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sábado, 1 de agosto de 2026

Casi un Edithorial... frío mes de Þorri



Þorri, año 2026

Bosques de lengas cubiertos por la escarcha. Los vientos australes vuelven a cantar entre los cerros y las montañas patagónicas.

 

Laugardagr 1°

 

I

Los últimos días han sido de declaraciones, de desafortunadas frases que han salido siempre del resentimiento, del inconformismo político.

Mara Sedini y Camila Vallejos, dos caras de una misma moneda disparando sin asco al nuevo gobierno, una por lo hace por despecho, por orgullo, para borrar de alguna forma su imagen, esa imagen de alguien que tropezó una y otra vez con la misma piedra. La otra tuvo un despertar, un extraño renacer, es como si hubiera estado encerrada en una prisión escondida, y escapa de ella para disparar con todo... las razones siempre son fáciles de adivinar: crear terremotos para ver cómo están los cimientos actuales, odiosidades que nacen de la sinrazón, de ese profundo monstruo que tienen los comunistas en el corazón... o alguien de derecha que ambicionó más.

 

II

El mes que se fue estuvo marcado por el fútbol, por un mundial que intentó establecer algo, al final, quedaron al descubierto varias verdades que se intentaron ocultar. Todo estaba diseñado para que Argentina fuera campeón... y no lo fue. ¿Justicia divina? ¿Queda?

Ahora la mafia FIFA abrió un expediente en contra de la AFA para ver que sanciones caerán en contra de los trasandinos por los incidentes en la final de la Copa del Mundo... y la pregunta que uno se hace es si todo esto no es más que un voladero de luces para que la misma FIFA no esté en el ojo del huracán. Todos sabemos la respuesta.

Por otro lado, el fútbol europeo acordó no participar en ningún torneo de la FIFA hasta que Infantino y otros mafiosos desistan en vender los mundiales a entidades privadas, todos están de acuerdo —por ahora en Europa y al parecer en Asia— que no se puede vender al mejor postor ningún mundial venidero.

El fútbol es un negocio sucio donde nadie investiga nada y donde todos se hacen los tontos.

Todo se esconde debajo de la alfombra, allá en Zürich, Suiza.

 

III

Peleas insulsas, desconfianzas, mentiras... todo esto gira en torno a los políticos, … a las políticas mundiales y nacionales.

Son ellos los que se venden, los que marcan los destinos de un territorio, los que defienden sandeces, los que mezclan políticas con religión... los que tienen en vilo al resto del mundo.

Y los que están detrás... son los mismos de siempre. Son los innombrables, aquellos desalmados que han creado bestias que superan al hombre en inteligencia, los que enseñan a las IA's, los que manipulan las verdades, la historia, los que ocultan lo que debemos saber, los que quieren destruir a los dioses... para reemplazarlos desde su pequeñez.

Si algo nos había dejado el film ‘Terminator’ es que la inteligencia artificial puede ser peligrosa, y ya lo ha demostrado. Quienes las crean, ¿Están actuando o simplemente nunca tomaron en consideración el real peligro de las IA's?

Podemos pensar lo peor.

 

IV

Chile fue azotado por un temporal que nuevamente dejó al descubierto falencias, y ahora, las anoréxicas arcas fiscales tendrán que destinar millones de dólares en reconstruir muchas cosas, es como si el destino fatal de nuestra nación estuviera escrito sobre papeles de condena, como si algo, o tratara de fortalecernos, o tratara de castigarnos.

Nunca lo sabremos.

Lo que sí podemos aseverar es que Chile siempre sale adelante, porque hay fortaleza, hay resiliencia y hay compromiso.

Avanzamos a tropezones, pero nunca desfallecemos.

 

V

¿Qué nos depara este mes?

¿Más bofetadas de la naturaleza en norte, centro y sur de Chile?

¿Alguna jugada demente de Donald Trump?

Por fin y sin tanto juego sonso... ¿Habrá guerra absoluta en alguna parte del mundo?

¿El juego del hanta es el principio de algo?

 

«Entramos en Þorri. El invierno ya no amenaza; reina. Es tiempo de fortalecer el espíritu, afilar las herramientas y escuchar las historias que solo el frío se atreve a contar».

Bienvenidos a esta fría y desoladora Editorial del mes gatuno.

 


Escrito por: Vëthriön Asathørn.

Portada diseñada por: Vëthriön Asathørn.

  

martes, 7 de julio de 2026

Trollish News [Delcy Rodríguez es LA PUNGA]





DELCY RODRÍGUEZ:

¡LA SHE-HULK DE LA DIPLOMACIA VENEZOLANA QUE CASI SE ARRANCA LA ROPA EN VIVO!

 

Intro

Güeón... hay conferencias de prensa que pasan sin pena ni gloria, y algunas son más fomes que la chucha. Otras son más largas que eructo de jirafa. Hay otras donde el periodista hace una pregunta, el político responde, todos se dan la mano y cada cual se va para la casa.

