Mostrando las entradas con la etiqueta Ovnis. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Ovnis. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de septiembre de 2026

Beyond the Flying Object





MÁS ALLÁ DEL OBJETO VOLADOR:

Una reflexión sobre la naturaleza oculta de los visitantes celestes

 

Del fenómeno OVNI a la cuestión existencial

En febrero de 2023, cuando Estados Unidos derribaba objetos voladores no identificados sobre su territorio, la conocida tarotista Latife Soto lanzaba una advertencia que trascendía la mera interpretación esotérica: «Para mí existen seres. Y así como puede haber extraterrestres negativos, puede haber seres muy positivos». Sus palabras, lejos de ser una simple predicción sensacionalista, tocaban un nervio que la humanidad ha pulsado desde tiempos inmemoriales: la posibilidad de que no estemos solos, y que quienes nos visitan provengan de planos de existencia que desafían nuestras categorías mentales.

Soto sugería algo que muchos investigadores del fenómeno han sospechado: que existe una preparación gradual, una «puesta en escena» para revelar verdades que podrían alterar la comprensión misma de nuestra realidad. Pero más allá de la geopolítica y la tecnología, surge una pregunta más profunda: ¿Qué son realmente estos seres?

 

I. LOS ANTIGUOS VISITANTES:

¿EXTRATERRESTRES O ENTIDADES ESPIRITUALES?

La historia de la humanidad está plagada de relatos sobre seres que descienden de los cielos. Desde los ‘Anunnaki’ de la mitología mesopotámica hasta los ‘Nephilim’ del Antiguo Testamento, desde los ‘Vimanas’ de los textos sánscritos hasta los misteriosos «hombres de negro» de la tradición criptozoológica moderna, el relato es sorprendentemente consistente... entidades superiores que interactúan con la humanidad, traen conocimiento, y a menudo, siembran confusión.

La pregunta que pocos se atreven a formular en voz alta es:

¿Es posible que los «extraterrestres» de la era moderna sean, de hecho, las mismas entidades que las tradiciones sagradas han llamado demonios, ángeles caídos o espíritus inmundos?

 

La continuidad del relato

El investigador Jacques Vallée, uno de los pioneros más respetados en el estudio del fenómeno OVNI, señaló desde la década de 1970 que los patrones de comportamiento de estos supuestos visitantes no coincidían con una explicación meramente extraterrestre en el sentido científico. Las apariciones masivas, la capacidad de manipular la percepción humana, los efectos temporales, y, sobre todo, el componente psicológico y espiritual de las experiencias cercanas, apuntaban hacia algo más complejo.

Las descripciones de abducciones modernas presentan paralelos inquietantes con los relatos históricos de «encuentros con hadas», «secuestros por duendes» o «posesiones demoníacas». El fenómeno parece adaptar su máscara cultural a la época... en la Edad Media eran elfos y demonios; en el siglo XIX, misteriosos dirigibles; en la era espacial, platillos volantes y «grises» de grandes ojos.

Si adoptamos la perspectiva bíblica, los textos sagrados describen una «caída» de seres espirituales que abandonaron su posición original para interactuar con la humanidad. El Libro de Enoc, considerado apócrifo por la Iglesia católica pero canónico en la tradición etíope, describe en detalle cómo los «vigilantes» descendieron del cielo, enseñaron tecnología prohibida a los humanos, y engendraron una raza híbrida. El resultado, según el texto, fue el diluvio como medida de purificación.

¿Estamos presenciando un resurgir de esta interacción ancestral? La tecnología que Soto sugiere es que los «seres» han entregado a ciertos poderes terrenales podría no ser meramente avanzada, sino prohibida en un sentido casi místico, conocimiento que altera el orden natural, que desvirtúa la relación entre el creador y la criatura.

 

II. LA CÚPULA Y LOS MUROS DE HIELO:

GEOGRAFÍAS DEL MISTERIO

Una de las corrientes especulativas más controvertidas en años recientes es la que cuestiona la cosmología oficial y propone modelos alternativos del mundo. Dentro de estas perspectivas, surge la noción de una «cúpula» o estructura cerrada, y lejos de ella, tierras inexploradas más allá de los llamados «muros de hielo» que rodearían nuestro mundo conocido.

