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sábado, 1 de agosto de 2026

Crónicas del Fracaso Útil [Gabinete Peruano digno de un Récord Mundial]



PERÚ ES EL PAÍS DONDE EL CURRICULUM VITAE INCLUYE ANTECEDENTES PENALES

 

Keiko Fujimori logró lo impensable: hacer que 15 de 19 ministros parezcan un elenco de serie policial.

 

1

Hay países que aprenden de sus errores. Hay países que se estancan en ellos. Y luego está Perú, esa nación andina que parece haber tomado la mala decisión de convertir la corrupción política en deporte nacional, en identidad cultural, en patrimonio de la humanidad con denominación de origen. Que se olviden del pisco.

La última genialidad de esta tragicomedia sudamericana llegó de la mano de Keiko Fujimori, quien recién asumió la presidencia y decidió que lo mejor para salir de una década de crisis institucional era nombrar un gabinete donde 15 de 19 ministros tienen investigaciones y antecedentes por diversos delitos.

Sí, leyeron bien. Quince… de diecinueve. Eso no es un gabinete, es una sala de audiencias del Poder Judicial con sillones más cómodos.

 

2

El Dream Team del Prontuario

El nuevo gobierno de Keiko —hija del recordado Alberto Fujimori, el presidente que terminó en la cárcel por crímenes de lesa humanidad y corrupción, porque en esta familia la tradición es sagrada— ha logrado algo histórico: reunir en un solo equipo a especialistas en casi todas las ramas del derecho penal.

El campeón indiscutible es Vladimiro Huaroc, flamante ministro de Ambiente, quien presume de 51 investigaciones declaradas. Cincuenta y una. Eso no es un currículum, es una temporada completa de la Ley y el Orden. A este paso, el ministerio debería instalar una sucursal de la Fiscalía en el mismo edificio para agilizar trámites… digo yo.

Pero Huaroc no está solo en esta olimpiada de la impunidad. El ministro de Desarrollo Agrario, Marco Vineli, y el de Producción, Juan Requejo, vienen empatados con una decena de causas cada uno. El de Educación, José Chang, suma ocho investigaciones. Ocho. Porque en Perú, aparentemente, la educación incluye lecciones prácticas de cómo sortear la justicia. 

La lista de honor continúa con el canciller Carlos Espá (cohecho), el ministro del Interior César Astudillo (peculado), el de Salud Luis Dyer (falsificación documental), el de Transportes Rafael Rey (delitos contra la fe pública), y el de Trabajo Juan Sheput (tráfico de influencias y colusión agravada). El de Vivienda, Mauricio Arnillas González, ya fue sentenciado por lesiones culposas y suma antecedentes por falsedad ideológica y estafa.

Incluso el propio premier Luis Galarreta aparece en la lista de investigados, porque liderar un gabinete de presuntos delincuentes sin tener tu propio expediente abierto sería casi ofensivo para la coherencia temática.

 

3

El Burro en el Rincón de la Historia

En las antiguas escuelas, a los niños que no aprendían —los «cuescos», como se les decía cariñosamente— los mandaban a un rincón con orejas de burro. Era una forma de vergüenza pública, de señalar que repetir los mismos errores tenía consecuencias.

Perú, como nación, lleva décadas en ese rincón, y no solo con orejas de burro: con cola, herraduras y el completo atuendo equino. Porque si hay algo que caracteriza a la política peruana es su asombrosa capacidad de repetir exactamente los mismos errores una y otra vez, con la esperanza de que quizás, quién sabe, por arte de magia, esta vez sí funcione. 

¿Cuántos presidentes ha tenido Perú en los últimos cinco años? La pregunta es trampa, porque depende del día que lea esto. Desde 2018 han pasado por el cargo —algunos unos días, otros unas horas— figuras como Pedro Pablo Kuczynski (acusado de corrupción), Martín Vizcarra (acusado de corrupción), Manuel Merino (renunció tras protestas con muertos), Francisco Sagasti (interino, casi un milagro), Pedro Castillo (preso por intento de autogolpe), Dina Boluarte (cuestionada por muertes en protestas), y ahora Keiko Fujimori.