Y después está esa categoría especial donde uno siente que en cualquier momento alguien va a gritar:

«¡Que suene la campana! 

¡Que comience el Royal Rumble diplomático!»


Porque esa güeá fue más o menos lo que ocurrió cuando la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, enfrentó las preguntas de periodistas internacionales sobre la respuesta del gobierno tras los sismos que afectaron al país.

La tensión QL era tan evidente que faltaba la música de fondo de una película de acción.

 

II

Resulta, cabros, que la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, esa figura política que parece haber salido de un reality show de supervivencia indígena, nos regaló una joyita digna de ser enmarcada en el Museo del Humor Político Internacional. Resulta que esta güeona —la pirigüín del petróleo— se puso más nerviosa que perro en cancha de golf cuando los periodistas le preguntaron por la lentitud de la ayuda gubernamental tras los sismos y ella decidió que ya era hora de dar una lección de «transparencia» a los medios internacionales.

Primero: Era una pregunta legítima.

Una pregunta esperable.

Una pregunta que, al parecer, cayó con la delicadeza de un elefante lanzado desde un décimo piso. Porque apenas terminó de hablar la periodista, la expresión de Delcy Rodríguez pasó del clásico «escucho atentamente» al famoso rostro universal de:

«¿En serio me vas a preguntar esa güeá?»


Era esa cara que todos conocemos...

La misma que pone el profesor cuando un alumno pregunta si la prueba tiene nota.

La misma que pone tu mamá cuando rompes un vaso y le dices cara de raja: «se cayó solo».

La misma que pone el cajero cuando alguien paga una botella de agua con un billete de 20 lucas.

La misma que pone tu pareja cuando suena el celu a las 3 de la mañana.

Pero la güeá que ocurrió fue más parecido a una pelea de cantina que a una conferencia de prensa. Resulta que «Delcy La Fea» llegó con la cara más seria que Álvaro Ballero viendo a su exmujer bailando con otro güeón, y con una actitud que gritaba:

«Hoy vengo a repartir mierda, no a recogerla»

 

III

Retomemos la idea: todo comenzó cuando la corresponsal de El País de España, con una calma que solo tienen los que saben que tienen un as bajo la manga, le preguntó si era verdad que el Estado había estado más ausente que el sol en invierno durante las primeras 72 horas.

¡Chuuu, y ahí quedó la cagá!

«Señora Rodríguez, ¿por qué el gobierno tardó más de 72 horas en responder al sismo?»

 

La feúcha Rodríguez, que ya venía con el caracho hasta el piso (como quien dice, con la paciencia más gastada que zapatilla de corredor africano de maratón), soltó una perlita digna de un manual de cómo no hacer política:

«¡Cómo se atreven a decir eso! ¡Desplegamos 4.000 funcionarios en las primeras 24 horas!»


Y claro, uno que no es güeón se pregunta:

¿4.000 funcionarios para qué güeá?

¿Para tomar café, para hacerse selfis en las zonas afectadas, o para contar cuántas piedras había en los escombros?

Pero la mejor güeá estaba por venir. Cuando la periodista insistió con preguntas más incómodas que una espinilla en el culo, la mandataria se puso más roja que un tomate en un concurso de belleza y soltó la otra joya del día:

«Todo esto tiene que ver con las matrices que se elaboraron en laboratorios»


¡Ah, claro! ¡Linda la güeá! Porque cuando la gente se queda sin techo, sin comida y sin esperanza, la culpa es de «los laboratorios».

¿Serán los mismos laboratorios que inventaron la excusa perfecta para no hacer nada?

Uno se pregunta:

¿Qué laboratorios maracos son esos?

¿Los de la NASA?

¿Los de la Universidad de la Vida?

¿O los laboratorios de la imaginación de la guarén Rodríguez? Porque la única matriz que se elaboró ahí fue la de la excusa más güeona que he escuchado en mi vida. ¡Hasta un niño de kínder sabe que cuando hay un terremoto, lo primero que se hace es ayudar a la gente, no echarles la culpa a los extraterrestres po’ güeón!

Es una frase lúser que ya parece tener membresía permanente en el diccionario político zurdo latinoamericano. Porque cuando aparece esa expresión QL, uno sabe que el debate abandonó el planeta Tierra y entró en la dimensión desconocida donde todo puede ser culpa de:

• laboratorios;

• campañas orquestadas por el enemigo;

• operaciones de los anticomunachos;

• narrativas falsas;

• conspiraciones;

• algoritmos;

• Mercurio retrógrado;

• o, si la conferencia dura mucho, probablemente también del cambio climático.

Es una explicación tan variable que sirve para casi cualquier güeá.

Se cortó la luz = Una matriz.

Hay tacos = Una matriz.

Se quemó el asado = Claramente una matriz.

El perro se comió la tarea = Laboratorios internacionales.