Si adoptamos provisionalmente este marco conceptual —no como afirmación categórica, sino como hipótesis de trabajo— surgen interrogantes fascinantes:

¿De dónde provienen realmente estos visitantes?

¿Del centro de la Tierra?

¿De tierras lejanas que existen pero que nos ocultan?

 

El problema de la entrada y la salida

La física moderna asume que el espacio es infinito o prácticamente ilimitado, y que la Tierra es una esfera que flota en el vacío cósmico. Pero si existiera algún tipo de «cúpula» o estructura de contención (se ha comprobado que existe y no es especulación), la pregunta sobre los orígenes de los OVNIs se vuelve más compleja. Si nada entra y nada sale, entonces estos objetos no pueden provenir de «afuera» en el sentido convencional.

Las tradiciones esotéricas y algunos textos antiguos hablan de «puertas» o «portales» en lugares específicos de la Tierra: los polos, montañas sagradas, cuerpos de agua profunda. Estos no serían solamente lugares geográficos, sino puntos donde el velo entre dimensiones o realidades se vuelve más delgado.

Si existen tierras más allá de los muros de hielo —espacios que las potencias mundiales mantendrían inaccesibles y cuya existencia se ocultaría sistemáticamente—, ¿podrían estos seres provenir de allí? ¿Existirían civilizaciones antiguas, posiblemente precursoras de nuestra propia humanidad, que nunca abandonaron la Tierra pero que habitan en regiones que nos han sido negadas?

El almirante Richard Byrd, en sus polémicos diarios, habría descrito tierras vírgenes más allá del Polo Sur, con climas templados y formas de vida desconocidas. Aunque la historiografía oficial descarta estos relatos como fantasías o desinformación, persisten en el imaginario colectivo como ecos de una verdad mayor.

Es muy posible que quienes están detrás del ocultamiento de las verdades hayan silenciado a Byrd por mostrar información secreta e incómoda.

 

III. LA NATURALEZA EXTRADIMENSIONAL:

MÁS ALLÁ DEL ESPACIO-TIEMPO CONVENCIONAL

Quizás la hipótesis más prometedora para comprender el fenómeno es la de los seres extradimensionales. Esta perspectiva, desarrollada por físicos teóricos como Michio Kaku y explorada por investigadores del fenómeno OVNI como Vallée y Hynek, propone que estos visitantes no viajan a través del espacio en el sentido tradicional, sino que se mueven entre dimensiones.

 

El universo como holograma multidimensional

Si aceptamos que la realidad tiene más de tres dimensiones espaciales —como sugieren las teorías de cuerdas y la física cuántica—, entonces seres que habiten dimensiones superiores podrían interactuar con nuestra realidad de maneras que nos parecerían «sobrenaturales» o «tecnológicamente imposibles». Un ser tridimensional que interactúa con un mundo bidimensional (como en la famosa analogía de Edwin Abbott en Flatland) podría aparecer y desaparecer a voluntad, moverse «a través» de barreras imposibles, y manipular la realidad de formas incomprensibles para los habitantes del plano inferior.

Los OVNIs exhiben comportamientos que desafían la física newtoniana: aceleraciones instantáneas, ausencia de fricción atmosférica, capacidad de atravesar agua y tierra sin resistencia, manipulación del tiempo percibido por los testigos. Esto no sugiere tecnología avanzada, sino dominio sobre las propias estructuras de la realidad.

Si estos seres son extradimensionales, entonces su naturaleza podría ser simultáneamente física y espiritual. No serían «alienígenas» de otros planetas, sino entidades que existen en planos de realidad que interconectan con el nuestro en puntos específicos. Su «aparición» no sería un viaje interestelar, sino una rotación en el espacio de posibilidades, un giro de perspectiva que los hace visible desde nuestro ángulo limitado de percepción.

 

IV. LAS VERDADERAS INTENCIONES:

UN JUEGO DE PODER OCULTO

Latife Soto advertía sobre la posibilidad de manipulación: «Esto puede ser parte de una manipulación para desviar la atención». Pero más allá de la manipulación política inmediata —la tensión entre potencias, la distracción de crisis económicas—, debemos preguntarnos por las intenciones últimas de estos seres.

 

El intercambio de conocimiento:

¿Regalo o trampa?

