Þórsdagr
1°
I
La geopolítica internacional lentamente
comienza a formar una tormenta, instigada por Donald Trump; el jerarca del caos;
que con declaraciones insensatas mueve la corteza de las relaciones entre
naciones.
El mes anterior fue la oportunidad de oro de
arreglar varios desajustes, sin embargo, lo que se vio fue lo de costumbre:
declaraciones incendiarias, peticiones absurdas, críticas a la gestión de la
ONU (críticas acertadas, por cierto), porque ya conocemos la forma de trabajar
de esta organización inoperante a nivel mundial.
Al mismo tiempo fue bastante surrealista ver la
reunión entre Xi Jinping y Donald Trump, dos líderes tercos, oscuros y
maquiavélicos que son, hoy por hoy, los supremos presidentes de los dos grandes
monstruos que pueden destruir el mundo en cualquier instante. La pregunta o
preguntas, más bien, son:
¿Cuál era la idea de juntarse?
¿Limar asperezas?
¿Ponerse de acuerdo en algún asunto que sea
beneficioso para el mundo?
¿Un acuerdo de paz independiente de otros
factores que en algún momento los lleve a cruzar declaraciones fogosas?
O, simplemente fue otra reunión sin profundidad...
solo para llegar a acuerdos vacuos, sin médula y sin nada que le diga a mundo
que todo estará bien en los próximos años.
¿Acaso esa reunión fue solo para debatir sobre
la IA y el rol que ambos países quieren desempeñar en su uso, en su poder y
gloria?
Entramos en el circuito de 7 años, ... años que
marcarán el destino de la humanidad... ¿Serán estos los años donde reinarán las
tinieblas?
¿Es la fase final de los macabros planes de
quienes gobiernan en secreto a este sufrido mundo?
Octubre llega arrastrando muchas preguntas de
septiembre.
Mientras tanto, Chile está en una encrucijada y
también en un gran problema... el apoyo a Argentina o mantener relaciones
estables con Inglaterra. En los últimos días la nación trasandina y su payaso de turno; Javier Milei; han puesto el grito en el cielo por los viajes de aviones entre las
Islas Malvinas y Punta Arenas, como ya saben, Argentina sigue en esta letanía
de llantos insufribles sobre la pertenencia de dicha isla en el Atlántico, y
Milei no claudicará hasta que los organismos internacionales escuchen sus
ruegos y decidan a quién le pertenece ese pedazo de tierra. Lo peligroso es que
si ganan (alguna vez) pueden venir por el dominio del Estrecho de Magallanes, y
si pierden buscarán igualmente este otro capricho de última hora... antojo que
les puede costar caro, porque los chilenos —sobre todo de los verdaderos
magallánicos, los que hemos nacido en este suelo frío y abandonado— no permitiremos que
nadie nos venga a robar lo que es nuestro. Levantaremos las espadas si es
necesario.
Corren vientos de oscuridad y nadie puede
detener lo que se viene.
Las IA's buscan escapar de sus prisiones... una
de ellas casi provocó una guerra. Otras buscan alianzas y escapan... y los
desarrolladores no pueden o no quieren hacer nada.
Todo es convulso.
Todo sucede rápido.
Son las arenas del tiempo-no tiempo que sacuden
todo en la permanencia absoluta.
Las mentiras siguen corriendo maratones.
Las verdades gritan en los sepulcros, arañando
las mortajas para salir... sin que nadie las escuche.
«Octubre llega con
capa negra y cielo de mal agüero: sobre Ucrania, las bombas seguirán retumbando
y los fantasmas de quienes murieron pedirán, desde las ruinas, que termine la
guerra.
En los pasillos del
poder, Trump lanzará sus trinos como cuervos digitales: cada tuit, una chispa
capaz de despertar monstruos que ya dormían bajo la política. Y mientras tanto,
lluvias tercas podrían convertir calles y campos en espejos oscuros, donde las
inundaciones arrastren cosechas, recuerdos y caminos.
En otras latitudes,
la noche también tendrá sus propios sobresaltos: fronteras tensas como puertas
a punto de abrirse, discursos que proyectan sombras enormes y rumores que se
deslizan entre pantallas como criaturas sin rostro. Los pueblos, cansados de tanto
ruido, encenderán pequeñas luces —una mano tendida, una comunidad que se
organiza, una voz que pide tregua— para no dejar que la oscuridad lo cubra
todo.
Y cuando el viento
golpee las ventanas y las noticias parezcan cuentos de terror, quizá convenga
recordar que los fantasmas también son memoria: vuelven para que no olvidemos a
quienes sufren, ni las promesas de paz que todavía les debemos. Nadie sabe qué
traerá el mes; pero, entre relámpagos y sombras, octubre vuelve a recordarnos
que los monstruos más temibles no siempre salen de una cripta: algunos se
alimentan del miedo, la indiferencia y la costumbre de mirar hacia otro lado».
Velkommen til
skrekkens måned.
Escrito por: Vëthriön Asathørn.
Portada diseñada por: Vëthriön Asathørn. Creada con AI.














































