INTRO
No es
de extrañar que esta civilización sea peligrosa, que el mundo en sí es una gran
telaraña que tiene atrapada a una especie que nació para ser gobernada, es como
si desde nuestra infancia como protoespecie hubiéramos sido diseñados para la
esclavitud, hasta que uno de esos seudo dioses rompe los esquemas y nos da algo
extra, esa fuerza abstracta que no nos ha servido mucho, es más, no nos ha
servido para nada, podemos debatir al respecto, pero los hechos hablan por sí
solos.
CADENAS
Cada
juguete que se crea nos encierra en prisiones: celulares, tecnología en
general, comida enlatada, alimentos llenos de químicos, carne muerta sin que
tengas que salir a cazarla, etc.... y para redondear le agregamos otro aliño a
esta bazofia, religión, un concepto monopólico y monoteísta, según en la región
del mundo donde vivas.
Religiones
por doquier, de todos los sabores, pero controladas por muchos poderes
diabólicos: catolicismo apostólico Romano, Satanismo, judaísmo, Islamismo,
budismo, y otra vez otro largo etc. Y quienes están detrás son los de siempre,
las élites y los sionistas, que si sumamos… es lo mismo.
UNA VERDAD INCÓMODA
Naces,
te enseñan basura, te llenan la cabeza de un conocimiento falso, te educan para
ser estúpido y así pasas toda tu niñez entre libros llenos de inmundicia, luego en tu
adolescencia luchas entre las hormonas, los deseos, la libertad, la anarquía y
un montón de idioteces que te hacen invulnerable, sin embargo, no eres más que
otro idiota que ha creído cada coma y cada punto de lo que te han enseñado, ¿No
es irónico? Ir al colegio creyendo que vas a aprender y terminas siendo un
burro diseñado para creer cuanta mierda te escupen en la cara, cuestionas todo,
pero no cuestionas lo más importante… la verdad, y así, entre mentiras,
imbecilidades, sexo, excesos y rebeldía has perdido casi la mitad de tu vida
estudiando, y la libertad que buscas se sigue desvaneciendo ante tus ojos, ante
tu ceguera.
Luego
trabajas como bestia, porque así te han diseñado, que trabajes para que el
sistema que tanto amas te vapulee, te dé un puto número y luego te deseche como
si fueras un pedazo de mierda.
Ya de
viejo tienes unos 10 años para estar tranquilo y disfrutar a duras penas algo
de la libertad que te quitaron. Recibes una pensión miserable y con suerte
viajas, entre cojeras, píldoras para el dolor y te mueres creyendo que la vida
es color de rosa.
Entremedio
los monstruos que dominan el mundo nos regalan cada tanto unas guerras.
MEDIO ORIENTE
Hablar
de esta región del mundo es siempre con alarmas, y es que en esta zona se
concentra toda la rabia, el odio, los gobiernos teocráticos, los pederastas con
biblias santas en las manos,… pero son serpientes que escupen veneno, seres
rastreros que no respetan nada y a nadie, aquí se originan todos los males del
mundo, y es que, entre ellos, razas viejas de la Tierra, comulgan desde otrora
con las matanzas, las ambiciones de suelos santos, y un odio ancestral de
tribus y dioses que amaban y aman la sangre, dioses: Alá, Jehová o el nombre
que tengan… dioses siniestros, celosos, salvajes que les pedían a sus esclavos
espirituales sacrificios para demostrarles el infinito amor hacia ellos, y esto
se mantiene hasta el día de hoy.
Comienza
este mes entre bombardeos y curiosamente los nombres se repiten: Estados
Unidos, Israel, Irán…
Y Trump
sigue en esta «cruzada» de convertir a países nefastos en países que comulguen
con sus intereses, ojo, no veo con malos ojos lo que hace, y menos con naciones
que son teocráticamente ponzoñosas y nefastas para el destino del mundo, o con
países que sean izquierdistas… lo que hace Trump no es nada santo, es ambición
y todo en pos de que su propio país se transforme en la nación más grande y
poderosa de la Tierra, y eso, al menos es cuestionable, porque a nadie le
conviene que haya una nación imperialista y dictatorial que ladre más fuerte
que los demás, el equilibrio debe ser conforme a la paz del mundo y no para
disfrazar democracias falsas cuando son dictaduras.
La
guerra nunca será algo bueno porque los únicos que pierden son los inocentes.
MIENTRAS TANTO…
Chile
está a las puertas de cambiar de mandatario, de pasar de una izquierda
inoperante a un gobierno de derecha que ojalá logre enmendar el rumbo de los
destinos de la Patria. Que pase de un gobierno de improvisaciones a un gobierno
que haga bien las cosas.
En sus
manos, Kast, tiene la gran oportunidad de demostrar que si se hace bien la pega
se pueden lograr avances en todo orden de cosas. De paso, borrarán toda
posibilidad de que otro gobierno zurdo sea el futuro en las urnas.
En
Perú, ya están investigando a Dina Boluarte —exmandataria— por hechos reñidos
con la probidad.
¿Encontrarán
algo oscuro?
¿Será
otro presidente incaico con las manos sucias?
Esa
novela se escribirá pronto.
«La guerra
existirá hasta ese lejano día en que el objeto de conciencia —el poeta, el
filósofo, el científico, el artista, el campesino que siembra paz en la tierra—
goce de la misma reputación y prestigio que el guerrero en la actualidad.
(John. F Kennedy)
Porque
hoy, aún, glorificamos al que empuña la espada antes que al que teje palabras
de entendimiento; al que conquista territorios antes que al que cultiva
jardines en el alma ajena. La historia ha sido escrita con la tinta de los
vencedores en batalla, pero rara vez con la de quienes, en silencio, han
tendido puentes entre lo que nos divide.
La
guerra persiste porque seguimos midiendo el valor de un pueblo por su capacidad
de destrucción, y no por su habilidad para crear, sanar o imaginar. El día en
que el héroe sea quien desarma conflictos con la sabiduría de un diálogo, quien
alimenta en lugar de saquear, quien educa en vez de adoctrinar, ese día la
humanidad habrá dado un paso hacia su verdadera madurez. Pero ese día está
lejos: requiere desmontar siglos de mitos que ensalzan la violencia como
virtud, y construir otros nuevos donde la vulnerabilidad sea fortaleza, donde
la empatía sea estrategia, y donde la paz no sea la ausencia de guerra, sino la
presencia activa de justicia, equidad y memoria.
Hasta
entonces, la guerra seguirá siendo el lenguaje de quienes no han aprendido a
escuchar, y el prestigio del guerrero, el reflejo de una civilización que aún
confunde poder con grandeza».
Velkommen til Haustblót-måneden

