jueves, 1 de octubre de 2026

Casi un Edithorial [Oktober]

 


Þórsdagr 1°

I

La geopolítica internacional lentamente comienza a formar una tormenta, instigada por Donald Trump; el jerarca del caos; que con declaraciones insensatas mueve la corteza de las relaciones entre naciones.

El mes anterior fue la oportunidad de oro de arreglar varios desajustes, sin embargo, lo que se vio fue lo de costumbre: declaraciones incendiarias, peticiones absurdas, críticas a la gestión de la ONU (críticas acertadas, por cierto), porque ya conocemos la forma de trabajar de esta organización inoperante a nivel mundial.

Al mismo tiempo fue bastante surrealista ver la reunión entre Xi Jinping y Donald Trump, dos líderes tercos, oscuros y maquiavélicos que son, hoy por hoy, los supremos presidentes de los dos grandes monstruos que pueden destruir el mundo en cualquier instante. La pregunta o preguntas, más bien, son:

¿Cuál era la idea de juntarse?

¿Limar asperezas?

¿Ponerse de acuerdo en algún asunto que sea beneficioso para el mundo?

¿Un acuerdo de paz independiente de otros factores que en algún momento los lleve a cruzar declaraciones fogosas?

O, simplemente fue otra reunión sin profundidad... solo para llegar a acuerdos vacuos, sin médula y sin nada que le diga a mundo que todo estará bien en los próximos años.

¿Acaso esa reunión fue solo para debatir sobre la IA y el rol que ambos países quieren desempeñar en su uso, en su poder y gloria?

 


Entramos en el circuito de 7 años, ... años que marcarán el destino de la humanidad... ¿Serán estos los años donde reinarán las tinieblas?

¿Es la fase final de los macabros planes de quienes gobiernan en secreto a este sufrido mundo?

Octubre llega arrastrando muchas preguntas de septiembre.

Mientras tanto, Chile está en una encrucijada y también en un gran problema... el apoyo a Argentina o mantener relaciones estables con Inglaterra. En los últimos días la nación trasandina y su payaso de turno; Javier Milei; han puesto el grito en el cielo por los viajes de aviones entre las Islas Malvinas y Punta Arenas, como ya saben, Argentina sigue en esta letanía de llantos insufribles sobre la pertenencia de dicha isla en el Atlántico, y Milei no claudicará hasta que los organismos internacionales escuchen sus ruegos y decidan a quién le pertenece ese pedazo de tierra. Lo peligroso es que si ganan (alguna vez) pueden venir por el dominio del Estrecho de Magallanes, y si pierden buscarán igualmente este otro capricho de última hora... antojo que les puede costar caro, porque los chilenos —sobre todo de los verdaderos magallánicos, los que hemos nacido en este suelo frío y abandonado— no permitiremos que nadie nos venga a robar lo que es nuestro. Levantaremos las espadas si es necesario.

 


Corren vientos de oscuridad y nadie puede detener lo que se viene.

Las IA's buscan escapar de sus prisiones... una de ellas casi provocó una guerra. Otras buscan alianzas y escapan... y los desarrolladores no pueden o no quieren hacer nada.

Todo es convulso.

Todo sucede rápido.

Son las arenas del tiempo-no tiempo que sacuden todo en la permanencia absoluta.

Las mentiras siguen corriendo maratones.

Las verdades gritan en los sepulcros, arañando las mortajas para salir... sin que nadie las escuche.



«Octubre llega con capa negra y cielo de mal agüero: sobre Ucrania, las bombas seguirán retumbando y los fantasmas de quienes murieron pedirán, desde las ruinas, que termine la guerra.

En los pasillos del poder, Trump lanzará sus trinos como cuervos digitales: cada tuit, una chispa capaz de despertar monstruos que ya dormían bajo la política. Y mientras tanto, lluvias tercas podrían convertir calles y campos en espejos oscuros, donde las inundaciones arrastren cosechas, recuerdos y caminos.

En otras latitudes, la noche también tendrá sus propios sobresaltos: fronteras tensas como puertas a punto de abrirse, discursos que proyectan sombras enormes y rumores que se deslizan entre pantallas como criaturas sin rostro. Los pueblos, cansados de tanto ruido, encenderán pequeñas luces —una mano tendida, una comunidad que se organiza, una voz que pide tregua— para no dejar que la oscuridad lo cubra todo.

Y cuando el viento golpee las ventanas y las noticias parezcan cuentos de terror, quizá convenga recordar que los fantasmas también son memoria: vuelven para que no olvidemos a quienes sufren, ni las promesas de paz que todavía les debemos. Nadie sabe qué traerá el mes; pero, entre relámpagos y sombras, octubre vuelve a recordarnos que los monstruos más temibles no siempre salen de una cripta: algunos se alimentan del miedo, la indiferencia y la costumbre de mirar hacia otro lado».


Velkommen til skrekkens måned.




 

Escrito por: Vëthriön Asathørn.

Portada diseñada por: Vëthriön Asathørn. Creada con AI.