“Dejé por ti mis sueños de hombre, mi perdida hambre de futuro,
mis perros desvelados, mis capitales años desterrados,
hasta casi el invierno de la vida.
Dejé un temblor, dejé una sacudida, un resplandor de fuego no apagados,
dejé mi sombra en los desesperados, ojos sangrantes de la despedida.
Dejé palomas tristes junto a un río, caballos sobre el sol de las arenas,
dejé de oler la mar, dejé de verte, dejé por ti todo lo que era mío.
¡Dame tú Magallanes a cambio de mis penas, tanto como dejé para tenerte!”
He cumplido, me pidieron más fotos... aquí están.