A lo largo de la historia, los relatos de contacto con entidades superiores siguen un patrón preocupantemente consistente: los seres ofrecen conocimiento, tecnología, poder, a cambio de... ¿Qué exactamente?

¿De un permiso entregado por los gobiernos para que experimenten con humanos?

¿La tecnología que poseemos es un descubrimiento propio o es un regalo a cambio de algo perverso como el poder tecnológico?

En los textos apócrifos, los vigilantes enseñaron a los humanos técnicas de guerra, cosméticos, metalurgia —conocimientos que llevaron a la corrupción y la violencia. En los relatos modernos de abducción, los seres extraen material genético, siembran híbridos, y manipulan psicológicamente a los testigos.

 

La pregunta es:

¿Qué ganan ellos con esta interacción?

Si son entidades espirituales caídas, su objetivo podría ser la corrupción del orden natural, la usurpación de la autoridad del Creador, y la seducción de la humanidad hacia caminos de autodestrucción. Si son seres extradimensionales con una agenda propia, podrían estar «cosechando» algo que nosotros no comprendemos: energía emocional, potencial genético, o incluso almas.

 

La preparación gradual:

Revelación controlada

Soto observaba que «ellos están preparando un camino» y que «tienen que buscar la mejor manera de decir lo que ellos saben desde hace mucho tiempo». Esto sugiere una estrategia de revelación gradual, un acostumbramiento de la humanidad a su existencia.

¿Por qué esta gradualidad? Si su intención fuera benigna, ¿por qué no revelarse abiertamente y ofrecer su ayuda sin ambigüedades? La respuesta podría ser que su agenda requiere de nuestra aceptación voluntaria, de nuestra colaboración consciente. Como en los relatos de pactos demoníacos, el consentimiento parece ser una variable crucial. No pueden simplemente invadir; deben ser invitados.

La «divulgación controlada» que algunos investigadores perciben en los últimos años —la desclasificación gradual de archivos OVNI, los testimonios oficiales de pilotos militares, las audiencias en el Congreso estadounidense— podría ser parte de este juego de poder. No es la humanidad revelando la verdad, sino los propios seres dictando el ritmo de su revelación, preparando el terreno para un contacto más directo que, lejos de ser una celebración de la hermandad cósmica, podría ser el inicio de una subyugación más profunda.

 

V. LA SÍNTESIS:

UN ENIGMA QUE DESAFÍA CATEGORÍAS

Al final, el fenómeno OVNI nos obliga a reconocer que nuestras categorías son insuficientes.

¿Son estos seres extraterrestres, interdimensionales, espirituales, o una síntesis de todo lo anterior?

¿Provienen del espacio profundo, de tierras ocultas más allá de los muros de hielo, o de planos de existencia que trascienden nuestra comprensión cartesiana?

Lo que sí parece claro es que estamos ante una inteligencia que opera con una agenda de largo plazo, que comprende nuestra psicología mejor que nosotros mismos, y que tiene la capacidad de presentarse de formas adaptadas a cada cultura y época. Su tecnología —si es que es tecnología— desafía las leyes de la física conocida, sugiriendo un dominio sobre la realidad misma que solo podría provenir de un entendimiento profundo de las estructuras ocultas del universo.

Las advertencias de Latife Soto sobre la necesidad de «abrir los ojitos y despertar» adquieren entonces una resonancia más profunda... no se trata solo de estar atentos a la propaganda política o a los juegos de poder entre naciones, sino de comprender que estamos participando en un drama cósmico cuyas dimensiones escapan a nuestra comprensión inmediata.

Si estos seres son realmente los «negativos» que ella menciona —entidades que operan desde la mentira, la manipulación, el engaño—, entonces la mayor trampa sería aceptar su relato sin cuestionarlo, adoptar su tecnología sin examinar su precio, y abrir nuestra realidad a su influencia sin comprender sus verdaderas intenciones.

La historia nos enseña que cuando los dioses —o quienes se hacen pasar por ellos— descienden a enseñar tecnología a los humanos, el resultado rara vez es benevolente. La Torre de Babel, el mito de Prometeo, los relatos de civilizaciones que «se volvieron demasiado inteligentes» y fueron destruidas, todos advierten sobre el peligro de adquirir conocimiento sin la sabiduría para usarlo.