 

IV

Lo más entretenido fue el lenguaje corporal de la vieja ratonil, porque, siendo honestos, uno puede bajar el volumen del video y aun así entender perfectamente que el ambiente estaba más tenso que Wi-Fi en estadio lleno. Los periodistas seguían preguntando. Ella seguía respondiendo. Y el intercambio parecía avanzar con la armonía de dos gatos peleando dentro de una bolsa.

Uno casi esperaba que apareciera un árbitro levantando un cartel de: 

«Última advertencia»

 

Nivel de estrés: «No me hagan otra pregunta QL»

Dicen que el rostro es el espejo del alma. Bueno... si eso es cierto, en esa conferencia el espejo estaba diciendo:

 

«¡Por favor, terminemos rápido con esta güeá!»

 

Había momentos en que la expresión parecía estar funcionando con combustible de alto octanaje, no porque hubiera gritos ni un escándalo nuclear, sino porque la tensión se podía cortar con cuchillo. Era esa energía QL que todos hemos visto alguna vez:

Cuando el jefe dice: «¿podemos conversar un momento?».

Cuando el profesor entrega las pruebas mirando fijamente al curso.

O cuando alguien dice en una reunión familiar: «Yo no quería sacar este tema, pero...»

¿Cachai? ¡Y todos saben que se acabó la paz po' güeón!

Luego, empezó a bufar como un toro cuando lo están capando, se le cachaban las venas del cuello tan infladas que parecía que iba a explotar como un globo de cumpleaños. Y lo mejor de toda la güeá: a ratos, cuando hablaba, le salía un hilito de baba por la comisura de los labios, como si estuviera a punto de babearse de la rabia. ¡Era un espectáculo digno de un circo romano!... lo dijo con tanto emputecimiento que parecía que se iba a tragar el micrófono.

Y yo pensaba:

«Ya po’ güeona fea, cálmate, que el micrófono no tiene la culpa de que estés más nerviosa que un chancho en un matadero».

 

La bicharraca Rodríguez estaba más emputecida que una gallina en un gallinero de gatos po’ güeón, se le veía en el caracho que quería mandar todo a la concha su madre, pero se contenía como peo en casa de los suegros, porque sabía que las cámaras estaban grabando todo el güeveo. ¡UUUUHHH! La adrenalina le corría por las venas como si hubiera tomado diez tazas de café expreso mezclada con la cáspita del diablo. Nooo, la viejuja estuvo a dos doritos de transformarse en She-Hulk y empezar a lanzar micrófonos como si fueran martillos de Thor po' güeón.

Pero dejando de lado el güeveo...

¡¡LA CARA!!

¡UUUUUUHHHH!

Cabros... la adrenalina andaba haciendo freestyle por sus venas.

La única güeá que le faltó fue sacarse la chaqueta, subirse las mangas y decir:

«¡A ver, periodista chucha tu madre, ven y dímelo a la cara si eres tan valiente!»


Pero no, la vieja bruja se contuvo, aunque sus ojos decían:

«Te voy a hacer un hoyo en la cabeza con la mirada mamagüeo»

 

Yo sé que no me creen... pero la Delcy Rodríguez empezó a temblar jévi. No era un temblor de frío, nop, era un temblor de puro enchuchamiento contenido, nivel nuclear. Se le pusieron los ojos más rojos que un semáforo en alto, incluso más rojos que culo de mandril, y por un momento, les juro güeón... que vi cómo se le empezaban a poner verdes las manos. Y no estoy güeviando. 😁

Imagínense la escena: la ratonil Rodríguez, con la chaqueta a punto de reventarse por los músculos que no tenía, levantándose de la silla y diciendo:

«¡Váyanse todos a la concha su madre!»

Bueno, no pasó, pero hubiera sido la raja ver esa güeá.

 

EL FINAL APOTEÓSICO:

CUANDO CASI SE AGARRA A COMBOS

La rueda de prensa terminó como empezó: con la Rodríguez más emputecida que Hulk viendo como su mina lo gorrea. Se levantó de la silla con tanta violencia que la silla casi se cae, y mientras se iba, se escuchó un murmullo entre los periodistas:

«¡UUUUHHH! La galla estaba re enojá, estuvo a dos doritos de mandarnos a la cárcel de sus opositores»

 

LA MORALEJA DE ESTA HISTORIA GÜONA ES CLARA:

En Venezuela, cuando un terremoto sacude la tierra, el gobierno «humanoide» de Delcy Rodríguez también se sacude... pero para echarle la culpa a los «laboratorios» y a las «matrices». Porque claro, si la gente está durmiendo en la calle, es culpa de la oposición, del imperialismo, de los extraterrestres, del yeti, de los reptilianos yankis... de todos... menos de la ineficiencia gubernamental de los zurdos conchas de su madre.

