Mörsugur, mandag 1°
I
El invierno está cada vez más cerca... aunque los tonos sean otoñales.
La pregunta de rigor: ¿Será frío o muy frío este invierno?
La nieve, año tras año, disminuye... cae un poco, se derrite, llueve...
ya no hay esos días de Luna llena, sin nieve o pluvia que dé esa sensación de
frío magallánico, como era hace unos años.
Hoy todo es pendular.
No sabía si escribir un editorial... la verdad, no hay mucho que decir.
Sigue esta mecánica de la constancia, de lo repetitivo... en todo orden
de cosas.
La decadencia del mundo es palpable día a día.
Los humanos siguen viviendo de esperanzas y sueños rotos.
La ignorancia es la nueva dicha de esta especie que nació para ser
esclavizada.
II
La política chilena se sigue debatiendo entre dimes y diretes, como
senado romano, a veces a gritos, vociferando estupideces, con retóricas
incendiarias, con «inutilismo» progresivo.
El gobierno de Kast sigue en este purgatorio donde cada cosa que hace es
cuestionada, el «pirañismo» de la izquierda es cada vez más brutal, aprovechan
cada estornudo y cada tropezón para vomitar sus odios internos, para «biliar»
la política, para crear más separatismo... luego se callan y crean el teatro
del victimismo, y en eso son maestros... lanzan la piedra y luego... ya saben.
Todos queríamos un gobierno de derecha, por varias razones... casi
siempre políticas, seamos francos... quien diga que es apolítico, miente.
… Ha sido, por ahora, decepcionante... es como un buque que se hunde por
errores propios. El conglomerado de «derecha» no necesita enemigos, se depredan
solos. En esto, la labor del Partido de Johannes Kaiser ha sido bastante
cuestionable... y uno se pregunta si ellos hubieran hecho algo mejor...
cualquiera opina con el facilismo del diario del lunes.
Por otro lado, no le quito responsabilidad a J.A. Kast... siempre opiné
que él no tenía la materia prima para ser presidente, tiene falta de carácter,
es muy vainilla, muy soluble al agua oscura de la política local.
III
En lo internacional todo sigue igual, peor, al revés, de aquí, de allá...
Donald Trump sigue bailando en su mundo personal de Bilz y Pap, sigue creyendo
que ganó una guerra, pero donde aún no consigue nada. Los iraníes también
siguen este juego bipolar de la «guerra-pausa-guerrita-conversaciones
inútiles-guerra», y presionan a Trump a ceder en sus peticiones... dos
ganadores, un solo cinturón... ambos levantando las manos de vencedores... y
quienes han perdido... siempre... es la pobre gente... esa que calla por el
miedo... que sigue a los esquizoides líderes teocráticos que los han
esclavizado por siglos.
Esta tormenta conveniente siempre deja desechos, premia a los mismos de
siempre: la élite. Cualquier conflicto mundial encarece todo, pierden los
pueblos, llena los bolsillos de quienes son dueños de todo… y la gente sigue
comprando mentiras, sigue callando, sigue aceptando este abuso.
IV
¿Estamos igual o peor?
Ahora se vienen los juegos del hambre… las nuevas vacunas, las nuevas
plagas… la de moda: ‘hanta virus’, conocido coloquialmente como ‘chanta virus’…
es como el Pedrito y el Lobo, hay que estar atentos… tal vez nadie se ha dado
cuenta que todo lo previo fue diseñado precisamente para que los opositores
bajen la guardia… todo es posible. Todo es un test, todo es una prueba, algo
buscan… todos estos virus no son mas que la antesala a algo mayor. Desviar la
atención, sondear terreno, aprender… y vaya que lo han hecho, mientras tanto
Bill Gates sigue engordando su cuenta.
¿Cómo es posible que no haya ningún organismo que detenga a este
psicópata que con cada experimento se vuelve más millonario?
Soltó mosquitos diseñados en laboratorios. Liberó garrapatas. Es dueño de
la OMS. Es un influyente en las vacunas, sin ser médico. Trabaja en la forma de
destruir algo en el interior del humano para que ya no crea en Dios. ADN y
otras cosas. Todo con la permisividad de los gobiernos del mundo.
Todo es una pesadilla.
Todo es un desastre.
Todo ocurre casi en silencio.
Bienvenidos a este editorial lleno de oscuridad y verdad.
«El simple hecho de mirar al cielo nos marea.
Increíblemente diminutos, una gota en el
océano,
una mota de polvo en una piedra...
Infinitesimales.
Eso es lo que somos.
Algunos tienden a olvidarlo.
Otros se esfuerzan por no pensarlo.
Todos bajan la vista y siguen adelante.
Se esfuerzan por creer que tenemos un
significado,
una meta.
Se cuentan historias a ellos mismos
y a eso le llaman... vida.
Aun así, hagamos lo que hagamos,
nuestras vidas nunca se parecen
a las historias que nos contamos.
Se resisten, se nos escapan.
No deberíamos lamentarlo.
Decidimos muy pocas cosas.
En el fondo, la vida puede prescindir de nosotros».
[Del Film: L'Homme qui rétrécit – Adaptado
para el Editorial]
Escrito por: Vëthriön
Asathørn.
Portada diseñada por: Vëthriön
Asathørn. Creada con AI.
Ajustes finales: Vëthriön Asathørn.