Quizás el momento presente sea una encrucijada similar. La revelación que se avecina —si es que se avecina— no será solo sobre la existencia de vida extraterrestre, sino sobre la naturaleza misma de la realidad, sobre los límites de nuestro mundo, y sobre nuestra posición en un universo mucho más extraño y complejo de lo que la ciencia oficial ha estado dispuesta a admitir.

Y en esa revelación, deberemos estar preparados para preguntar no solo «¿De dónde vienen?», sino «¿Qué quieren realmente?» y, lo más importante: «¿A qué precio?»

 

REFLEXIÓN FINAL

El cielo no ha estado nunca tan lleno de misterios como lo está hoy, pero quizás el mayor misterio no esté en lo que viene de afuera, sino en nuestra propia capacidad —o incapacidad— para ver más allá de las apariencias, para cuestionar los relatos que se nos presentan, y para mantener la lucidez en un momento de historia donde la realidad misma parece volverse fluida, maleable, y sospechosamente dirigida. 

Latife Soto tenía razón en una cosa: necesitamos abrir los ojos... pero más que eso, necesitamos abrir la mente a la posibilidad de que la verdad sea más extraña, más antigua, más terrorífica y más peligrosa de lo que cualquier platillo volante podría sugerir.





Artículo escrito por: H.P. Hatecraft.

Imágenes creadas con AI.

Edición final: Vëthriön Asathørn.



lunes, 17 de agosto de 2026

¿Cachai que...? Y otras curiosidades del mundo antiguo y actual

 


¿CACHAI QUE...?


Portland, 1971: el disco naranja y la hora perdida.

En junio de 1971, un niño jugaba en un parque de Portland, Oregón, cuando presenció un objeto circular de grandes dimensiones, de color naranja brillante, flotando sobre él. La nave presentaba una apariencia de metal fundido con protuberancias similares a remaches y no emitía calor alguno.

Lo más inquietante ocurrió después. Cuando la nave ascendió repentinamente, su madre apareció y le informó que había estado fuera durante más de una hora. El niño, sin embargo, recordaba que solo habían transcurrido unos minutos. Ese lapso de tiempo desaparecido —aproximadamente una hora— no tenía explicación en su memoria. Aunque no conservaba recuerdos claros de lo sucedido durante ese intervalo, posteriormente reportaría otros avistamientos inusuales.

Según los relatos, la estructura era sólida y extraordinariamente pesada, con un peso estimado en miles de toneladas, y su configuración parecía desafiar completamente las leyes de la física conocidas.

 

¿CACHAI QUE...?


I

El Gran Cañón: ¿Ciudad egipcia bajo tierra o misterio de nomenclatura?

En 1909, el periódico Arizona Gazette publicó un artículo sensacional sobre el explorador G.E. Kincaid, quien habría descubierto una vasta ciudad subterránea en el Gran Cañón con momias y jeroglíficos, supuestamente con respaldo del Instituto Smithsonian. La noticia alimentó teorías sobre arqueología suprimida y hallazgos ocultados por instituciones oficiales.

El Smithsonian ha negado categóricamente la expedición y no existe evidencia que la respalde. Sin embargo, el cañón alberga formaciones geográficas con nombres de deidades egipcias: Isis, Osiris, Ra. Algunos interpretan esto como indicios de una conexión antigua más profunda, aunque el general John Wesley Powell —quien exploró el cañón en el siglo XIX— probablemente fue quien asignó estos nombres, un detalle que la narrativa legendaria suele omitir.

¿Nomenclatura coincidencia o pista de algo mayor?

¿Por qué ciertos nombres se pegaron al paisaje del cañón?

 

II

REVELADA LA UBICACION DE LA CUEVA DEL KINCAID


por Jack Andrews (2001)

Con gratitud a Steve Wingate por sus propios esfuerzos en la búsqueda de esta cueva y nuestro esfuerzo conjunto para resolver este misterio.

Un análisis sobre la probable ubicación de una presunta «Ciudadela Subterránea» alegada de estar en el Gran Cañón del río Colorado, Arizona, de acuerdo a una historia en el «Phoenix (Arizona) Gazette» primera página de prensa de fecha «05 de abril 1909» Publicado por primera vez el 27 de junio 2001 en: «Civilizaciones Perdidas y Misterios Ocultos». 