Así que ya saben, pueblo veneco: si algún día les tiembla de nuevo el piso, no esperen ayuda rápida del gobierno. Mejor preparen su propia mochila de emergencia con agua, comida, y un buen libro de chistes para reírse de la situación mientras esperan que los 4.000 funcionarios lleguen... en las próximas 72 horas... o quizás nunca.

 

Y recuerden: si ven a Delcy Rodríguez en la calle, corran porque si la pillan de mal humor, podría transformarse en She-Hulk y mandarlos a todos a la concha de su madre.

 

¡Chao pescao, y que la fuerza del güeveo los acompañe!

 

TODA EXPRESIÓN VERTIDA EN ESTE ARTÍCULO TROLLISH ES CULPA DE LAS MATRICES Y LABORATORIOS.




 

Escrito por: Gandworf.

Portada de: El Dream Team de Trollish News.

Edición final: Gandworf. 

viernes, 1 de mayo de 2026

Casi un Edithorial [Yule]



Frjádagr 1°

I

Es difícil crear un editorial que varíe cada mes... porque se siguen repitiendo los mismos patrones: guerra sin acabar, Trump metido en algo turbio, Trump en la mira de algunos criminales solitarios, Netanyahu siguiendo su manual sionista de exterminio, la ONU sentada sin hacer nada, la UE en caída libre, Europa entre vacilaciones e inmigraciones desatadas, el combustible que no para de subir, el costo de la vida por los cielos, la delincuencia que empeora…

 

II

América hace poco ruido, de vez en cuando algún escandalillo de corrupción, Perú candidateando a futuros presidentes entre rumores, y orando para que el que próximo personaje político no siga la vieja tradición de viejos zorros corruptos que se llenaron los bolsillos a costa de su pueblo.

Milei sigue navegando en una tormenta… y donde sus medidas solo han enturbiado las aguas de la nación trasandina.

Colombia vive de nuevo los atentados de las FARC. El peligro retorna lentamente en el país cafetalero.

 

III

En Chile Kast sigue en su intento para normalizar todo, acabando con críticas a su gestión, prestándole ropa a la vocera de gobierno, que últimamente aparece poco y nada en los medios.

La izquierda y sus aliados del frente amplio continúan empeñados en hacerle la vida imposible al presidente, a veces con razón —las pocas— y muchas veces sin razón —las muchas. Es como si quisieran que este nuevo gobierno no pueda cumplir lo que prometió... le ponen piedras en el camino cada vez que pueden, es la labor de la izquierda perdedora que todavía no asume ni acepta que ya no son gobierno. Hoy mágicamente tienen todas las soluciones que Kast no tienen, tal vez, sean las soluciones que escondieron durante el mandato de Boric, porque seamos sinceros, la izquierda no funciona si todo está bien, si la economía libre de mercado trabaja correctamente... el comunismo —como todos saben— necesita a los pobres para sus asuntos, y si no los hay los crea. Una izquierda sin pobres no tiene razón de ser porque son a ellos a quienes movilizan y a quienes adoctrinan en su política de odio sempiterno.

El comunismo es peor lacra que se ha inventado.

«El comunismo cree en la igualdad, pero crea nuevas clases: los opresores y los oprimidos.»

(Desconocido)

 

«Los ideales comunistas son utopías peligrosas.»

(George Orwell)

 

IV

El mundo avanza a un ritmo violento y estrepitoso, es como un ferrocarril a toda marcha que se devora las vías para perderse hasta chocar.

No hay mucho más que decir en este editorial.

 

V

El frío ya se puede sentir en las noches magallánicas… el invierno se acerca… ¿Llegará Nevadonia —nuestra Reina— este año?

¿Aparecerá furiosa o en calma?

Bienvenidos a este mini editorial del mes Ýlir (Yule).




 

Escrito por: Vëthriön Asathørn.

Portada diseñada por: Vëthriön Asathørn. Creada con AI. 

sábado, 24 de enero de 2026

Crónicas del Fracaso Útil [Cuando el humo se disipa, queda lo de siempre]



Ya pasaron las horas. Bajó el humo, las cámaras se fueron moviendo a las cenizas de la tragedia, pero más fresca y, como ocurre siempre en este país de memoria inflamable y olvido rápido, recién ahora se empieza a ver con claridad la magnitud real del desastre. No la versión edulcorada del parte oficial ni la frase ensayada para el matinal, sino la dimensión cruda: muertos, familias borradas del mapa, pueblos convertidos en ceniza y una sensación conocida, casi tradicional, de abandono. 

Porque mientras el fuego avanzaba con la velocidad que solo tienen las catástrofes mal prevenidas, el gobierno brillaba por su ausencia. Las autoridades del gobierno de Gabriel Boric no estaban. No aparecieron. No llegaron. Y cuando finalmente lo hicieron —porque siempre llegan, pero tarde— el incendio ya había hecho su trabajo. La tragedia ya estaba consumada. Las fotos ya estaban tomadas. Los cuerpos ya contados. Las casas ya reducidas a recuerdos carbonizados.

