiarse el culo a algún país que empieza por «C». Total, para eso pagamos, ¿no? Para ver el circo.

 

III

Y ya que estamos en este viaje de honestidad brutal y nos estamos pasando por el ‘lado oscuro de la Luna’ cualquier respeto diplomático... hablemos del elefante en la habitación, o mejor dicho, hablemos del «guion».

¿A ustedes no les parece sospechosamente conveniente todo esto?

¿No es un poquito extraño que los «sorteos» de la FIFA siempre parezcan tener una brújula que apunta directamente hacia Buenos Aires? Es que es fascinante la güeá. El sorteo es esa lotería donde las bolitas mágicas, movidas por la mano invisible del mercado, siempre dejan a Argentina en el camino más cómodo, con el grupo más digerible, o con el cruce que los deja vivos hasta que la narrativa lo requiera.

Es como si el destino tuviera un contrato de exclusividad con la AFA. «Mira, Infantino, pongamos a los albicelestes aquí, que no queremos que se vayan temprano porque el rating cae y los patrocinadores se ponen nerviosos».

Es un sorteo, sí... un sorteo donde el resultado ya estaba escrito en una servilleta durante un almuerzo en un yate en Mónaco.

Y ahí llegamos al centro del ecosistema: Messi.

A ver, seamos claros con la güeá para que no me salgan con que soy un envidioso de mierda: el talento del güeón es indudable. El tipo es un alien, un genio, alguien que ve el campo en 4D mientras nosotros seguimos intentando entender cómo se ata un cordón. Pero, puta... ¿no se dan cuenta de lo que realmente es?

Messi no es solo el «mejor jugador del mundo»; es la Estrella Máxima de la Élite, es el producto perfecto de la güeá, es el rostro que la FIFA necesita para venderle el fútbol a una señora en China y a un niño en Nigeria. Pero detrás de esa imagen de «tipo callado y humilde», lo que veo es a un imbécil con un talento notable, que terminó siendo simplemente una ramera de los poderosos.

No me malinterpreten, no hablo de que el güeón sea un malagradecido, hablo de que es la pieza central de un tablero de ajedrez donde él es el peón más caro. Lo usan, lo exhiben, lo pulen y lo ponen en el escaparate para validar un sistema que es corrupto hasta la médula. Messi es el lubricante que hace que la maquinaria de la FIFA ruede sin chirridos, ¿Cachan? Mientras el mundo idolatra su zurda, los de arriba se ríen porque saben que mientras Messi esté en el centro del escenario, nadie se fijará en los millones que desaparecen por los desagües de la confederación o en cómo se venden las sedes del Mundial al mejor postor.

Es el «Salvador» diseñado por el marketing. Lo ponen en el pedestal no solo por sus goles, sino porque es la marca más rentable del planeta. Y el güeón, ahí está, aceptando los premios, sonriendo en las galas, siendo el embajador de un circo donde los payasos llevan traje y corbata. Es la tragedia del genio: tener todo el talento del mundo, pero terminar siendo el accesorio de lujo de un grupo de güeones que no saben distinguir un fuera de juego de una transacción bancaria ilegal.

Tal vez, este sea el último mundial de Messi, y no es «tira’o de las mechas» pensar que todos los sponsors de la «pulga» estén rascando el lomo de la FIFA para que la copa se la lleve la gallina de los huevos de oro, ¿Cachan la idea?

Entonces, volvamos al inicio. ¿Los mejores? ¿El mérito deportivo? ¡No me hagan reír! ¡No güeveen!

Tenemos un Mundial donde equipos callampas como Curazao sirven de saco de boxeo para que Alemania se sienta poderosa, donde la CONCACAF sigue siendo un chiste de mal gusto, y donde el «camino al éxito» de Argentina parece estar pavimentado con billetes y favores mutuos.

¿Catar? ¿Panamá? ¿Cabo Verde? ¿RD Congo? ¿Nueva Zelanda? ¿Corea del Norte? ¿Australia? ¿Jamaica? ¿Costa Rica? ¿Irak? ¿Jordania? ¿Irán? ¿Uzbekistán?

Todo es un show. Un show vittuperkele diseñado para que los imbéciles que pagan la entrada, sigan creyendo que el fútbol es «lo más lindo del mundo». Pero la realidad es que el fútbol ya no es un deporte; es una sucursal bancaria con césped sintético, donde Messi es la cara visible y los fans termocéfalos son los que pagan la cuenta.

 


La verdad... es que da asco. Pero bueno, sigan gritando «¡Goool!», que mientras ustedes gritan, alguien en una oficina de Zúrich acaba de cobrar una comisión por el ruido.




Escrito por: Olog Krevalora.

Portada diseñada por: Vëthriön Asathørn.

Imagen de Alemania versus Curazao diseñada por: Vëthriön Asathørn.

Edición final: Olog Krevalora y Vëthriön Asathørn.

 


miércoles, 3 de diciembre de 2025

Comentario Trollish: «Venezuela, Trump y Maburro»

 





¡Hola cabros, soy Gandworf, y hoy quiero comentar alguna güeá porque siempre me retan, dicen que soy muy atrevido y que hablo como la pichula, y esa es... una falacia del porte de la espalda de Maduro! ¡A ese nivel! Yo hablo normal como cualquiera de ustedes, y no digan que no, no sean maricones.