Exploración e imaginación con Jack Andrews y Susan Anway:

He sabido de esta ubicación desde 1972.

He mantenido el secreto desde entonces.

Siento que es el momento adecuado para revelar la ubicación.

Jack Andrews 27 de junio 2001.

Un artículo de primera plana que se desarrolló en el «Gazette de Phoenix (Arizona)», un importante periódico de Arizona de la época, de 5 de abril de 1909, que comenzaba con el título, «Exploraciones en el Gran Cañón» «Misterios de la Inmensa rica Caverna Siendo Sacados a la Luz», «Jordania está entusiasmado», «Notables Hallazgos Indican que Pueblos Antiguos Emigraron Desde Oriente».

La historia habla de un explorador solitario, G.E. Kincaid, descrito como «un explorador y cazador de toda la vida» y «Treinta años de haber estado al servicio del Instituto Smithsoniano», que viajaba solo, por el río Colorado, en un barco de madera, en busca de «mineral».

El Sr. Kincaid dijo haber visto «manchas en el sedimento» en la pared en la pared este del cañón por el que viajaba. Lo más probable es que llegó en su bote, y se abrió camino hasta el lado este del cañón, y sobre una «plataforma», luego caminó «escalones» hasta la entrada de la «boca de una cueva». Entró y descubrió pasillos, habitaciones, «momias», «objetos de cobre» y otros «artefactos», junto con lo que se apareció en el momento ser «jeroglíficos» de un tipo «egipcio» u «oriental».

Esto es sólo una breve descripción de lo que encontró y vio.

El resto de la historia continúa relatando cómo Kincaid llevó unos artefactos de vuelta a Yuma Arizona y luego los envió a Washington (presumiblemente al instituto Smithsoniano, aunque no lo dijo específicamente) que luego pasó a investigar más a fondo el sitio bajo la supervisión de «S.A. Jordan» y un grupo de arqueólogos de un «grupo» que eventualmente iba a ascender a 30-40 personas. Es importante señalar aquí que S.A. Jordan no fue nombrado como empleado Smithsoniano.

El artículo sólo dice que «supervisó» las exploraciones.

Para los efectos de este análisis, voy a tratar de no especular o entrar en razones que puedan tener que determinar si la historia del Sr. Kincaid es o no es verdadera o falsa. Ese tema separado que he tratado en: La Ciudad Perdida de los Muertos en el Gran Cañón.

Mi propósito al escribir este artículo es determinar de la mejor manera posible, de las propias palabras del Sr. Kincaid, y mi propia experiencia y otra de investigación, donde la supuesta «cueva» y posterior «ciudadela» podría haber sido localizada (o «está» ubicada, si realmente existe o todavía existe) en el Parque Nacional del Gran Cañón.

Voy a determinar lo que creo que es la ubicación más probable sobre la base de pruebas obtenidas a partir de la descripción del propio Sr. Kincaid de la ubicación, mi conocimiento del Gran Cañón de veintiún caminatas debajo de sus bordes, mi amplia lectura e investigación sobre el Gran Cañón, datos de la elevación del área a partir de mapas topográficos USGS, distancias de kilometraje en el río Colorado, «nombres de lugares» históricos en el Gran Cañón, y «capas» geológicas en el Gran Cañón, junto con varias otras fuentes de investigación, algunos de las cuales se enumeran al final de este escrito en mis «Referencias y notas».

Voy a tratar de hacer un caso para su ubicación en un punto relativamente específico en el área del Cañón de Mármol del Gran Cañón Parque Nacional, al lado y, posiblemente incluyendo una porción de la Reservación de los Indios Navajo, (la parte subterránea de las cavernas) en el noreste de Arizona.

Voy a citar las propias palabras de G.E. Kincaid sobre la ubicación que se publica en la historia de la «Gaceta» y añadir mis razones bajo cada cita para mi interpretación de sus palabras y cómo describen lo que deduje que es el lugar en el año 1972 y todavía creo, es la ubicación hoy.

«En primer lugar me impresiona que la caverna es casi inaccesible»

G.E. Kincaid

(Phoenix / Arizona Gazette, 1909)

Esto implica que la ubicación es muy difícil de alcanzar (al menos en 1909, cuando Kincaid lo describió).