La presencia tardía no es presencia: es turismo del desastre, es llegar a sacarse la foto cuando ya no hay nada que salvar.

 


El daño es total. Muertos que no volverán. Casas que no se reconstruyen con bonos ni discursos. Familias enteras durmiendo en carpas, en casas prestadas, en la nada misma. Animales calcinados. Flora y fauna con daños irreparables. Años de trabajo desaparecidos en horas. Y, como siempre, cifras que se vuelven abstractas para quienes no perdieron nada. Porque decir «X viviendas destruidas» suena técnico, ordenado, casi limpio. Pero cada vivienda era una vida. Cada pared era una historia. Cada techo era un mínimo de dignidad que ya no existe.

 

Y en medio de todo esto, aparecen los verdaderos protagonistas permanentes de la tragedia chilena: los imbéciles que iniciaron los incendios. No hay eufemismos posibles. No son «eventuales responsables», no son «presuntos involucrados», no son «personas con problemas». Son imbéciles. Bestias desalmadas. Sujetos que prenden fuego sabiendo exactamente lo que hacen, sabiendo que no queman pastizales sino vidas. Gente que no merece comprensión sociológica ni excusas estructurales, porque hay una línea básica entre la precariedad y la maldad, y ellos la cruzaron con fósforos en la mano.

Estos son los autores del incendio. No el fuego, no el viento, no el «evento climático», sino los responsables humanos, esos que siempre existen, pero rara vez pagan. Los que prenden la chispa y luego desaparecen entre excusas, tecnicismos y carpetas judiciales que se empolvan con una eficiencia admirable. En Chile, provocar incendios no es exactamente un crimen: es casi una travesura mal entendida, una falta administrativa con vocación de tragedia.

Porque aquí quemar bosques, pueblos y personas no amerita mano dura. Amerita investigaciones eternas, audiencias pospuestas, imputaciones que se diluyen y condenas simbólicas que no asustan ni a un fósforo mojado. La justicia observa el desastre con ceño fruncido, habla de «presunción de inocencia» y se toma su tiempo. Mucho tiempo. El tiempo suficiente para que el culpable vuelva a su rutina, mientras las víctimas aprenden a vivir sin casa, sin recuerdos y, en algunos casos, sin seres queridos.

 

La ironía es obscena: en este país se castiga con más rigor al que evade un pasaje que al que incendia una región. Quemar miles de hectáreas, matar personas, destruir ecosistemas y arrasar comunidades enteras parece ser un delito complejo, lleno de matices, digno de comprensión y análisis profundo. Pobrecitos los incendiarios, siempre hay que buscarles el contexto, la infancia difícil, el entorno hostil, la explicación que los humanice. A las víctimas, en cambio, se les pide paciencia.

 

Y así se instala el mensaje real, el que no se dice, pero se entiende perfecto: incendiar sale barato. Tan barato que se repite. Tan barato que se normaliza. Tan barato que ya forma parte del calendario estacional, como si fuera un fenómeno natural más. Verano: calor, incendios, muertos, promesas, impunidad. Todo en orden.

La falta de castigo no es un error del sistema; es el sistema funcionando exactamente como fue diseñado: lento, blando, cobarde frente al daño masivo. Y mientras no exista una sanción ejemplar, mientras no haya consecuencias reales, los incendios seguirán ocurriendo. Porque no hay mejor incentivo para el crimen que la certeza de que no pasará nada.

 

Al final, los que provocan los incendios no solo queman árboles y casas. Queman lo poco que queda de confianza en la justicia. Y esa, a diferencia de los bosques, no vuelve a crecer.

 

Pero tranquilos: la justicia se encargará… como siempre. Es decir, no se encargará de nada. Porque en este país quemar lugares sale barato. A veces ni siquiera sale. Procesos eternos, penas ridículas, investigaciones que se diluyen como humo en el viento. La justicia chilena es severa con el que roba pan y comprensiva con el que destruye regiones. Castiga con dureza la pobreza visible y trata con guantes de seda a los criminales que generan catástrofes. Y después se preguntan por qué la rabia se acumula.

 

Como si no bastara el fuego, llegan los carroñeros. Los inhumanos que aprovechan el desastre para ir a robar cables de cobre, balones de gas, fierros, lo que sea que se pueda vender por unas monedas miserables. Tipos que caminan entre cenizas ajenas con la naturalidad del que no siente nada, como si pisar restos de vidas destruidas fuera parte del paisaje cotidiano. No se conmueven con el dolor, no sienten vergüenza, no conocen límites. Para ellos, una casa quemada no es una tragedia: es una oportunidad. El desastre como negocio. El sufrimiento como feria libre.