Comencemos:

ROUND UNO

¿Cacharon que «Maburro» anda con el culo a dos manos? ¡Está cagao de miedo el viejo vittuperkele! Y lo más gracioso es cuando aparece vestido con tenida de combate para aparentar que es un guerrero seco pa' la guerra, y con cuea la única acción que ha visto es cuando mira porno gay. Y toda esa panda de imbéciles que lo adoran con cuea comen algo, y con cuea se visten con algo decente y ahí andan, besándole el culo de mono a ese musta que parece un Sasquatch, viejo reputo, ¡GUUUUAAAAAJAJAJAJA!, ¡Son taaaallas! Y si se va de Venezuela se va forrao hasta el kyrpä, y su pueblo rascándose las tripas y las bolas, jajajajaja, gente güeona y lúser que sigue creyendo que el izquierdismo es lo más bacán pa' sus vidas patéticas, manga de agüeonaos.

 


¡Y ni hablar de los monos que ahora quieren retornar a su país! Maduro no acepta güeonaje porque no hay vuelos, por culpa de Trump, las únicas güeás que vuelan en ese país son las moscas, los mosquitos y la plata que surca rauda a las chequeras del viejo culiao, ¡GUUUUUUAAAAAAAJAJAJAJA!, perdón por la chuchada.

 

¿Y qué me dicen de ese viejo rasquiento de Diosdado Cabello?

¿Habían visto a un viejo más picante que ese culiao? ¡JAJAJAJAJAJA!

Y tiene la mediana sandía como guata, ese macaco no conoce la palabra hambre, y se cree malo el rechucha de su madre y con suerte es bueno pa' los combos, le encajo uno en plena trompa y se cae de culo el taco culiao, JAJAJAJAJA. Se hace el macho y capaz que sea fleto el guatón grasiento hijo de las recontra mil putas, ¡GUUUUAAAAAAJAJAJA!

 

—¡RING-RING-RING-RING!

—¿Aló?

—Soy Krevalora... ¡Déjate de hablar con tanta chuchada! ¡Asathørn me va a retar por dejar que escribieras este comentario, güeón desubicado! 😡

—¡GUUUUAAAAJAJAJA! ¡SON TAAAALLAS! 😁

—Estoy hablando en serio cara de mi pichula, habla sin tanto garabato, güeón pajero, jajajajaja, son taaaallas. 😆

—Ya,ya,ya... me voy a controlar, güeón, me da risa esa güeá del viejo lúser de Maburro.

—Bien, ahora vuelve a tu güeveo.

—Oka. ¿Me dijiste pajero, gorreao? Cuidadito masetoide...

—Sigue escribiendo, pero ojo...

 

Yo —y hablando en serio— aplaudo a las nuevas tropas de Maduro, a su ejército de tumbas vivientes... cada cazcarriento y cada viejuja de espanto ¡Son de terror po' güeón! ¿Y esos mutantes pretenden ganarles a los marines gringos? ¡GUUUAAAJAJAJAJAJA! ¡Ilusos y agüeonaos!

 

ROUND DOS

Ayer estaba cachando las noticias y muestran una imagen donde está Maburro —que desde ayer anda desaparecido— en un escenario, rodeado de un montón de perdedores que lo aplauden y el viejo puto sale bailando y haciendo el ridículo para caerle en gracia a su pueblo de mustas... bueno, Trump igual ha hecho esa güeá de bailar y hacer el payaso, aquí en Chile Jeannette Jara, en Argentina Milei, pero ese güeón judío es payaso onda IT, salió con motosierra po' güeón, ese culiao pela el cable duro y pesao, peina la muñeca full... y yo me pregunto:

¿Será una obligación sine qua non para esos güeones hacer el mediano ridículo? Si yo fuera candidato, ¡pico que bailo!, que se vayan a la chucha, lo máximo que haría sería tirarles besos a las minas potables porque yo no soy un degenerado, soy caliente pero no soy musulmán, ni el mago Valdivia. ¿Bailar? ¡Que se pudran!

 


Volviendo a esa cagá de país... esos güeones ya están enterados de que el «cabeza de nube» (Trump) dijo que era inminente una intervención militar en Venezuela, y seguramente todo su ejército de viejos tumbas se están preparando para morir sin disparar una bala, jajajaja, son taaaallas. 😂

 

ROUND TRES



Sigamos pelando a ese viejo Sasquatch:

¿Saben a cuánto asciende la fortuna de ese viejo 'aka-huora?

Aproximadamente a 3.800 millones de dólares, y esta fortuna estaría vinculada a «negocios irregulares», «corrupción» y el control de recursos estatales durante su mandato, y esta güeá no es algo que se me haya ocurrido a mí, nop, es info entregada por 'Transparencia Venezuela'.

¡Cachen po' güeones! ¿De dónde sacó tanto dinero ese viejo que con cuea tuvo estudios? ¡No le llovió del cielo!

Y, ¿Será cierto que está negociando su salida del país veneco con Trump?

Si logra salir de Venezuela, con todo lo que robó, puede vivir tranquilamente toda su vida tirándose las güéas, y su pueblo que se cague.

Eso ya lo veremos.

Chao a todos.

Me dio sed esta güeá.



 

Fuentes:

Memedroid.

Tenor.

Edición final: Gandworf.