Estoy de acuerdo en que la ubicación habría sido difícil de alcanzar en el año 1909, y, además, sería difícil (aunque menos difícil que en 1909) llegar a ella en la actualidad. La ubicación por debajo de la misma cueva, se encuentra en una profunda hoz del río (Marble Canyon), accesible por cualquiera que llega allí en un barco o en un viaje flotante, o a pie desde el borde de la garganta del río Little Colorado, en la reserva Navajo reserva.

También se podría ir de excursión desde el camino de Tanner, o abajo en la pista de North Rim Nankoweap, cruzar el río Colorado (ilegalmente) y caminar por la orilla este hasta un punto frente a Kwagunt Rapids.

La caminata más práctica implicaría caminar por algunas zonas escarpadas del «Hopi Salt Trail» en la garganta del cañón del río Little Colorado, luego caminar varias millas hacia el oeste de la confluencia de los ríos Colorado y Little Colorado en el Gran Cañón. (Marble Canyon) Luego, el viaje requeriría una caminata relativamente llana a lo largo del río Colorado en dirección norte durante varias millas.

En 1909 estas opciones habrían sido mucho más difíciles, ya sea en bote hacia la ubicación en un barco de envoltura dura (como lo hizo Kincaid), o ir de excursión allí a pie. Los barcos rígidos de la época alrededor de 1909 eran mucho más peligrosos en los rápidos del Gran Cañón que sus equivalentes modernos, las balsas inflables.

Además, en 1909 los senderos en el sitio habrían sido menos conocidos y recorridos con menor frecuencia, haciendo el viaje de senderismo a la ubicación mucho más peligroso.

Se podría, en teoría intentar una bajada desde el borde hacia abajo y una subida a la zona cercana a la cueva.

«La entrada está a 1,486 pies por la pared de un escarpado cañón»

G.E. Kincaid

(Phoenix / Arizona Gazette, 1909)


Esto solo demuestra que la «cueva de entrada» sería difícil de encontrar y lo más probable es que involucra habilidades de escalada de roca y sería muy peligroso.

Acantilados como éste son comunes en Cañón Mármoly acantilados verticales también son comunes cerca del río en esta zona. Los 1,486 pies de Kincaid es también un importante marcador de la elevación en la determinación de la ubicación de este sitio.

He estado en la zona por encima del tramo de tres millas del cañón, donde muy probablemente existe la cueva, y como se puede ver en la foto de abajo, los acantilados justo por debajo del borde son muy empinados e intransitables a pie.

 

¿CACHAI QUE...?


Utah, 27 de octubre: estructura rocosa en suspensión. (Captura de pantalla del video)

Residentes de Utah reportaron el avistamiento de un objeto de apariencia pétrea manteniéndose inmóvil en la atmósfera. La morfología y el patrón de comportamiento del cuerpo generaron inquietud entre observadores locales, quienes documentaron su presencia en el cielo.

La naturaleza de la suspensión y la composición aparente del objeto permanecen sin explicación oficial en los registros disponibles.

¿Una bolsa plástica?

¿Un objeto extraño?

 

¿CACHAI QUE...?


En la entrevista de 1899, Nikola Tesla dijo, y cito:

«Todo es la Luz, yo soy parte de una luz, y esa luz es música. La Luz llena mis seis sentidos: la veo, la oigo, la siento, la huelo, la toco y pienso en ella. Pensar en ella es mi sexto sentido. Las partículas de luz son notas escrit clave».

También agregó que «la Luz es la fuente primaria de la Creación, en uno de sus rayos está el destino de las naciones; cada nación tiene su propio rayo en esa gran fuente de luz que vemos como el Sol».

Imagina que esto lo decía en una época en que la ciencia apenas comenzaba a vislumbrar el nivel atómico de las partículas, sin mencionar lo subatómico.

Lo más difícil no es imaginar lo imposible, sino hacer que las personas entiendan que todo lo básico que nos enseñaron sobre la naturaleza de la Luz, la Energía y la biología, es una mentira construida a propósito para mantener a la humanidad en la oscuridad.

 

¿CACHAI QUE...?