Aparecen cuando ya no hay fuego, pero sí silencio. Cuando los dueños están llorando en alguna mediagua, en casa de un familiar o simplemente sentados mirando lo que quedó. Ahí entran ellos, rápidos, atentos, oportunistas. No preguntan, no dudan, no bajan la mirada. Arrancan lo poco que sobrevivió a las llamas como si fuera botín legítimo. No es necesidad: es miseria moral. Porque incluso en la pobreza existe un límite, y estos sujetos lo cruzan con orgullo.

 

¿Sentirán algo?

¿Habrá en algún rincón remoto de su conciencia una mínima punzada de culpa?

¿O el ruido de los cables arrancados tapa cualquier pensamiento incómodo?

¿Cómo alguien puede levantarse, mirarse al espejo y no ver que es un desgraciado y vil ser humano?

¿Cómo se desayuna después de robarle a alguien que lo perdió todo?

¿Con qué cara se habla de familia, de esfuerzo, de valores?

 

Son depredadores sociales. No necesitan incendiar: esperan a que otros lo hagan. Se alimentan de la ruina ajena como si fuera un recurso más del mercado. Hoy es una casa quemada, mañana será una inundación, un terremoto, cualquier cosa sirve mientras haya dolor disponible. No sienten empatía porque la empatía estorba. No sienten humanidad porque la humanidad no se puede vender al kilo.

Y lo más triste no es que existan, porque siempre han existido. Lo verdaderamente desesperanzador es que ya no sorprenden. Son parte del paisaje del desastre, tan previsibles como la ausencia del Estado y tan constantes como la impunidad. Nadie los espera, pero todos saben que llegarán. Porque en este país, incluso las tragedias tienen parásitos fijos.

 

Y luego está la otra cara, más hipócrita pero igual de miserable: la falsa solidaridad. La gente que «ayuda» tirando ropa vieja, rota, sucia, sin lavar. Como si las personas que lo perdieron todo merecieran recibir basura. Como si la tragedia fuera el momento ideal para vaciar clósets y conciencias. No es ayuda, es desprecio disfrazado de buena acción. Es decir: «no te mereces algo mejor, pero así me siento bien conmigo mismo».

Todo esto no es nuevo. No es excepcional. No es una anomalía. Es la misma secuencia de siempre: fuego, muerte, abandono, discursos, culpables que no pagan, oportunistas que lucran y una sociedad que se indigna por unos días antes de seguir con su vida.

Cambian los nombres, cambian los gobiernos, cambian los ‘hashtags’, pero el fondo permanece intacto.

Cuando el humo se va, queda la certeza más dura de todas: nada cambia. Ni la incompetencia, ni la impunidad, ni la miseria moral. Y los que lo perdieron todo tendrán que reconstruir no solo sus casas, sino también la ilusión —cada vez más frágil— de que este país alguna vez aprenderá algo de sus propias cenizas. 

Pero no. No aprenderá. Nunca lo ha hecho. Y no hay señales de que vaya a empezar ahora. 






Fuente de las fotos: BBC.

Artículo: Equipo de Trollish News.

Edición final: V.D.M.

jueves, 1 de enero de 2026

Casi un Edithorial [2026]

 



No espero nada de este año. La inmundicia humana persistirá, y con ella continuarán las guerras, alimentando los bolsillos de quienes detentan el poder.

 

Nuevas pestes aparecerán «mágicamente», y con ellas, surgirán vacunas que parecen más una solución comercial que un auténtico esfuerzo por la salud pública.

 

Los conflictos sociales estallarán, acompañados de marchas que, aunque bien intencionadas, a menudo resultan absurdas y cargadas de violencia innecesaria.

 

Donald Trump, con su clásico juego retórico, inventará algún enfrentamiento contra un país del Tercer Mundo, porque, seamos claros, jamás se atreverá a desafiar a China o Rusia. El resurgimiento de las tácticas de la doctrina Monroe ya está siendo usada por USA.

 

La izquierda seguirá radicalizándose. En Estados Unidos, por ejemplo, hemos visto a algunos grupos en universidades como la Universidad de Yale y la Universidad de Berkeley, donde la libertad de expresión se ve amenazada por el movimiento ANTIFA. Este fenómeno ha impulsado una cultura de la intransigencia hacia quienes no comparten la ideología de este grupo intolerante, alimentando divisiones aún mayores.

 

Mientras tanto, en Venezuela, la situación bajo el régimen de Nicolás Maduro es un claro ejemplo de cómo la radicalización puede llevar a un país a la ruina. La economía está en colapso, la inflación descontrolada y millones de ciudadanos viven en condiciones de miseria extrema. Las violaciones de derechos humanos son sistemáticas, y aquellos que se atreven a alzar la voz contra el régimen son perseguidos implacablemente. Esta dinámica crea un clima de miedo y desesperación que perpetúa el control autoritario.

 

Las verdades continuarán sepultadas, mientras las mentiras brillan con una intensidad inquietante, como si fueran oro.

 

Dios, en este panorama sombrío, parece lejano. El mundo se siente en abandonado, y los antivalores marchan con estandartes de guerra, ejerciendo una influencia corrosiva sobre nuestras sociedades.