Es una rotación de personal digna de un restaurante de comida rápida, no de una república.

 

4

La Mecánica del Absurdo

¿Cómo se entiende esta lógica peruana? En cualquier otro país del mundo —bueno, quizás no en cualquiera, pero al menos en los que aspiran a ser funcionales— un antecedente penal es un impedimento para ocupar cargos públicos. En Perú, parece ser un requisito excluyente.

 

«¿Usted quiere ser ministro? Excelente. ¿Tiene investigaciones por lavado de dinero, cohecho, abuso de poder o asociación para delinquir? Perfecto. ¿Solo tiene una? Lo siento, el puesto requiere al menos tres. Vuelva cuando tenga más experiencia».

 

Es como si el sistema político peruano operara bajo la premisa de que nadie puede entender mejor la delincuencia que quienes la han practicado. Un ministerio de Defensa dirigido por alguien que atentó contra el patrimonio. Un ministerio de Justicia liderado por sujetos con acusaciones constitucionales en curso. Un ministerio de Ambiente a cargo de quien tiene 51 investigaciones —probablemente medioambientales, porque la ironía también tiene sentido del humor.

 

5

El Show para los Alienígenas

Imaginemos por un momento que un alienígena llega a la Tierra. Aterriza en Lima, toma un taxi —sobreviviendo milagrosamente al tráfico— y pregunta: «¿Cómo funciona la democracia en este planeta?»

Le explican que, en Perú, el pueblo elige a sus representantes mediante votación popular. Hasta ahí, todo normal… pero luego le cuentan que esos representantes suelen terminar en prisión, que la presidenta actual es hija de un dictador condenado, que su gabinete está compuesto en un 79% por personas investigadas por delitos que van desde el cohecho hasta la usurpación de funciones, y que el ciudadano promedio sigue votando por los mismos apellidos, los mismos partidos, las mismas familias, esperando resultados diferentes.

El alienígena quedaría marcando ocupado, consultaría con su nave nodriza y probablemente preguntaría:

 

«¿Así hacen las cosas en toda la Tierra, o es solo en el Perú?»

 

Y habría que responderle la verdad: en Perú es especial. Es el laboratorio donde la democracia va a morir lentamente, asfixiada por la indiferencia, la desinformación y esa peculiar costumbre de confundir el voto con un acto de fe ciega en quienes menos se la merecen.

 

6

La Lección que Nunca Llega

El artículo de La Tercera que dio origen a esta reflexión termina con la cifra: 15 ministros con problemas judiciales. Podría haber sido peor, claro. Podrían haber sido los 19. Pero ese cuatro de diferencia es apenas consuelo, un resquicio de esperanza tan pequeño que requiere microscopio para detectarlo.

Lo grave no es que Keiko Fujimori haya nombrado a estos personajes, lo grave es que pudo hacerlo, que existan, que hayan llegado ahí, que el sistema político peruano siga produciendo, seleccionando y promoviendo a individuos con prontuarios más extensos que sus propuestas de gobierno.

Perú es ese burro del rincón… el que no aprende, el que sigue cometiendo los mismos errores, eligiendo los mismos rostros, tolerando los mismos abusos. Y mientras tanto, sus ciudadanos —los verdaderos, los que no tienen 51 investigaciones— siguen esperando que algo cambie, que alguien les explique por qué sus gobernantes parecen más interesados en eludir la justicia que en servir al país.

Quizás la respuesta esté en aceptar la evidencia: en Perú, para ser político, primero hay que ser sospechoso… es la única explicación lógica para un gabinete donde 15 de 19 ministros vienen con su propio expediente judicial incluido.

 

Bienvenidos otra vez al circo sudaca. Los espectáculos son permanentes, la entrada es obligatoria, y el payaso principal —payasa en este caso— acaba de asumir la presidencia del vapuleado Perú… otra vez.




 

Artículo de: Dream Team del blog.

Fuente informativa: La Tercera.

Portada diseñada por: Vëthriön Asathørn. Creada con AI.

Edición final: V.D.M.