Un dolmen oculto en el bosque cerca de la pequeña localidad de Guzeripl, en Rusia. Todo luce perfectamente tallado, incluso el orificio. Imagina encender un fuego allí dentro.

¿Y si los Gigantes usaban estas estructuras para cocinar personas? Según sus antiguas leyendas, los Gigantes fueron caníbales en algún momento. Sin duda, esto sería ideal para un cocinero gigante. Incluso en la Meseta de los Jarrones de Laos, se cree que esas vasijas fueron creadas para guardar vino destinado a los Gigantes.

 

¿CACHAI QUE...?


¿Existían Máscaras medievales de la vergüenza?

Las costumbres de la severa Edad Media no tienen comparación con las actuales: las ejecuciones públicas en las plazas eran un fenómeno habitual, y un ciudadano ofendido podía ser sacado a la fuerza a la plaza y encadenado al cepo, para ser humillado por los transeúntes.

Pero para castigos más prolongados, existían las llamadas máscaras de la vergüenza. No solo la persona que las llevaba sentía el desprecio colectivo, sino que también padecía incomodidad física: no podía comer correctamente ni siquiera lavarse la cara, lo que provocaba llagas en todo el rostro que tardaban mucho en sanar.

Una buena costumbre que se puede usar hoy en día, seguro que quienes más las usarían serían los políticos.

 

¿CACHAI QUE...?


Mistletoe es una planta que parece inofensiva, pero es extremadamente venenosa. Uno de los signos de envenenamiento es una sonrisa de muerte en el rostro.

 

¿CACHAI QUE...?


El Dr. Kazuhiro Nagao, en un programa de televisión japonés, afirmó que ha utilizado la ivermectina como tratamiento temprano en más de 500 pacientes con covid, obteniendo una tasa de éxito prácticamente del 100%.

El Dr. Nagao es director de la Clínica Nagao y profesor universitario.

 

¿CACHAI QUE...?


Nikola tesla no inventó la energía gratuita.

Él la redescubrió.

Todo el mundo conoce a Tesla.

Todo el mundo sabe que fue silenciado.

Todo el mundo sabe que J.P. Morgan destruyó su torre Wardenclyffe.

Pero nadie se pregunta la verdadera pregunta:

¿De dónde sacó Tesla la idea?

Él no «inventó» la transmisión de energía inalámbrica. La encontró... en los EDIFICIOS ANTIGUOS.

 

Observen cada estructura tartárica:

— Agujas de cobre en la parte superior (antenas).

— Dispositivos rotatorios de mercurio dentro de las cúpulas.

— Canales de agua subterráneos debajo (conductores).

— Ventanas con patrones de cimática (sintonizadores de frecuencia). 

Ahora, observen las patentes de Tesla.

Tienen el mismo diseño.

Tesla no inventó nada nuevo. Él replicó la tecnología de Tartaria que estaba oculta a la vista, en las catedrales, los edificios gubernamentales, la arquitectura del mundo antiguo que sobrevivió al «reinicio».

Él le dijo al mundo: «Simplemente estoy recuperando lo que se perdió».

Nadie escuchó.

Incendiaron su laboratorio.

Se apoderaron de sus documentos.

Borraron su nombre de los libros de texto durante 50 años.

No porque estuviera adelantado a su tiempo, sino porque estaba RECORDANDO una época que querían que todos olvidaran.

La tecnología ya existía.

Los edificios ya la tenían.

Tesla simplemente descubrió cómo volver a activarla.

Y lo mataron por ello.

 

¿CACHAI QUE...?


Tashkent, 1992: fotografías de lo invisible.

La noche del 1 al 2 de enero de 1992, aficionados uzbekos instalaron una cámara réflex Zenit en la azotea de Rabochiy Gorodok, equipada con objetivo Industar y película Svema 64 en blanco y negro. Las exposiciones de aproximadamente un segundo a f/3.5 fueron configuradas tras la predicción de un supuesto contactado sobre un avistamiento inminente. Los fotógrafos no detectaron nada a simple vista durante las largas exposiciones, pero en varios fotogramas aparecieron formas luminosas y elípticas contra el cielo nocturno. Una segunda toma diurna capturada en Yunus-Abad por otro fotógrafo en carrete independiente también registró un objeto anómalo.