 

La gente buena, acobardada y temerosa, se agacha, sin atreverse a sobresalir de las arenas del tiempo.

 

El miedo se erige como un sello en la frente de todos, mientras los pueblos, a pesar de la aparente felicidad, se retuercen en su agonía.

Todos parecen ser durmientes, zombificados por una élite que nos empuja hacia la inercia y el conformismo.

 

Y aquí, en Chile, ya aparecen los comunistas con un documento, que según ellos es una declaración de sus principios respecto a proteger a los trabajadores del país, un papel que algunos ya han interpretado, y con mucha razón, como un acto de amenaza al nuevo gobierno de derecha que aún no asume. Es un llamado a las movilizaciones y marchas que tanto les gustan cuando no están en el poder.

¿Cómo pueden asumir que el gobierno de Kast va a ser un gobierno que va a ir en contra de la clase trabajadora?

Ese papel de odio —redactado por el Partido Comunista de Chile— es un patético intento de socavar la democracia chilena bajo un nuevo mandato que a ellos no les gusta, y es un documento que solo incita al odio y a la división del país. 

El PC y quien lo dirige —Lautaro Carmona— ya preparan el terreno para crear vandalismo, caso y desorden en un Chile que habló claro y fuerte.

 

Velkommen til Mörsugur-måneden.




 

 

lunes, 17 de noviembre de 2025

Avstemninger: Dagen etter [Refleksjoner]




REFLEXIÓN:

EL DÍA DESPUÉS

I

¿Por qué la gente se guía tanto por las encuestas? Es extraño, es como si las encuestas determinaran a un buen candidato o a un buen presidente, y éstas, no son nada más que una especie de termómetro que es manipulado por los sectores que quieren que gane cierto candidato, podemos especular de quiénes están detrás de estas encuestas: masones, grupos empresariales, sionistas, el maldito Soros, los gringos, etc.

 

Para elegir a un buen presidente hay que escuchar o leer sus propuestas, las encuestas no hablan de eso, solo son llamados telefónicos al azar que no determinan nada, y no representan al total de votantes de una nación... entonces: ¿Por qué mueven tanto la brújula de un lado al otro? Tal vez, porque la gente, en su interior es de mentalidad perdedora y siempre buscan al más «seguido» o al con más chances para asegurarse un triunfo, eso les da un plus al vacío interior y valida cualquier cosa, por muy nimia que sea.

 

Chile tiene la gran oportunidad de elegir a un presidente que solucione lo que está hoy por los suelos, y sí,… sí importa que no sea comunista.

 

II



El domingo se dio la lógica... pasaron a segunda vuelta Jeannette Jara y José Antonio Kast. La sorpresa se dio con la alta votación que recibió Franco Parisi, algo bastante extraño ya que su credibilidad era bastante cuestionable, pero en un Chile tan bipolar este tipo recibe un premio a su partido político (PDG) y a algunos de sus candidatos. El norte de Chile se inclinó bastante por las ofertas de Parisi y la gran perdedora fue Jara.

Otra candidata que se fue quedando en el camino fue Evelyn Matthei que no logró repuntar, y fue castigada con pocos votos, algo casi impensable hace unos cuantos meses.

Kaiser, mientras tanto, se mantuvo en el medio y logró que su partido ganara varios políticos del Partido Libertario para sentarse en el parlamento.

Artés jamás logró salir del último lugar, lo mismo que le pasó a M.E. Ominami, lo que nos lleva a cuestionar esta tontera de tener tantos candidatos para una elección presidencial, ¿Por qué no eliminan esta estupidez de pagar por los votos y así terminamos con candidatos que tienen cero posibilidades?

 

III

El final de este recorrido será el 14 de diciembre y ahí conoceremos al próximo mandamás, y muchos esperan que sea Kast y no Jara, que es la continuidad del actual gobierno a manos de Boric.

La posibilidad de que sea José A. Kast el próximo presidente es alta, todo esto porque se vio que Jara no tuvo tanto apoyo como esperaban, de todas formas esto es relativo, ya que, por la cantidad de candidatos muchos votos se repartieron... habría que dilucidar cuántos de esos votos repartidos van para Jara y esta logre ganarle a Kast, lo que implicaría un retroceso para Chile, porque continuar apoyando al izquierdismo representa un continuismo asqueroso de un gobierno nefasto de Gabriel Boric y un apoyo al partido comunista.

 

Si sumamos los votos de Kaiser y Matthei a Kast eso definitivamente llevaría a la victoria a un representante de la derecha chilena después de muchísimos años, porque no vamos a contar a Sebastián Piñera como alguien de derecha... era un demócrata progre más cercano al ala de izquierda.

