«Los amaneceres ya no son lo mismo.
Encontrarse es algo tan superfluo que es
incomible.
Las caras han cambiado, por el paso del
tiempo-no tiempo... pero los rostros son inverosímiles.
La ignorancia separa.
Nada nos une.
Es como si en un viaje algo nos hubiera
traslado a otro mundo.
Se entiende.
Los conceptos desvarían...
Nada fue real.
... Es solo costumbre.
El tiempo-no tiempo devora mentes.
El tiempo no tiempo cambia plumajes.
Las gárgolas crecen.
Los parásitos también.
Es un invierno vacuo, y todos creen que
es verano.
Las luces blancas consumen, adormecen.
El reemplazo de lo vintage es moda.
La ignorancia es comodidad, en la nueva
regla. Menstrúan las mentiras, menstrúan las falsedades.
Estamos en otro mundo...
... un mundo de esquizofrenia, de
locura.
El mundo es un estado mental bajo
permanente.
Páginas bíblicas adornan los suelos del
mundo.
El Ragnarok es una guerra invisible.
Las gárgolas aletean sobre las cúspides.
Ya nada nos ata a los viejos preceptos.
La humanidad agoniza... y todos creen
que hay luz al final del túnel.
Dios agoniza...
Y el mal crece.
La Tierra se arruga en cánceres.
Dios está más lejos que nunca.
... en soledad siempre está presente.
El enemigo susurra, tienta.
La esquizofrenia es una constante... de
nivel bajo, una muesca de la oratoria del Némesis.
Las guerras son la moda, los miedos
también.
Pululan en las sombras las prostitutas
del caos. Abiertas de piernas para escupir fetos de muerte.
Los amaneceres son repugnantes. Los
presentes también.
Es la danza de las máscaras en el
palacio de las sombras.
El orgullo de la simiente que se caga en
los pañales.
Los amaneceres escupen y vomitan
muerte...
... y el ocaso trae discordia y
despertares.
Estamos en un mundo diferente... uno...
que no nos pertenece».
Artículo escrito por: Jarl Asathørn.
Imágenes creadas con AI.
Edición final: Jarl Asathørn.