El caso presenta características atípicas: la ventana temporal preanunciada seguida de capturas múltiples en distintas ubicaciones y momentos del día, documentación técnica meticulosa de la configuración instrumental, y la ausencia de observación visual directa durante las exposiciones. Aunque subsisten explicaciones prosaicas —estelas de aeronaves, artefactos lumínicos, anomalías de revelado—, la repetición en varios fotogramas con equipo estabilizado mantiene el incidente en territorio no resuelto según investigadores locales. Las imágenes y notas proceden del archivo de Sergey Sokolov, recopilado en la comunidad de Tashkent.

 

¿CACHAI QUE...?


#CambioClimático

🇺🇸 Edwin X. Berry. Doctor en Física atmosférica. Meteorólogo de la American Meteorological Society. Primer Chief Scientist en Desert Research Institute (DRI) Nevada.

️ Afirma que el cambio climático se debe al Sol, las corrientes oceánicas, y los volcanes.

🗣 Denuncia que el IPCC es una organización política pseudocientífica.

💼 Basa sus acusaciones en el escándalo de 2009 ‘ClimateGate’, en la que un miembro de la Unidad de Investigación Climática filtró documentación que demostraba que, varias organizaciones (entre ellas el IPCC) estaban falsificando los datos mediante modelos informáticos para echar la culpa del cambio climático al ser humano.

El cambio climático antropogénico es un gran fraude... La gente que está involucrada recibe a cambio premios Nobel.

 

¿CACHAI QUE...?


Michael Cremo es un arqueólogo que se ha convertido en uno de los principales críticos de la teoría de Darwin y de la cronología oficial del desarrollo humano, y ha hablado públicamente al respecto.

Este arqueólogo afirma que la historia moderna utiliza un «filtro del conocimiento», es decir, sencillamente no permite ni muestra lo que podría echar por tierra la cronología y la historia establecidas. 


En uno de sus libros, el experto describió y presentó hallazgos en las montañas de California donde se encontraron esqueletos, puntas de lanza y herramientas con una antigüedad estimada de 50 millones de años. Un dato sorprendente, pues según la versión oficial, ni siquiera existían primates humanoides en esa época, a pesar de que los indicios apuntan a lo contrario. Por supuesto, la historia convencional ha pasado por alto este descubrimiento.

 

¿CACHAI QUE...?


Comparación de fotografías de la Galería Umberto en Nápoles.

A la izquierda, en letras romanas, el año 890 sobre el arco. 

A la derecha, la foto tras la restauración: añadieron una M y, de golpe, el edificio envejeció mil años: 1890.

Ya contábamos con registros, libros y grabados donde se alteraba la cronología, pero hay pocos testimonios tan claros como este. Y justo aquí es donde la fotografía demuestra su valor: un invento verdaderamente útil.

 

¿CACHAI QUE...?


Matando gigantes en una pintura.

Si miras con atención, verás que en la esquina inferior derecha hay una persona normal. No es un niño. Los niños se representaban con proporciones distintas. La cabeza representa 1/5 de la longitud del cuerpo en los niños y 1/6 en los adultos.

En el grabado central, los gigantes mataron a un gigante aún más grande.

¿Qué estaban haciendo allí, en aquellos días?

 

¿CACHAI QUE...?


Un equipo de ingenieros de la Universidad Northwestern ha desarrollado un nanobot de solo medio milímetro de ancho, más pequeño que una pulga, capaz de doblarse, girar, reptar, caminar, virar e incluso saltar.

Este diminuto dispositivo podría utilizarse para acceder a una vivienda y moverse en su interior durante hasta 6 horas, grabando imágenes de lo que encuentre.

Las autoridades aseguran que no se empleará en registros contrarios a la Constitución.

Solo queda esperar que quienes hacen esas promesas realmente crean en la Constitución.

 

 

Fuentes / otras:

• Misterios Ocultos.

• No_Plandemia.

• FriendsForLiberty (https://www.youtube.com/watch?v=aWr_dZMh_ls)

• ww.parliament.uk/globalassets/documents/commons-committees/energy-and-climate-change/Christopher-walter-viscount-monckton-of-brenchley-IPC0005.pdf

• Mysticrevelations7.

Edición y compilación final: Vëthriön Asathørn.