 

IV

Los termocéfalos que odian la palabra «derecha» dicen que para que Chile siga creciendo Jeannette Jara es la mejor carta para guiarnos a todos, sueñan con un país muy progresista que proteja los derechos humanos —palabra favorita de los zurdos— y que marchemos juntos en un país de «igualdad y tolerancia»... eso siempre y cuando todos aceptemos lo que ellos impongan, otras ideas siempre serán de «ultraderecha»... como saben, los izquierdistas satanizan todo lo que se oponga al comunismo y desdibujan conceptos y palabras maquillándolas para llevar a su terreno a todo incauto que crea que aceptar los nuevos valores es progresismo puro y un avance maravilloso... y yo me pregunto, al igual que el escritor polaco S. Lec:

«¿Significa progreso el que un caníbal coma con cuchillo y tenedor?».


Nos vemos.



  

jueves, 13 de marzo de 2025

2025: Jahr der Politik und der Krise



Hace dos semanas conversaba con Odhinn —mi camarada— y hablábamos de que este año va ser muy político, y esto porque yo; a principios de enero; ya lo había manifestado en otra conversación.

 

Las señales, con el pasar del tiempo son inequívocas, Trump hace de las suyas en este nuevo mandato un tanto extraño... si vemos con detención este período nos encontramos con que esta vez se hace acompañar con millonarios, lo que demuestra que en todos los años en que estuvo fuera del sillón presidencial estudió, analizó y preparó este nuevo sendero al mando de la presidencia estadounidense, hoy con tintes siniestros.

 

La llegada de Elon Musk, acompañando esta carrera de Trump es bastante peculiar... Musk es un tipo narcisista, amante del show, sin miedo al ridículo, megalómano, embobado con el poder y con el dinero... y tiene en su sangre algo oscuro que posiblemente termine poniendo en jaque este gobierno mediático y pomposo de Donald Trump.

 

Esta vez no nos encontramos con grandes cambios, o sea, de que los hay los hay, no podemos comparar a Biden con Trump, son diferentes, pero con pocos matices, ambos son pro-judaísmo y en su gobierno siempre procuran tener a su lado a muchos judíos en los puestos más importantes del gobierno, esto hace dudar a los escépticos que piensan si en definitiva gobiernan los yanquis o el Estado de Israel tras bambalinas. 

La respuesta es obvia.

 

Lo patético, y lo sigo afirmando, es que la extrema derecha yanqui lo haya apoyado cuando Trump dio muestras en su anterior gobierno de que los judíos son parte importante de su staff... y hoy todo sigue igual. 

¿No se supone que la extrema derecha no ve con buenos ojos a los judíos sionistas?

¿Cambiaron su postura?

¿Estarán más cerca de una extrema derecha progresista que a una más radical?

 

Toda esta política que veremos en el mundo viene en hartos sabores:

—Lograr el cese de la guerra entre Rusia y Ucrania.

—Lograr que ambos presidentes queden conformes con los acuerdos que se logren.

—Lograr que Estados Unidos con Trump a la cabeza queden satisfechos con la ganancia en este supuesto futuro acuerdo.

—Que se «abuenen» las relaciones entre EE.UU. versus Canadá y México.

—Que esta guerra económica entre China y EE.UU. no dañe la economía internacional.

—Que este divorcio entre la Unión Europea y EE.UU. no termine en algo denso.

—Que los partidos políticos en Sudamérica logren sacar del poder a una izquierda internacional que se viene con fuerza en los próximos años, izquierda que deteriorará a los países que osen seguir eligiendo a marxistas para la gobernación de cada nación.

—Que Noruega logre seguir al mando de Groenlandia para que el sueño de Trump no se cumpla y no anexe a un territorio estratégico en polo norte.

—Que la UE y la OTAN castiguen con severidad a Siria y persiga y castigue al gobierno de turno por la matanza brutal, tortura y violaciones de cristianos, gente inocente que hoy es carne de sacrificio para asesinos desalmados que aman ciegamente una fe diabólica.

—Que los países europeos acaben con la invasión musulmana y vuelvan a ser grandes otra vez.

 

EN CHILE:

—Que no vuelva a gobernar otro partido progresista de izquierda.

—Que la derecha se una y logren poner algún candidato que represente algo nuevo, y que no tenga un sabor más light con gusto a progre-izquierdista.

—O que por fin llegue al poder un verdadero chileno patriota, y nuestro país tome un nuevo rumbo, que ordene la casa sacando a todos los extranjeros criminales que han llegado, que obligue a la justicia a hacer bien su trabajo, que nos desliguemos de la OTAN, de la agenda homosexual y de ideología de género, que tengamos fronteras seguras, que la seguridad de las calles sea la prioridad, que fortalezca nuestra moneda y mejore la economía... y, este es un sueño mío: que vuelva la pena de muerte, como disuasivo, un arma legal que se pueda usar cuando sea necesario.

 

Sí, este será un año muy político… y lleno de crisis.

 

 


 

Fuente:

Shutterstock.

Edición final: Jarl Asathørn.